General Oscar Armanelli: “Si el 5G va a venir de China o de Estados Unidos es una decisión enteramente política”

Oscar Armanelli

El país que preside Javier Milei presenta un mapa geopolítico amplio, que va desde el conflicto permanente con Gran Bretaña por las Islas Malvinas, la terminación del Acuerdo Antártico y la presencia de potencias globales como China, Rusia y Estados Unidos en la región, entre otros temas. La complejidad que representa la geopolítica argentina, con sus vaivenes y sus contradicciones, necesita del conocimiento de un verdadero especialista para poder ser comprendida. Por ello, en este caso desde ReporteAsia acudimos al análisis de un experto en la materia, el General de Brigada Oscar Armanelli, decano de la Facultad del Ejército Argentino perteneciente a la Universidad de la Defensa Nacional. Esta entidad se dedica a la formación de militares y civiles en diferentes áreas disciplinarias, y la formación militar para la Defensa Nacional a través de carreras de pregrado, grado y posgrado.

Su opinión es importante en este momento por muchas razones, cuando Argentina parece estar inmersa en un nuevo paradigma de relacionamiento internacional, diametralmente opuesto a la que había impuesto el gobierno saliente.

Para empezar, la mera presencia de Vladimir Zelensky en la asunción presidencial de Javier Milei, en diciembre de 2023, marcó a fuego el inicio de una nueva etapa: era su primera visita a la región, donde antes no había conseguido un apoyo similar de parte de otros gobiernos, siendo que en América Latina las posturas respecto a la Guerra entre Ucrania y Rusia no tuvieron la contundencia que sí se vio de parte de otros países (de Europa, o Japón, Australia, Nueva Zelanda), que inclusive aplicaron bloqueos económicos al gobierno de Vladimir Putin.

El abrazo que estrechó a Zelensky con Milei en aquella ocasión dejó en evidencia el inicio de un nuevo período de vinculación internacional para Argentina, que tiene ahora como referencia al eje Estados Unidos-Israel, y que, en consecuencia, se alinea a sus intereses globales, y a su axiología (democracia, libertad, república), con la que se representa.

La compra de aviones caza F-16 a Dinamarca, el pedido de ingreso a la OTAN como socio global, y el ingreso de Argentina al grupo Rammstein que conforman países aliados a Ucrania, marcaron en estos meses de gestión de La Libertad Avanza (LLA) una agenda marcada fuertemente por los temas militares y de Defensa, que terminaron por consolidar una idea, por lo menos general, del nuevo rumbo que Argentina se dispone a recorrer políticamente desde su posición geográfica.

Comprendiendo la nueva geopolítica

Múltiples declaraciones de funcionarios del gobierno fueron marcando, a través de este año, los parámetros que iría tomando la nueva geopolítica que acompaña al modelo de Milei. Por ejemplo, en su viaje al Sudeste Asiático y Japón, la canciller Diana Mondino llamaba a la Argentina a primariamente «comerciar con democracias liberales», declaraciones que se entendió, eran emitidas con el foco puesto en China (y por lógica, en Rusia, Venezuela, etc;), es decir, aquellas naciones que se enfrentan al eje que hoy Argentina adhiere.

Y como nos hace recordar el propio Armanelli, a principios de este año el ministro de Defensa, Luis Petri, también definió en expresiones realizadas públicamente que el posicionamiento de Argentina “iba a ser con las democracias de carácter occidental y que respetaran los valores de la libertad”.

Oscar Armanelli
El General de Brigada Oscar Armanelli, decano de la Facultad del Ejército Argentino, En diálogo con ReporteAsia.

Pero esa declaración en sí misma no es suficiente para definir una doctrina, es decir, dónde se posiciona Argentina ante el mundo en todos los aspectos que hacen a la Defensa y la política internacional, siendo que tiene importantes relaciones con países de sistemas autocráticos como Vietnam, por ejemplo, cuya presencia, sin embargo, en cada vez más importante en su balanza comercial.

De allí que se espere con mucha atención la presentación, este septiembre, de la “Directiva de Política de Defensa Nacional”, documento que promulgará el Ministerio de Defensa, por medio del comandante y jefe de nuestra Fuerza Armada, es decir, el presidente Milei.

