Laopu Gold se convirtió en la primera marca china en lograr más del 80% de superposición de consumidores con las cinco principales casas de lujo del mundo. Ya no es solo una marca de oro tradicional: está reescribiendo el código de valor del lujo desde la cultura clásica china.
El valor de Laopu Gold no deja de escalar. Para quien todavía la vea como una simple marca de joyería, la exhibición en curso en el Shanghai IFC, «El arte del lujo perdurable: Exhibición de obras clásicas de Laopu Gold», ofrece una lectura muy distinta de la compañía.
El Shanghai IFC no es solo uno de los enclaves de retail de lujo más importantes de la ciudad, sino también un campo de batalla clave donde las grandes casas globales compiten por los consumidores chinos de mayor poder adquisitivo. En la muestra, Laopu Gold presenta objetos de refinamiento oriental: laca con incrustaciones de nácar sobre base de oro, esmalte sobre oro y teteras de oro forjadas con la técnica de «martillado en una sola pieza». A través de un dominio sofisticado de oficios reconocidos como patrimonio cultural inmaterial, la marca extiende el oro más allá de la joyería hacia el terreno del lifestyle de alta gama.
No es simplemente la presentación de nuevas piezas: es Laopu Gold dejando en claro su ambición. La marca ya no está solo en el negocio de la joyería, sino construyendo una propuesta de lujo enraizada en la cultura clásica, la artesanía inmaterial y la estética oriental. Que una marca de lujo china suba a un escenario dominado durante décadas por casas internacionales es una señal clara: las marcas chinas empiezan a moldear la narrativa cultural del consumo de lujo.

La próxima curva de crecimiento: el oro como objeto de herencia
Durante mucho tiempo, las aspiraciones de «estilo de vida de lujo» de los consumidores chinos estuvieron definidas casi exclusivamente por marcas occidentales: la marroquinería y la herencia ecuestre de Hermès, la cultura de viaje de Louis Vuitton, las narrativas joyeras de Cartier y Bulgari. Entre todas construyeron un lenguaje occidental del lujo articulado en torno al estatus, el gusto, la clase y el estilo de vida.
El ascenso de Laopu Gold le dio a esa aspiración un nuevo punto de referencia. Tras el lanzamiento el año pasado de sus copas de oro con incrustaciones de nácar «Doce Deidades Florales», la marca presenta ahora una nueva serie de piezas de laca con nácar sobre oro, una técnica que exige a los artesanos incrustar con precisión fragmentos de concha de menos de 0,5 milímetros de espesor en patrones florales, aplicar capas de laca y pulir la superficie repetidamente hasta que los motivos parecen emerger de adentro del material.
La muestra también destaca la técnica de «martillado en una sola pieza» de la marca, que remonta su linaje a las tradiciones de orfebrería en oro y plata de la dinastía Tang. La Tetera de Oro Siting, inspirada en la tetera creada por Lu Siting, célebre maestro de teteras de arcilla púrpura de la dinastía Qing, se fabrica con técnicas puramente manuales: los artesanos martillan repetidamente un lingote de oro hasta convertirlo en una lámina única, dándole forma a lo largo de decenas de miles —a veces cientos de miles— de golpes de martillo, hasta lograr un objeto de oro sin costuras.
Ma Yanru, reconocida experta en conservación de orfebrería y miembro investigador del Museo Nacional de China, sostuvo que el oro fue desde la antigüedad un objeto exclusivo de la vida cotidiana de la realeza y la nobleza, símbolo de la cultura del lujo y, por su valor perdurable, uno de los mejores soportes de la cultura aristocrática y la estética clásica. Según Ma, técnicas como el martillado en una sola pieza, el esmalte sobre oro y la laca con nácar sobre oro están arraigadas en una cultura tradicional profunda, pero a la vez alineadas con la estética contemporánea, lo que permite que clásicos incrustados en la memoria cultural pasen a formar parte de la estética de vida actual.

