A pocos días de convertir al Mundial FIFA 2026 en un éxito financiero sin precedentes, Gianni Infantino, nacido en Suiza, pero con nacionalidades italiana y libanesa, es impulsado por Donald Trump para suceder a António Guterres al frente de las Naciones Unidas. Mientras tanto, en el frente interno, la UEFA encabeza un boicot a todos los torneos organizados por FIFA debido a la idea de Infantino de acercar inversores privados al Mundial.
Qué dicen las otras confederaciones, cuáles serían los mundiales afectados y las verdaderas posibilidades de que se concrete su llegada a las Naciones Unidas.
Según fuentes cercanas al presidente estadounidense, Trump considera que Infantino es «respetado por todos en el mundo y tiene una habilidad especial para unir a las personas».
Infantino, el preferido de Trump para liderar la ONU
Según el periódico The New York Post, Donald Trump pretende impulsar a Gianni Infantino como posible sucesor de António Guterres al frente de la ONU. La alianza que construyeron en torno al Mundial, los ingresos récord del fútbol y el peso diplomático de Estados Unidos explican una maniobra que enfrentará importantes obstáculos en el futuro cercano.
Infantino dirige una organización integrada por 211 asociaciones nacionales, mientras que la ONU cuenta con 193 países miembros, negocia con gobiernos de perfiles ideológicos opuestos y administra una industria que mueve miles de millones de dólares.
Desde hace años, Gianni Infantino mantiene una relación cercana con Washington. Durante el primer mandato de Donald Trump, FIFA designó a Estados Unidos como sede del Mundial 2026 junto con Canadá y México. Años más tarde, ya en su segundo mandato, Trump recibió de Infantino el primer Premio de la Paz de la FIFA en diciembre de 2025.
Al entregar el premio, Infantino elogió los incansables esfuerzos de Trump por unir a las personas en un espíritu de paz: «Esto es lo que esperamos de un líder: un líder que se preocupe por la gente. Queremos vivir en un mundo seguro, en un entorno seguro. Queremos unirnos; eso es lo que hacemos hoy aquí, eso es lo que haremos en la Copa Mundial de la FIFA, señor presidente».
Varias situaciones reflejaron la débil postura de la FIFA ante Estados Unidos durante el Mundial 2026. Por ejemplo, cuando el gobierno de Trump deportó al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan por supuestas «inquietudes relacionadas con los procesos de verificación de seguridad». Infantino sólo expresó: «No controlamos todo. Tenemos que respetar el hecho de que no somos los reyes del mundo. Queremos unir al mundo. Lo intentamos y lo resolveremos», señaló. Pero Abdulkadir no pudo dirigir en el Mundial.
Sin dudas uno de los hechos que marcó este Mundial, y le demostró al mundo que Trump podía tener injerencia sobre decisiones de la FIFA, fue el perdón que recibió Folarin Balogun, delantero estrella de la selección estadounidense, luego de su expulsión en el triunfo por 2-0 ante Bosnia y Herzegovina.
«Hablé con Gianni… Eso no fue falta. Ni siquiera fue una infracción. Fueron dos jugadores corriendo a toda velocidad que chocaron. No se puede pisar correctamente el pie de otra persona cuando se va a toda velocidad. No, eran dos grandes atletas que se enredaron», argumentó Trump.
La postergación en la aplicación de la sanción le costó a Infantino el rechazo de los países europeos a menos de un año de la candidatura del dirigente suizo a la reelección, que se debería dar en marzo de 2027. De hecho, Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, no asistió a la final entre España y Argentina en modo de protesta por la permisividad de Infantino con Trump en la Copa Mundial. Un anticipo de lo que vendría después.
La UEFA y la FIFA en pie de guerra
La UEFA sigue adelante en su guerra contra la FIFA tras conocer a través de los medios el plan de Gianni Infantino de vender parte del Mundial a una sociedad para explotar la competición. El plan se filtró a través de un reporte exclusivo publicado por el diario británico The Times, que fue replicado por medios globales y destapó un proyecto que se venía gestando de forma interna.
UEFA ya confirmó que sus 55 asociaciones miembro apoyan el boicot a las competiciones del máximo organismo del fútbol mundial si su presidente sigue adelante con su proyecto. «Rechazamos de forma unánime e inequívoca la propuesta de la FIFA de transferir participaciones en la propiedad de la Copa del Mundo y otras competiciones de la FIFA a inversores privados», señaló en un comunicado el organismo que preside Aleksander Ceferin.