Como explica el decano de la UNDEF, este documento fija oficialmente los lineamientos de política de Defensa: “Está formado por tres capítulos, el primero que te hace un análisis y apreciación y diagnóstico del escenario regional y global en materia de Defensa, el segundo donde se establece cómo es el posicionamiento de nuestra política de Defensa en relación a esos escenarios que se definieron, y el tercero habla de política, Defensa y política militar”.

“El verdadero ordenamiento geopolítico va a estar plasmado en este documento que es de carácter público, y que fija el inicio de nuestro ciclo de planeamiento de la Defensa, como también los desafíos que el poder político y esta Administración en particular entiende que debe atender”, aclaró.

Mientras se espera conocer los contenidos de ese documento, hay hechos ejemplifican -más que mil palabras- las nuevas directrices de la geopolítica y la Defensa. En principio, en estos tiempos se fortaleció el rol de Israel como proveedor de tecnología y armamento, lo cual confirma el acercamiento con el país que hoy lidera Benjamín Netanyahu. Asimismo, se intensifica la influencia de Estados Unidos.

Esto es visible en varias cuestiones: la visita de Javier Milei a la Antártida, con presencia de Laura Richardson, comandante del Comando Sur de Estados Unidos, y el embajador de Estados Unidos en Argentina, Mark Stanley, probablemente dio la prueba más cabal de este nuevo tiempo.

Por otra parte, los ejercicios conjuntos que realizó la 4ta flota de los Estados Unidos con la fuerza naval argentina en el marco de los ejercicios ‘Southern Seas 2024′, también marcaron este espíritu renovado de colaboración que demuestra la potencia norteamericana con respecto a su nuevo aliado preferido en el Cono Sur.

Un marco teórico para la charla: el triángulo

Siguiendo su vocación académica y docente, Armanelli nos propone un marco teórico para continuar la charla. En principio, nos aclara que, cuando uno habla de geopolítica debe considerar que es una disciplina que contribuye a las relaciones internacionales. Y las relaciones internacionales, según la francesa Esther Barbe, “son aquellas cuestiones que me permiten relacionarme teniendo puntos de conflicto, o no, en el sistema internacional”.

“Bien, geopolítica, básicamente es la relación que existen de los factores geográficos con el Estado y su relacionamiento con el Estado. Más allá de los geográficos, otros autores (Anselmi, Fraga) han sumado factores como los sociales, políticos y económicos. Y se ha añadido también la concepción de Marini, para quien a todo esto hay que relacionarlo con un determinado espacio geopolítico, que contribuya fundamentalmente a establecer una decisión de carácter político sobre el mismo. Es decir, se plantea qué hacer con nuestro espacio”, desarrolla.

Asimismo, para entender los vínculos internacionales, Armanelli nos ofrece una teoría de la construcción y del balanceo de poder que se debe tener en cuenta para continuar con el análisis. En el estudio de los fenómenos de las relaciones internacionales, nos invita a contemplar estos hechos como un triángulo, donde en el ápice estratégico está el poder y en la base, de un lado tenemos el conflicto, y del otro lado, la cooperación.

“Un tema cualquiera el que se te ocurra pasa a ser estratégico para un país cuando el poder le presta atención, esa es la condición para que sea estratégico y él puede elegir dos caminos distintos uno el del conflicto y otro el de la cooperación”, agrega.

“Las teorías marxistas o de tipo de Teoría Crítica definían el Sistema Mundo, en un centro, una periferia y la semiperiferia. Argentina está en esa zona de semiperiférico y periferia. Entonces, debe buscar mecanismos de cooperación con el propósito de relacionarse con esos poderes centrales en el Sistema Mundo, por eso es importante entender este triángulo”.

“Desde el regreso de la democracia no solo en Argentina sino en el ámbito de América Latina se ha establecido una agenda más de cooperación que de conflicto”, sostiene el general de brigada.

“Obviamente, cada país tiene sus intereses nacionales que responden a ese ápice estratégico del poder, y en base a esos intereses nacionales cada país busca tener su zona de influencia, su hegemonía o su ámbito de regionalismo”, destaca.

