La crisis silenciosa en la frontera entre India y Bangladesh

Bangladesh

Mientras la Operación Sindoor de la India en Pakistán acaparó la atención mundial, el país ha estado generando silenciosamente tensiones en su frontera con Bangladesh. Se ha informado que más de 300 personas fueron empujadas deliberadamente hacia territorio bangladesí a través de distintos puntos fronterizos, sin comunicación previa con el gobierno de Daca.

Los primeros reportes sobre estas expulsiones forzadas surgieron en la primera semana de mayo, cuando cerca de un centenar de personas cruzaron la frontera. Posteriormente, muchas más fueron obligadas a ingresar a Bangladesh por zonas remotas de la frontera indo-bangladesí.

Según diversos informes, más de 300 personas han sido empujadas desde India hacia Bangladesh hasta la fecha. La mayoría de ellas afirma ser refugiados rohinyás o ciudadanos bangladesíes que residían en la India, aunque algunos también se identificaron como musulmanes indios que fueron expulsados por la fuerza.

Estas acciones han provocado una fuerte reacción por parte de Bangladesh. El Director General de la Guardia Fronteriza de Bangladesh (BGB), el Mayor General Mohammad Ashrafuzzaman Siddiqui, calificó los hechos como “bien orquestados e injustos”, mientras que el Asesor de Seguridad Nacional de Bangladesh, Dr. Khalilur Rahman, declaró que “si India desea deportar a supuestos ciudadanos bangladesíes, debe hacerlo a través de canales formales”.

El comportamiento imprudente por parte de India no solo viola diversas leyes internacionales, sino también protocolos fronterizos y acuerdos bilaterales, como las Directrices Conjuntas India-Bangladesh para Autoridades Fronterizas de 1975.

Por su parte, India no parece preocupada por el cumplimiento de las normas. Luego de forzar la entrada de más de 300 personas, intentó nuevamente ingresar a más de 700 personas por la frontera de Agartala. Sin embargo, la Guardia Fronteriza de Bangladesh y pobladores locales que viven cerca del límite se organizaron y lograron impedir el nuevo intento.

Esta hostilidad por parte de India hacia Bangladesh se ha vuelto una constante, a pesar de que durante el mandato de la ex primera ministra Sheikh Hasina las relaciones eran mucho más cercanas. Desde la salida del poder de Hasina, las tensiones entre ambos países han aumentado, lo que ha derivado en la cancelación de varios acuerdos bilaterales. El conflicto fronterizo actual representa el último indicio del deterioro en las relaciones.

Un aspecto especialmente preocupante de estas expulsiones es el trato cruel de las fuerzas de seguridad indias hacia los refugiados rohinyás. En un informe reciente de Al Jazeera, se entrevistó a una familia que contaba con credenciales oficiales del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Los miembros de esta familia denunciaron haber sido vendados de los ojos y abandonados en territorio bangladesí por agentes de seguridad indios. Uno de ellos incluso perdió la capacidad auditiva debido a las golpizas recibidas.

Además, India ha sido acusada de arrojar a refugiados rohinyás al mar con solo un chaleco salvavidas, lo cual constituye una grave violación de los derechos humanos y del derecho internacional. Las Naciones Unidas han solicitado una investigación ante estos “informes creíbles” sobre rohinyás arrojados al océano.

La hostilidad de India hacia los refugiados y migrantes bangladesíes no es nueva. Esto ya se reflejaba en declaraciones del actual Ministro del Interior indio, Amit Shah, durante un mitin en el distrito de Sahibganj antes de las elecciones legislativas en Jharkhand en 2024.

En su discurso público, Shah afirmó: “Les pido que permitan que el BJP forme gobierno en Jharkhand. Vamos a colgar cabeza abajo a cada infiltrado bangladesí para que aprendan la lección.” Declaraciones como esta también han sido expresadas por otras figuras influyentes en India con respecto a los ciudadanos de Bangladesh.

Actualmente, India parece indiferente ante las implicancias legales o morales de sus acciones. En los últimos días, múltiples intentos de empujar personas hacia Bangladesh fueron frustrados por la Guardia Fronteriza de Bangladesh y residentes locales. Sin embargo, todo indica que India continuará intentando deshacerse de estas personas, por lo que las autoridades y fuerzas fronterizas bangladesíes se mantienen en estado de máxima alerta.

tamjidul hoque
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Periodista de Bangladesh. Escribe e informa principalmente sobre fútbol y otros temas sociales.