Celebrada cada tres años, alternando entre China y África, la Cumbre del Foro de Cooperación China-África (FOCAC) de 2024, que se llevará a cabo próximamente en Beijing, es uno de los eventos diplomáticos globales más antiguos y codiciados, así como la plataforma más completa y de mayor impacto que promueve el diálogo colectivo y la cooperación práctica entre estos dos históricos socios.
Varios líderes africanos se están preparando para esta celebración, ya que buscan fortalecer sus asociaciones estratégicas con China, aumentar la cooperación regional y multilateral para apoyar la paz y la seguridad global, intensificar la cooperación en las economías verde y azul, la agricultura, el desarrollo tecnológico y de infraestructuras, aprovechar los beneficios de la cumbre y buscar el papel de China en la reconstrucción post-conflicto.
En 2021, China y África formularon conjuntamente la Visión de Cooperación China-África 2035. Esta visión incorporó las aspiraciones de la Agenda 2063 de la Unión Africana (UA) y las estrategias de desarrollo nacional de los países africanos, como el desarrollo económico y social sostenible, la creación de empleo, la erradicación de la pobreza, la mejora de la educación, el abastecimiento de agua y energía, y la promoción de la paz, el crecimiento inclusivo y la industrialización, proponiendo además el desarrollo verde y bajo en carbono, el desarrollo digital y la cooperación en energías renovables.
Los proyectos de infraestructura de China, que incluyen autopistas, ferrocarriles, puertos, puentes y cables submarinos, han beneficiado a más de 900 millones de africanos a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI). Las áreas piloto de ahorro de agua de Beijing en Mauritania, Nigeria y Etiopía están beneficiando a las comunidades locales; el uso de la tecnología de hierba Juncao está creando empleos verdes en países africanos como Kenia y Ruanda.
En cuanto a la crisis energética en África y su vulnerabilidad al cambio climático, el desarrollo verde del continente será una de las áreas clave de enfoque en el FOCAC. Beijing ha implementado varios proyectos de energía limpia en África, como la Estación de Energía Solar Garissa en Kenia y la Central Hidroeléctrica Kaleta en Guinea, aliviando la escasez de energía en los países africanos; su énfasis en el desarrollo verde acelerará la transición limpia de África y fortalecerá sus esfuerzos para enfrentar los desafíos climáticos.
China está ayudando a los países africanos a modernizar su panorama digital invirtiendo en la infraestructura de internet y la conectividad del continente a través de la BRI. Estas inversiones están avanzando en el objetivo de África de fortalecer su infraestructura de telecomunicaciones y datos, ya que empresas chinas como Huawei y ZTE han ayudado a expandir el acceso móvil e internet en todo África, facilitando las actividades económicas y fomentando el desarrollo social y la inclusión digital.
Los foros de desarrollo de internet y cooperación digital entre China y África están consolidando la expansión de la colaboración en inteligencia artificial, la cual se estima que incrementará el PIB de África en 2,9 billones de dólares para 2030, y el intercambio de conocimientos en desarrollo digital y tecnología de la información y comunicación, impulsando la digitalización del continente y los esfuerzos para aliviar la pobreza mediante la construcción de capacidad digital.

Azhar Azam, un comentarista especializado en asuntos actuales para CGTN, trabaja en una organización privada como analista de mercado y negocios, y escribe sobre temas geopolíticos y conflictos regionales.