La mera presencia de Vladimir Zelensky en la asunción presidencial de Javier Milei, en diciembre de 2023, marcó a fuego el inicio de una nueva etapa

En el marco de la cooperación, Armanelli recalca el ingreso de Argentina como socio global de la OTAN, entidad a la que se acerca buscando dos cosas fundamentales: “primero, recursos para que nos ayuden con nuestro control marítimo y, segundo, medidas de seguridad en ciberdefensa”. Según el vocero presidencial de la actual administración: “permitirá al país elevar las capacidades militares y defensivas a través de ejercicios multinacionales y tecnología avanzada, así como también participar en debates y decisiones estratégicas”

“Argentina antes había sido miembro extra OTAN, esta es una categoría un poco más elevada, que nos posibilitó durante el gobierno de Clinton tener ciertos beneficios para comprar armamento”, manifiesta.

“Por eso, digo que toda cooperación es en un ámbito netamente político, que es donde se definen los intereses deseables o vitales o nacionales, como lo quieras llamar, pero el ser socio global, apunta fundamentalmente en esas dos direcciones de proteger ayudar a nuestros recursos marítimos y en ciberseguridad”, añade.

Por ello, para el entrevistado la compra de los aviones caza F-16 que efectuó el Gobierno argentino debe entenderse dentro de este marco de cooperación regional, y no en cambio como una razón de conflicto con los países vecinos: “Argentina había perdido la capacidad supersónica, y había establecido en 2015 y en los años sucesivos un plan de radarización ¿Eso que te permite? Tener los ojos que te alertan sobre las distintas amenazas, pero nos faltaban los brazos para proteger los intereses vitales como son la soberanía la integridad territorial, la capacidad de autodeterminación, el bienestar de nuestros ciudadanos”.

“La compra de los F16 vino a suplir, ya que no teníamos esa capacidad. La Argentina necesita para proteger sus intereses vitales”, concluye sobre estos temas.

Japón y Filipinas firman un pacto de defensa en medio de la creciente preocupación por China

El Atlántico Sur: el nuevo hot spot de la geopolítica global

Cuando hablamos del Atlántico Sur, nos referimos a la Patagonia, la zona más austral del continente americano. Se trata de una región estratégica en términos de desarrollo energético, logístico, y por su cercanía con la Antártida.

Potencias de todas las latitudes tienen intereses específicos en la Antártida, que cuenta, además de agua potable, con recursos mineros e hidrocarburíferos, y con activos estratégicos en la Patagonia, tanto en la parte chilena, como en la Argentina, cuando ya empiezan a hablarse con más importancia de la finalización del Acuerdo Antártico, en 2048, y en las implicancias que ese hito tendrá en el reordenamiento del poder político en el continente blanco.

“La conformación de un hub logístico en Tierra del Fuego, para Argentina, constituye una estrategia geopolítica interna hacia la Antártida. Pero solo podrá construir esa posición si lograría mantener una participación en las negociaciones que estarán relacionadas al final del Acuerdo Antártico”, sentencia Armanelli, sobre un tema que tendrá cada vez más prominencia en la agenda local.

El sur de Argentina presenta varios focos de conflictividad. Por un lado, está el escenario de conflicto permanente con Gran Bretaña por la soberanía de las Islas Malvinas, donde Inglaterra viene desplegando fuerzas militares de mayor tamaño y explota recursos de su lecho marítimo.

«Toda cooperación es en un ámbito netamente político, que es donde se definen los intereses deseables o vitales o nacionales, como lo quieras llamar, pero el ser socio global, apunta fundamentalmente en esas dos direcciones de proteger ayudar a nuestros recursos marítimos y en ciberseguridad”

Por otra parte, en estos últimos 20 años China viene construyendo sus intereses propios en la región Patagónica, como la base de estudios científicos de la provincia de Neuquén, las represas Cóndor Cliff y La Barrancosa, que buscan reiniciar su construcción, además de capitales en la industria de la pesca, entre otros.

La ubicación estratégica en Neuquén del yacimiento Vaca muerta (importante reserva global de shale oil y shale gas), genera una cantidad de proyectos en la zona que atraen a otros jugadores internacionales, como Petronas de Malasia, que instalará su planta de licuefacción de gas en Rio Negro, y potencian inversiones en ferrocarriles (como el tren norpatagónico), y en definitiva, en iniciativas relacionadas al proyecto de corredor bioceánico.

