La bolsa de Corea del Sur vivió el martes 28 de julio su peor jornada en meses. El KOSPI cayó un 10,8% al cierre, su nivel más bajo en tres meses, con Samsung Electronics desplomándose un 13,4% y SK Hynix un 14,7%. En un momento de la sesión, el índice llegó a caer un 11,3% —un movimiento de esa magnitud en una sola jornada es inusual para un mercado del tamaño del surcoreano y refleja la intensidad del pánico inversor que se instaló el lunes en Wall Street y se propagó hacia Asia durante la madrugada del martes.
El Nikkei japonés cayó un 4% y tocó un mínimo intradiario de dos meses. Kioxia, el fabricante japonés de chips de memoria, se desplomó un 18%. SoftBank, Advantest y Tokyo Electron también registraron caídas significativas. El Taiex taiwanés bajó un 4,7%, con TSMC cayendo más del 3% en algún momento de la sesión.
El doble detonante: Nvidia y los chips chinos
Dos noticias convergieron el lunes en Wall Street para desencadenar la venta masiva en el sector tecnológico. La primera fue un reporte de que Nvidia está considerando una garantía financiera de 250.000 millones de dólares para OpenAI como parte de un proyecto masivo de centros de datos, lo que generó preocupación entre inversores sobre el impacto en el flujo de caja del mayor fabricante de chips de IA del mundo. Las acciones de Nvidia cayeron un 5%.
La segunda fue más estructural y más relevante para los mercados asiáticos: el portal The Information reportó que China ha comenzado la producción en masa de herramientas de litografía ultravioleta profunda (DUV) de fabricación doméstica, lo que hasta ahora era monopolio de la holandesa ASML y de compañías estadounidenses como Applied Materials y Lam Research. Si China puede producir sus propias herramientas de litografía a escala, la estrategia occidental de control de exportaciones de tecnología de fabricación de chips pierde efectividad de manera significativa. Las acciones de Applied Materials y Lam Research cayeron de inmediato ante ese reporte.
El mismo lunes, el fabricante chino de chips de memoria CXMT debutó en la Bolsa de Shanghai y cotizó muy por encima de su precio de oferta, convirtiéndose instantáneamente en la empresa más valiosa listada en el continente chino. CXMT es el principal competidor doméstico de Samsung y SK Hynix en memoria DRAM y su valorización de mercado en el debut fue leída por los inversores como una señal de que los chipmakers chinos están más cerca de competir a escala global de lo que el consenso estimaba hace apenas seis meses.
Por qué Corea del Sur cayó más que nadie
La mayor caída del KOSPI respecto a los otros índices asiáticos tiene una explicación directa: ningún otro mercado del mundo tiene una concentración tan alta en semiconductores de memoria como el surcoreano. Samsung Electronics y SK Hynix representan una proporción enorme del índice y de las exportaciones del país —los semiconductores equivalen a alrededor del 20% de las exportaciones totales de Corea del Sur. Cuando la perspectiva competitiva de esas dos empresas se deteriora, el impacto sobre el mercado coreano es desproporcionado respecto al de cualquier otro índice.
La doble noticia del lunes tocó exactamente esa vulnerabilidad: una posible reducción de la demanda de chips de alto rendimiento si Nvidia tiene problemas de flujo de caja, y una posible aceleración de la competencia china en el segmento de memoria donde Samsung y SK Hynix son líderes globales. Los dos riesgos simultáneos en el mismo día fueron suficientes para que los inversores institucionales recortaran posiciones de manera agresiva.
El episodio es también un recordatorio de la fragilidad del rally bursátil asiático de 2026. El KOSPI había subido más del 100% desde principios de año, el Taiex más del 50% y el Nikkei casi el 30%, todos impulsados por el mismo factor: la demanda de chips para inteligencia artificial. Cuando ese factor se pone en duda —ya sea por el lado de la demanda o por el lado de la competencia— la corrección puede ser tan rápida como el ascenso.
Colaboradora en ReporteAsia.