Laopu Gold no está replicando el manual de las grandes casas globales. Está construyendo, desde adentro de la cultura china, un sistema de estilo de vida de lujo propio: el oro como soporte de valor, y la cultura clásica, la artesanía inmaterial y la estética oriental como soportes culturales. A través de teteras, copas y objetos de estudio refinados, la marca reinterpreta los rituales del té, el estudio del erudito, la anfitrionía y el coleccionismo desde una mirada distintivamente oriental.
Este giro no ocurrió de un día para el otro. En los últimos años, Laopu Gold viene liberando al oro de sus asociaciones más convencionales —bodas, preservación de riqueza, ostentación de prosperidad—, un vocabulario estético relativamente acotado. En 2019 introdujo una técnica de engaste de diamantes en oro puro, que permite combinar oro de 24 quilates con diamantes. En 2022 lanzó su técnica de esmalte en oro puro, que amplió las posibilidades cromáticas y de patrones del material. Y en 2025 presentó la laca y las copas de oro con nácar de la serie «Doce Deidades Florales», empujando al oro más allá de la joyería hacia los rituales del té, el coleccionismo y la estética del hogar.
Rupert Hoogewerf, presidente y jefe de investigación de Hurun Report, señaló repetidamente a Laopu Gold como ejemplo clave al analizar las tendencias de consumo de alta gama en China. Según su lectura, lo distintivo de la marca es que no imita el camino de las casas occidentales, sino que convierte genuinamente la cultura china en parte del valor de su producto y de su prima de marca. Hoogewerf sostiene que la demanda de «pertenencia cultural» y «valor auténtico» entre los consumidores chinos de alto patrimonio está reconfigurando la lógica de las decisiones de consumo, y que Laopu Gold ayudó a impulsar ese cambio central. Según el instituto Hurun, el mercado de lujo chino entra en una nueva fase tras tres décadas de desarrollo: antes, los consumidores compraban lujo para señalar quiénes eran ante los demás; hoy compran Laopu Gold para afirmar quiénes son ante sí mismos, y qué tipo de valor buscan del consumo.
La verdadera disrupción: reescribir el código de valor del lujo
Pero surge una pregunta más difícil: los objetos refinados para el hogar no son una novedad. Las casas de lujo globales construyeron desde hace tiempo universos de estilo de vida a través de líneas de decoración, colecciones de fragancias y proyectos de arte, mientras que las marcas tradicionales de oro también ofrecieron objetos decorativos y piezas de estudio. Entonces, ¿por qué esta categoría parece un motor de crecimiento que Laopu Gold sí puede escalar?
La respuesta está en un paso que sigue siendo extremadamente difícil de lograr para las marcas chinas de alta gama: Laopu Gold combinó la cultura clásica, la artesanía inmaterial, la estética elevada y el valor monetario intrínseco del oro para redefinir los estándares mismos del lujo. Antes de su ascenso, el sistema de valor del lujo, su autoridad estética y sus símbolos de identidad estaban dominados casi por completo por marcas occidentales. En las últimas tres décadas, China aportó un crecimiento significativo a los grandes grupos de lujo globales, pero pocas marcas domésticas ingresaron realmente a ese discurso de alta gama: las marcas chinas solían discutirse en términos de «relación precio-calidad» o «sustitución de importaciones», no como referencias de lujo reconocidas por los consumidores de alto patrimonio y el capital internacional.
Laopu Gold cambió eso. Según Frost & Sullivan, en 2025 las ventas de Laopu Gold en un solo local de shopping se acercaron a los 1.000 millones de yuanes (unos 140 millones de dólares), ubicándola primera entre las marcas de lujo globales tanto en eficiencia de ventas por local como en ventas por metro cuadrado, posición que mantuvo entre enero y junio de este año. Más revelador todavía es el dato del lado del consumidor: los clientes de Laopu Gold tienen un solapamiento promedio superior al 80% con los consumidores de las cinco principales marcas de lujo del mundo, incluidas Louis Vuitton, Hermès, Cartier y Bulgari. Esto sugiere que la marca no creó un «mercado paralelo» por fuera del lujo, sino que ingresó directamente al conjunto de consideración de los consumidores chinos de mayor gasto en lujo.
Luca Solca, director gerente y responsable global de bienes de lujo en Bernstein, sostuvo que el reconocimiento de Laopu Gold no surgió de la nada: su éxito se apoya en la larga tradición china de joyería en oro de 24 quilates, pero lo que la marca hizo particularmente bien fue elevar esa tradición hacia una propuesta de valor de alta gama más contemporánea y persuasiva. En otras palabras, Laopu Gold demuestra que cuando las marcas chinas ofrecen una propuesta de valor suficientemente convincente, también pueden ocupar una posición relevante en el mercado de alta gama.

Lo que distingue a Laopu Gold es precisamente esa propuesta de valor. Durante décadas, las marcas occidentales de lujo construyeron un sistema de valor maduro en torno a narrativas de herencia, logos de marca, endorsements de celebridades, grandes desfiles, gestión de la escasez y códigos simbólicos de estatus y clase. Laopu Gold tomó un camino distinto: en lugar de apoyarse en la prima del logo, combina cultura clásica, estética clásica, artesanía inmaterial y los atributos monetarios del oro para crear un estándar de valor de lujo más arraigado en el contexto chino.
Mario Ortelli, ejecutivo senior de la industria del lujo con más de 25 años de trayectoria en consultoría, banca de inversión e inversión directa, señaló que el posicionamiento de Laopu Gold ofrece una base sólida para su expansión hacia la decoración del hogar y los objetos de arte decorativo, categorías donde la artesanía, el valor artístico y la coleccionabilidad son impulsores de compra igual de relevantes.
Cuando los consumidores compran las piezas de orfebrería de Laopu Gold, no compran simplemente un objeto: compran los estándares estéticos, la garantía de valor y la identidad cultural de una marca de alta gama. Esa es la verdadera disrupción de Laopu Gold: no se limita a redefinir lo que puede ser una joya de oro, sino que reescribe cómo compiten las marcas chinas en el terreno del lujo. Cuando el oro deja de ser joyería para convertirse en un elegante recipiente de rituales del té, un objeto atesorado del estudio del erudito o una pieza querida de la vida cotidiana, Laopu Gold deja de ser una simple marca de oro: está redefiniendo un estilo de vida de lujo oriental para los consumidores chinos.
Periodista, viajera full-time, especialista en Cultura, Negocios y Lifestyle.