Y desde ya, la presencia china en Perú, con el Puerto de Chancay, construido y financiado por el gigante asiático, que sería inaugurado por el propio Xi Jinping este año en el marco de la cumbre de APEC, marca también el “momentum” que se está viviendo sobre el Océano Pacífico, que se posiciona como la ventanilla más competitiva para hacer trading entre América del Sur con Asia, por ofrecer servicios de transporte marítimo más barato y más veloz en relación con el Atlántico.

La importancia del Estrecho de Magallanes

Por otra parte, desde la explosión de la pandemia el mundo del comercio y la industria global están modificándose, al ritmo del decoupling de China y el ascenso de nuevos jugadores industriales y de consumo en el Sudeste Asiático y en países como México, que reciben inversión directa extranjera en cifras récord de empresas globales, inclusive de las chinas.

Hoy es un hecho del análisis financiero que la sequía en el Canal de Panamá y guerra en Medio Oriente podrían impulsar el flujo marítimo de productos por el Estrecho de Magallanes, vía por la que, en 2022, el tráfico de naves mayores por el estrecho de Magallanes registró un total de 2.831, de las cuales 1.714 fueron argentinas y de otras nacionalidades y 1.117 fueron chilenas. Son cifras mínimas comparadas con las del proyecto panameño, pero marcan una tendencia de crecimiento significativa.

Por otra parte, más allá de la Patagonia China tiene sus propios planes en la Antártida, donde tiene instaladas 5 bases de estudio científico: la última. Qinling, se inauguró en febrero de este año, mientras que tiene otras cuatro que construyó entre 1985 y 2014: Zhongshan, Taishan, Kunlun y Great Wall.

Por eso, fue muy comentado el proyecto que intentó impulsar el gigante asiático en Tierra del Fuego a través de la inversión de Shaanxi Chemical Group, que incluía la construcción de una terminal portuaria multipropósito con recinto interno, que permitiría el amarre de embarcaciones de 20.000 toneladas- y una central eléctrica de 100MW.

“Si nosotros tenemos en cuenta el 2024 y el 2048, cuando se abre el Tratado Antártico, básicamente tenemos seis administraciones de gobierno en este lapso que tienen que resolver los problemas de la Antártida con el Reino Unido y de nuestra presencia en el Atlántico Sur».

Aunque todavía no pudo alcanzar este objetivo, con intentos como este puede vislumbrarse igualmente que China busca operar allí un centro logístico que articule sus actividades logísticas en esta región, y que buscará lograrlo no importa el plazo.

Por eso, como expresa Armanelli, se vislumbra una negociación intensa por la administración de un nuevo Acuerdo Antártico, que se vence en 2048 (cuando se reconformará una nueva repartición del territorio antártico y se revisarán ciertos criterios del mismo) con una antesala en la que se espera más presión de las grandes potencias por hacerse de un lugar mayoritario en la nueva distribución de poder.

GB Armanelli: «La conformación de un hub logístico en Tierra del Fuego, para Argentina, constituye una estrategia geopolítica interna hacia la Antártida».

En este marco, entiende que “Argentina tiene que buscar la colaboración internacional en dos cuestiones:  el primero está relacionado al mapa de la Antártida, donde Argentina comparte o tiene superposición de derechos soberanos con Gran Bretaña, pero también con Chile”.

Por otra parte, remarca que Argentina tiene que fortalecer sus ámbitos de cooperación “para establecer una agenda que le permita, como también a Chile, ser los países sudamericanos que tengan derecho soberano sobre la Antártida y eso llevarlo luego a los distintos organismos internacionales”.

“¿Y por qué digo en un ámbito de cooperación? Porque es más probable que en esa instancia nos escuchen cuando mostremos una posición unificada de varios países, o en este caso de dos, que, si vamos en forma unilateral”, subraya.

Potencias de todas las latitudes tienen intereses específicos en la Antártida, que cuenta, además de agua potable, con recursos mineros e hidrocarburíferos, y con activos estratégicos

El segundo ámbito donde el país sudamericano sería importante fortalecer su gestión de relaciones internacionales y geopolítica es en la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), a la cual pidió entrar en abril de este año; según lo expreso la Cancillería Argentina.  “Es un ente en el cual participan actualmente 38 países, representa el 75% de las inversiones y el 60% del comercio internacional. Esto implica un proceso largo, costoso, que recién se lograría, si no media ninguna dificultad, en 2032”.

