Las demandas salariales del sindicato de Samsung amenazan la estructura corporativa y la innovación tecnológica

Un foro académico en Seúl advierte que exigir un porcentaje fijo de las ganancias operativas infringe el derecho societario y podría derivar en acciones legales contra el directorio.

Las demandas del sindicato de Samsung Group han encendido las alarmas en el mundo académico y empresarial de Corea del Sur. Un panel de expertos reunidos este jueves en el Centro de Prensa de Seúl bajo la convocatoria del Instituto de Investigación en Participación Accionaria (SERI) fue contundente: exigir que el 15% de las ganancias operativas anuales se destine automáticamente a los trabajadores no solo contradice el derecho societario coreano, sino que expone al directorio a demandas judiciales por violación del deber fiduciario.

«Las ganancias operativas de una empresa pertenecen fundamentalmente a sus accionistas. Si el directorio accede a una demanda irrazonable del sindicato y eso compromete la existencia de la compañía o daña gravemente su estructura financiera, los accionistas podrían demandar a los directores por abuso de confianza», advirtió el profesor Kang Won, de la Universidad Sejong y director del propio SERI, quien moderó el evento.

El profesor Kwon Jae-yeol, de la Facultad de Derecho de la Universidad Kyung Hee, profundizó el análisis desde la perspectiva del derecho corporativo. «Las ganancias operativas son un concepto contable para medir el valor empresarial, no un mecanismo automático para calcular salarios», señaló. «Los directores tienen deberes fiduciarios de cuidado y lealtad hacia los accionistas, y aplicar fórmulas rígidas de retribución variable presionaría a la gerencia a priorizar resultados de corto plazo, lo que en última instancia perjudica a los propios trabajadores.» Kwon también cuestionó las exigencias del sindicato de Samsung Biologics, que incluyen acuerdo previo sobre sistemas de personal y operaciones de fusiones y adquisiciones, calificándolas de una intromisión en la autoridad exclusiva del directorio bajo el Código Comercial.

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El panel también abordó las consecuencias productivas de los conflictos laborales en la industria de semiconductores. El profesor Song Heon-ui, de la Universidad de Seúl, introdujo el concepto de «disrupción del conocimiento tácito»: el saber hacer invisible acumulado por ingenieros especializados que, una vez perdido por huelgas prolongadas, tarda en recuperarse. «Un error menor en procesos de precisión puede arruinar el rendimiento de lotes completos de obleas y generar una reacción en cadena», explicó. «La disrupción del conocimiento tácito no solo provoca caídas de producción a corto plazo: ralentiza el crecimiento de la productividad total de los factores y retrasa la innovación.»

Sobre la propuesta sindical de fijar entre el 15% y el 30% de las ganancias operativas como retribución variable, Song fue directo: «Esa fórmula se convierte en una trampa cuando las ganancias se contraen o hay pérdidas. La negociación debe apuntar a compartir el valor futuro, no solo las ganancias presentes.» El profesor Jeong Mu-gwon, de la Universidad Kookmin, propuso una alternativa: basar la compensación en el flujo de caja residual tras las inversiones de capital esenciales, lo que generaría un sistema más equilibrado y sostenible.

El punto más disruptivo del foro lo planteó Lee Seung-gil, presidente de la Asociación Coreana de la OIT, quien llamó a declarar la industria de semiconductores como sector de «mantenimiento esencial» bajo la Ley de Sindicatos. Esta categoría, actualmente reservada para ferrocarriles, aviación, agua, electricidad y hospitales, permitiría reemplazar hasta el 50% del personal durante una huelga. «Detener las líneas de semiconductores implica costos enormes y tiempos de reanudación prolongados que ponen en riesgo la columna vertebral de la economía nacional», argumentó Lee. «La discusión sobre esta designación es urgente.»

El foro concluyó con un llamado al gobierno para fortalecer el mecanismo de «enfriamiento» en conflictos laborales extremos y clarificar los criterios de mediación de emergencia, en un contexto en que Samsung —el mayor grupo empresarial de Corea del Sur y uno de los principales fabricantes mundiales de chips— enfrenta una de sus disputas sindicales más complejas en años recientes.

 

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Co-fundador de Reporte Asia.