El OIEA perdió el rastro de 440 kilos de uranio enriquecido iraní y advierte sobre el riesgo de desvío

OIEA

El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, advirtió que el organismo perdió acceso directo a 440 kilogramos de uranio altamente enriquecido en territorio iraní tras el conflicto reciente, y reclamó una reanudación urgente de las inspecciones. «No sabemos ahora, y por eso necesitamos volver», señaló en declaraciones al programa Inside Geopolitics de The Economist.

Grossi explicó que hasta días antes de la llamada «guerra de doce días» su equipo mantenía registros del material «al gramo», y que según la última evaluación técnica el uranio permanece donde estaba, almacenado en forma gaseosa en botes dentro de túneles de difícil acceso en Isfahan y otras instalaciones. Sin embargo, subrayó que sin verificación física no hay certeza, y que si se pierde el conocimiento sobre su paradero el material podría terminar en un programa de uso no pacífico.

Consultado sobre la posibilidad de una operación militar para destruir o extraer el material, Grossi fue categórico: moverlo requiere condiciones muy específicas de seguridad y no es una tarea sencilla. Además, advirtió que ningún ataque puede eliminar el programa nuclear iraní de forma definitiva, ya que el conocimiento tecnológico no se borra bombardeando instalaciones. «No creo que un país con la dimensión y madurez económica de Irán pueda ser impedido de seguir adelante militarmente», afirmó.

El funcionario argentino recordó que Irán sigue siendo miembro del Tratado de No Proliferación Nuclear y está obligado a rendir cuentas por todo su material atómico, obligación que, dijo, no ha estado cumpliendo. Reconoció que antes del conflicto Teherán disponía de todos los elementos materiales para construir un arma nuclear, aunque sin un programa institucionalizado para ese fin.

La preocupación de Grossi se extiende más allá de Irán. Advirtió sobre el riesgo de una carrera armamentista en cadena, con debates crecientes sobre armamento nuclear en Corea del Sur, Japón, Polonia y Alemania. «No creo ni por un segundo que vivir en un mundo con 25 o 34 países con armas nucleares será más seguro», sostuvo, adelantando que este será el eje central de su mensaje en la próxima conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación en Nueva York.

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Co-fundador de Reporte Asia.