“Si nosotros tenemos en cuenta el 2024 y el 2048, cuando se abre el Tratado Antártico, básicamente tenemos seis administraciones de gobierno en este lapso que tienen que resolver los problemas de la Antártida con el Reino Unido y de nuestra presencia en el Atlántico Sur. Es decir, que esos son los escenarios más probables o geopolíticamente donde Argentina tendría que buscar mecanismos de cooperación que le posibiliten estar insertado internacionalmente”, completa el experto sobre este asunto.

Preguntas y respuestas

En esta instancia, presentamos en formato de preguntas y respuestas, parte del diálogo mantenido con el General de Brigada Armanelli, enfocándonos en varios temas.

¿Qué significan los ejercicios que hizo Estados Unidos en el Atlántico Sur con Argentina hace poco?

Por ese posicionamiento occidental, Argentina necesita mejorar su interoperabilidad con distintas fuerzas armadas, una de ellas es Brasil, pero también la de Estados Unidos.

Es a través de estos acuerdos de cooperación en los cuales se establecen con estas Armadas, y por último, creo que facilita a la profesionalización de nuestros hombres.

General: ¿Qué lugar que cree ocupa el país que preside Xi Jinping en el mapa geopolítico argentino?

Para Argentina, como dijimos anteriormente, el posicionamiento actual es con respecto a la democracia de carácter occidental. Con eso aparentemente se corría del eje de China. Pero China también le ha ofrecido a la Argentina muchas posibilidades de inserción comercial. En el año 2003 cuando China ingresó a la Organización Mundial de Comercio (OMC) fue un punto de inflexión importante no solo para China sino también para Argentina en el plano nacional y también en el sub nacional que tuvo su pico más alto en el 2008 cuando el presidente visitó Argentina.

Eso hizo posible toda una serie de intercambios comerciales impulsados fundamentalmente por los commodities. Pero no solamente intervino el Estado nacional sino también entidades subnacionales, que les permitieron establecer convenios de cooperación con China.

¿Cuáles son las desventajas a veces de los convenios o los tratados que se firma con China?

Especialmente el hecho de que todos los bienes de capital vienen de China. Además, no existe un derrame tecnológico hacia nuestras empresas y las pequeñas pymes que intervienen en estos proyectos de infraestructura no tienen la suficiente acogida para posibilitar su desarrollo. Eso lo podríamos generar como punto negativo.

A su vez, todos los dividendos que se generan de este proceso de infraestructura, se reportan directamente a China, es decir que no tienen un ingreso a las arcas de nuestro Estado nacional.

Por otro lado, también tenemos el recelo de Estados Unidos por la influencia china. En nuestro territorio ya es conocida la estación aeroespacial que tiene China y el ojo que tiene puesto ahí Estados Unidos en esa región

Pero bueno, como hechos relevantes, China tiene muchos puertos sobre la Hidrovía que nos posibilita sacar nuestros productos de oleaginosa, también está muy comprometido, si es que se establece el RIGI, (un modelo de fomento de la inversión extranjera que propone el actual gobierno) con los yacimientos de litio que tenemos en Salta y Jujuy.

Con respecto a la pesca ilegal, ¿cómo interpreta este fenómeno, en el que China tiene una participación significativa?

Quiero hacer algunas pequeñas aclaraciones. La primera, pesca ilegal solamente es cuando un barco entra a nuestra Zona Económica Exclusiva sin tener los permisos. Es decir, de la milla 200 para adentro, cuando está de la Milla 201, lo que internacionalmente se reconoce es que es una actividad, no declarada y no registrada.

Esto significa que los mares están a disposición, son comunes globales y cualquier flota puede hacer pesca sin tener que pedir permiso a nadie. Nuestra legislación establece cuatro sectores de nuestra plataforma continental, las primeras doce millas es lo que le corresponde a la soberanía plena que ejerce el territorio argentino como la soberanía que ejercería en un terreno, nada más que hay agua.

