Kikuyo tiene una población de más de 44.000 habitantes y viene registrando un fuerte crecimiento de residentes extranjeros en los últimos años a partir del desembarco de Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. Los taiwaneses constituyen el grupo más numeroso, seguidos por chinos, vietnamitas e indonesios. El número total de extranjeros ya supera los 1.200, casi cinco veces más que hace una década.
Para responder a esta nueva realidad demográfica, el municipio recurrió a la aplicación de mensajería Line para atender consultas en inglés y chino, y comenzó a difundir información sobre el desastre en japonés simplificado a través de redes sociales como Facebook e Instagram, plataformas de uso extendido en el sudeste asiático. Tras el sismo de magnitud 7,1 registrado el martes, la ciudad difundió por esas vías la ubicación de refugios y puntos de distribución de agua, aunque las autoridades reconocen que todavía resulta difícil llegar rápidamente a todos los residentes que necesitan asistencia.
El viernes se reunieron unas 20 personas entre policía local, bomberos y otras autoridades municipales para debatir cómo mejorar la asistencia a la población extranjera. En el encuentro, uno de los participantes consultó directamente a los funcionarios si consideraban suficiente el soporte multilingüe actual. La respuesta oficial reconoció los esfuerzos ya en marcha a través de redes sociales, pero admitió que la cantidad de seguidores es todavía baja y que resta trabajar en la difusión.
Hasta el momento no se relevó con precisión cuántos residentes extranjeros se refugiaron en los albergues habilitados tras el sismo del martes, aunque el municipio ratificó su intención de garantizar asistencia a todos los vecinos, independientemente de su origen.
El desafío se complejiza porque TSMC proyecta iniciar en 2028 la producción de chips de 3 nanómetros en su segunda planta en Kikuyo, actualmente en construcción, mientras que la producción de la fábrica actual todavía no logró normalizarse tras el último terremoto.
Se trató del cuarto encuentro de este tipo entre personal municipal y la comunidad local para promover la convivencia con los residentes extranjeros. En esta oportunidad, el cuerpo de bomberos expuso las dificultades operativas que enfrentan los servicios de emergencia: pese al uso de aplicaciones de traducción y de un sistema de llamadas multilingüe asistido por intérpretes, un funcionario reconoció que muchas llamadas se cortan antes de que un intérprete pueda intervenir, o que directamente no es posible recurrir a las aplicaciones cuando no se identifica de inmediato el idioma de quien llama.
Periodista. Colaborador Junior en ReporteAsia.