«Hay cosas que, sencillamente, son demasiado importantes como para venderlas. La Copa del Mundo de la FIFA pertenece al fútbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, nunca estará en venta», agregó el comunicado.
Los intentos de Infantino de frenar la ofensiva de la UEFA explicando personalmente en sus redes el proyecto no han dado los frutos esperados: «FIFA Forward Enterprise, o FFE, es en realidad una propuesta, una oferta. Forma parte de un proceso democrático —un proceso de consulta— y, sobre todo, es una oportunidad, no una obligación. Como ya he dicho, da inicio al proceso de consulta. Si, y solo si, es aprobada por la mayoría de nuestras 211 Asociaciones Miembro y el Consejo de la FIFA, se convertiría en una filial propiedad de la FIFA y controlada por ella, que consolidaría las operaciones comerciales y de eventos de la FIFA. Su función sería comercializar y organizar todas las competiciones propiedad de la FIFA, junto con el patrocinio, la retransmisión, las licencias y nuevos proyectos en beneficio de las 211 Asociaciones Miembro de la FIFA; liberando, además, un valor comercial que antes no se había aprovechado», explicó el presidente de FIFA.
La UEFA, por su parte, ya se pronunció al respecto. «Hoy nos hemos enterado del plazo que la FIFA ha fijado a las federaciones para que apoyen sus propuestas o, de lo contrario, se retire la oferta de pago único. Esto lo dice todo sobre este plan». FIFA ofreció un primer pago a las federaciones nacionales de 20 millones de dólares por asociación como parte de una propuesta global de financiación, que alcanzaría un paquete total de 10.000 millones de dólares, siempre condicionada a una votación.

Qué dice la Confederación Asiática de Fútbol (AFC)
La AFC publicó un comunicado oficial en el que se suma a UEFA y CONCACAF en el rechazo al FIFA Forward Enterprise, la iniciativa que busca vender participaciones en competencias de la FIFA a inversores privados. «La AFC se solidariza con la UEFA y la CONCACAF», dice el texto, que también advierte que la propuesta no puede «lograr de forma realista el amplio consenso y la unidad necesarios para seguir adelante. Tres confederaciones en contra, torneos en riesgo y una crisis de gobernanza que el mundo del fútbol no se pueden ignorar».
La AFC rechazó el proyecto y cuestionó la manera en que FIFA lo impulsó. El comunicado señala que las asociaciones miembro no fueron «consultadas adecuadamente» antes de que el organismo rector fijara la dirección a seguir, y que el proceso puso al descubierto «debilidades fundamentales» en la gobernanza. Las confederaciones, las asociaciones miembro e incluso el propio Consejo de la FIFA se sentían «marginados», según el texto.
La Confederación también destacó el peso simbólico de lo que está en juego: «La Copa Mundial de la FIFA es la cumbre del fútbol mundial y obtiene su fuerza de la participación de todas las Confederaciones y de las principales naciones futbolísticas del mundo. Cualquier propuesta que corra el riesgo de socavar la unidad y el carácter universal de la competición debe ser reconsiderada».

La AFC confirmó a través de un comunicado que apoya el boicot iniciado por UEFA contra los Mundiales FIFA. El sub-20 femenino de Polonia, que se jugará de 5 al 27 de septiembre, será el primer torneo afectado por la decisión.
¿Puede Infantino liderar la ONU?
Mientras afronta una crisis interna sin precedentes, el cargo que podría recibir Infantino puertas afuera de la FIFA representa uno de los puestos políticos más poderosos del mundo. El secretario general de la ONU interviene en conflictos armados, negociaciones diplomáticas, crisis humanitarias, políticas climáticas y disputas entre las principales potencias.
La eventual postulación de Infantino abriría, además, una discusión que excede sus méritos como dirigente deportivo. También pondría bajo análisis su vínculo personal con Trump, los favores cruzados entre ambos y las decisiones que la FIFA tomó durante un Mundial atravesado por controversias políticas.
Ariel García es periodista y docente: realizador y productor integral de TV; asesor en comunicación institucional. Es titular de la cátedra de Comunicación Televisiva en la Escuela Superior de Periodismo Deportivo de Mendoza. Trabaja en medios privados - TV y radio- desde 1992 (América TV, Supercanal y Canal 7 Mendoza, Radio Aurora Argentina entre otros) y ha trabajado en instituciones públicas (UNCUYO, UTN Facultad Regional Mendoza y Gobierno de Mendoza). Fue colaborador del Diario Sport de Barcelona.