Las doce millas que le siguen contiguas, son del mar territorial, donde se establece un poder de policía. De esa milla a la 200 es la Zona Económica Exclusiva (ZEE) donde Argentina ejerce lo que se llama soberanía económica. Es por eso que lo que se hace es el control de ese espacio para proteger esa soberanía de carácter económico.

Luego está la que se extiende a las 350 millas de la Convención del Mar la cual le permite a Argentina tener ciertos derechos sobre el subsuelo y el lecho marino

Habiendo hecho esta aclaración, China, como bien expresaste tiene la flota más grande, pero también podemos decir que China tiene muchas empresas pesqueras radicadas en Argentina donde tiene tripulación argentina, comandancia argentina y se ajusta a las leyes argentinas. Esto como cualquier empresa que radica sus capitales extranjeros en nuestro territorio y ellos pueden hacer o explotar porque están dentro de la norma legal.

Hay un aspecto que quiero recalcar es que nuestro Código Penal no considera a la pesca ilegal un delito, sino una infracción. Vamos a suponer que nosotros dos salimos en un buque, estamos pescando en la ZEE argentina y la Prefectura o la Armada Argentina nos detecta, lo único que nos pueden hacer es cobrar una multa por estar pescando sin permiso, por eso no es un delito y por eso tal vez no es un problema geopolítico… porque es una infracción, nada más.

Y con respecto a esto yo quiero mencionar: que tanto la Prefectura como la Armada Argentina firmaron un convenio para hacer el control de nuestro mar territorial en estas cuatro zonas, que se hace a través de tres procedimientos: con buques de superficie, a través de aeronaves y de un sistema satelital.

Y a veces distintas administraciones de gobiernos, ayudan o contribuyen para que nuestra defensa esté mejor, ¿no? Y voy a los buques de superficie. En la administración Macri se compraron dos OPV (Offshore Patrol Vessel). Y recién se complementaron las cuatro en la administración de (Alberto) Fernández. Estos son los buques más idóneos y mejor capacitados para desarrollar este tipo de control marítimo, sumado también a buques patrulleros que tiene la Prefectura.

Estos dos elementos de la Armada y la Prefectura son los que se encargan de tener la presencia marítima en nuestro territorio, pero bueno, también te mencioné que existe un control aéreo y fundamentalmente por aviones Beechcraft que tienen autonomía de 9 horas, eso te permite recorrer un amplio espacio marítimo; Prefectura tiene dos y uno la Armada.

Pero aparte de eso, como última etapa, está el sistema satelital; la Prefectura posee el “Sistema de Vigilancia Guardacosta” y el sistema “Pollux” de la Armada Argentina, que combinan imágenes satelitales que le aporta la Comisión Nacional de Actividades Aeroespaciales. (CONAE) que les permiten hacer las denuncias internacionales. Debemos aclarar que estos sistemas alertan, pero no son procedentes, sólo una unidad de superficie con poder y medios adecuados son los medios procedentes para cuidar nuestros intereses en el mar argentino.

Por eso a mí me gusta a veces diferenciar la pesca ilegal de la no registrada y no declarada porque si no creemos que estos grandes complejos de embarcaciones, siempre están haciendo pesca ilegal y en realidad no, están haciendo una actividad que no es ni declarada ni registrada en aguas internacionales, y por ende no están cometiendo ningún tipo de delito.

El rol de China en la reconfiguración de América Latina

¿Cómo se interpreta la tecnología 5G desde la geopolítica ¿Cuáles son las implicancias de elegir tecnología occidental o china?

Yo disiento de que sea un problema geopolítico, es un problema enteramente político, ¿no? Y empiezo a explicar por qué, en el año 2021 Ian Bremmer escribió un libro que se llama el “Mundo tecnopolar”. En esa obra él dice que frente a la tecnología hay tres tipos de empresas y actores. Primero, están los “globalizados”, aquellos que creen que van a haber redes horizontales y verticales que permitirán la hiperconexión.

Un segundo grupo a los cuales les llaman los “campeones nacionales” son empresas de carácter nacional que tienen un desarrollo tecnológico, que apuestan por esa tecnología, pero que fundamentalmente apuestan por el desarrollo nacional.

En la tercera categoría, están los “tecno-utópicos”, que son aquellos que creen que esta revolución digital va a cambiar el orden mundial.

¿En qué lugar está Argentina? En el segundo grupo. ¿Y por qué? Argentina tiene, y vuelvo nuevamente a la geometría, en esto de la época digital, para explicarlo. Hay tres aristas: la primera es la infraestructura, la segunda punta es la calidad humana, y la tercera son los chips. Argentina en infraestructura y en capacidad humana está bastante bien, su cuello de botella lo constituyen los chips que se fabrican en Taiwán y en Corea del Sur.

¿En qué datos duros yo me fundamento para decir que tanto la infraestructura como la gente constituyen puntos fuertes de nuestra región? Argentina concentra, el 30% de la start up de América Latina, posee un total de 103 con un valor aproximadamente de 1900 millones de dólares. Esas starts up están muy orientadas hacia la tecnología profunda y cuando hablo de tecnología profunda estoy hablando de biotecnología en su mayor parte y un 11% en inteligencia artificial.

Esas starts up derraman sus conocimientos en los unicornios y Argentina también es cabecera en América Latina de cierto unicornio que tal vez son conocidos para la mayor parte de la gente, por ejemplo, Mercadolibre, por ejemplo, global, por ejemplo, Auth0 o Ualá, que son empresas que tienen una cotización en bolsa de más de mil millones de dólares. Estos datos duros aportan a los dos vértices de ese triángulo, tanto la infraestructura como el capital humano lo tenemos.

La elección, de si el 5G va a venir de China o va a venir de Estados Unidos es una decisión enteramente política que tendrá que atender este nivel tecnológico que tiene Argentina y que muestra una cierta, no digo primacía, pero sí, un cierto tipo de privilegio con respecto América Latina, a través de estas starts up o de los unicornios que tenemos en nuestro territorio, que es un punto fuerte.

Todos sabemos que las empresas chinas a través de la Ley de base de datos tienen que reportar esos datos a China y somos conscientes, pero también sabemos, que cualquier nube o servidor de Estados Unidos también hará lo mismo.

Es una decisión de carácter político qué tecnología queremos elegir, en esta revolución digital o cuarta revolución que estamos viviendo.

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General ¿Qué se puede esperar en el mapa geopolítico argentino en lo próximo?

Quiero cerrar con algo desde la academia. Normalmente para los países medianos, hay una estrategia que aconsejan para insertarse en el mundo. Primero la estrategia de la vecindad que es la cooperación con los países de la región.

Luego está la estrategia de la compensación, que es aquella que me permite a mí compensar mi debilidad y dejar bien en claro, los puntos en los cuales yo estoy de acuerdo, no, por ejemplo, el que se han determinado que el posicionamiento es occidental con las democracias, el valor de libertad, ya ahí se determinará en qué puntos uno se relaciona.

Y el otro que yo creo que va a ir en camino si Argentina entra a la OCDE, es el concepto de amortiguación que tiene que ver con el concepto de gobernanza. En política, los politólogos estudiamos mucho lo que es la gobernabilidad y la gobernanza.

La gobernabilidad está dada por todas las leyes del Congreso Nacional pero la gobernanza implica la buena práctica, la rendición de cuentas, el llevar a cabo políticas públicas y yo creo que si Argentina en este proceso hacia el año 2032, realizara una buena gobernanza que amortiguará cualquier injerencia del mundo exterior con un excelente trabajo de Cancillería Argentina, como Institución encargada de la Política exterior del País, la cual desempeña un papel fundamental en la promoción y defensa de los intereses nacionales en el ámbito internacional, será beneficioso, tanto para la política defensa como para su política de relaciones exteriores.

Por la muy buena función Presidencial Argentina en Defensa, se puede plasmar y garantizar la soberanía del nuestro País por su liderazgo en la formulación de políticas de defensa, decisiones en los recursos propios a emplear y representación del País en foros internacionales en coordinación con Ministerios a través de la promoción de la industria nacional.

 

Nota: Las expresiones vertidas en este artículo son propias del entrevistado y no reflejan necesariamente el pensamiento institucional del EA, las FFAA o del Gobierno Nacional.

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Co-fundador de ReporteAsia.