En una industria caracterizada por la alta competitividad y la innovación constante, la protección de la propiedad intelectual se ha convertido en un asunto de seguridad nacional: un reciente caso de espionaje en Taiwán ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las empresas tecnológicas de vanguardia, involucrando a Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC), el líder mundial en la fabricación de chips por contrato, y a Tokyo Electron, el mayor fabricante de equipos de semiconductores de Japón.
La Oficina de la Fiscalía Superior de Taiwán ha iniciado una investigación formal bajo la Ley de Seguridad Nacional de 2022 tras una alerta de TSMC por espionaje. Según la información disponible, varios empleados de la compañía fueron despedidos por supuestas violaciones de las normas internas relacionadas con la obtención de información confidencial. La investigación se centra en la supuesta obtención de información propietaria sobre la tecnología de chips de 2 nanómetros (nm), un proceso de fabricación que TSMC tiene previsto producir en masa antes de finales de este año y que se considera la tecnología más avanzada del mundo.
TSMC, en un comunicado, confirmó que «detectó actividades no autorizadas durante un monitoreo de rutina, lo que llevó al descubrimiento de posibles filtraciones de secretos comerciales». La compañía ha tomado «estrictas medidas disciplinarias contra el personal involucrado y ha iniciado procedimientos legales».
La Ley de Seguridad Nacional de Taiwán, en su versión revisada de 2022, busca proteger tecnologías sensibles de adversarios extranjeros, con un enfoque particular en el sector de los semiconductores. La ley designa tecnologías «Críticas para el Núcleo Nacional», incluyendo circuitos integrados más avanzados que el nodo de 14 nm. La reproducción, uso o divulgación no autorizada de secretos comerciales relacionados con estas tecnologías constituye una violación de la ley, con penas de hasta 12 años de prisión. Este es el primer caso significativo de tecnología de chips investigado bajo esta normativa.
Samsung y TSMC compiten para lanzar la producción de chips de 2 nm en el segundo semestre
La fiscalía ha confirmado que el caso se originó cuando TSMC detectó patrones de acceso inusuales en los archivos de un empleado, que levantaron la sospecha por un posible espionaje en curso. Una investigación interna reveló que un extrabajador, en colaboración con empleados activos, había obtenido ilícitamente secretos comerciales. La oficina ha señalado que hay una «fuerte sospecha» de que tres sospechosos violaron la Ley de Seguridad Nacional y ha solicitado su detención.
La investigación ha escalado al implicar a una segunda empresa clave en la cadena de suministro de semiconductores. Tokyo Electron, el mayor proveedor de equipos para TSMC en Japón, anunció el despido de un empleado de su subsidiaria en Taiwán por su presunta participación en el espionaje de secretos comerciales. La compañía ha declarado que, basándose en su investigación interna hasta la fecha, «no se ha identificado ninguna filtración de información confidencial» de su parte y que está cooperando plenamente con las autoridades taiwanesas.
Fuentes familiarizadas con la investigación indican que el extrabajador de Tokyo Electron, que también había trabajado previamente en TSMC, es sospechoso de colaborar con los ex empleados de TSMC para obtener la información sensible. La fiscalía taiwanesa ha llevado a cabo registros en la oficina de Tokyo Electron en Taiwán como parte de la investigación.
La tecnología de 2 nm representa un avance crucial en la industria de semiconductores. A menor tamaño de nanómetros, mayor es el costo y la complejidad técnica del desarrollo. Solo un grupo selecto de empresas, incluyendo TSMC, Samsung, Intel y Rapidus, están invirtiendo activamente en el desarrollo de estas tecnologías de vanguardia.
El presidente y CEO de TSMC, C.C. Wei, ha señalado previamente la dificultad de duplicar las tecnologías de la compañía debido al complejo «know-how» y al extenso conocimiento acumulado en operaciones de producción y desarrollo. La empresa ha reafirmado su política de «tolerancia cero» contra cualquier acción que comprometa la protección de sus secretos comerciales y ha prometido fortalecer sus sistemas internos de gestión y monitoreo.
El caso actual no es un incidente aislado en el sector de los semiconductores. El espionaje industrial ha sido una preocupación constante en una industria que mueve miles de millones de dólares y que es de importancia estratégica para la economía global.
- ASML y China: A finales de 2023, la compañía neerlandesa ASML, única fabricante de equipos de fotolitografía de ultravioleta extremo (UVE) necesarios para producir chips avanzados, confirmó que un extrabajador de origen chino había sido reclutado por Huawei en 2022 para filtrar secretos de la empresa. ASML calificó la información robada como «parcial», pero el incidente fue lo suficientemente grave como para ser incluido en su informe anual de 2022.
- ASML y Rusia: A finales del año pasado, ASML volvió a ser objeto de una trama de espionaje. Un extrabajador de origen ruso fue detenido y acusado de robar secretos comerciales críticos. Este suceso se enmarca en el objetivo del gobierno ruso de desarrollar un prototipo de equipo de litografía UVE en 2026 y otro similar para la producción de chips de 7 nm en 2028.
- SK Hynix y Huawei: En abril de 2024, una exempleada de origen chino de la surcoreana SK Hynix fue detenida en un aeropuerto de Corea del Sur. Se le acusó de haber robado información confidencial sobre los procesos de fabricación de semiconductores de la empresa para entregársela a Huawei. Se sospecha que la empleada imprimió 3,000 páginas de documentos técnicos, lo que alertó a la compañía. La exempleada podría enfrentar una pena de 18 años de prisión.
El caso de TSMC y Tokyo Electron subraya la creciente importancia de la seguridad tecnológica en el sector de semiconductores y los riesgos ligados al espionaje corporativo. La Ley de Seguridad Nacional de Taiwán ha sido activada por primera vez para un caso de este tipo, lo que demuestra la seriedad con la que el gobierno de la isla trata la protección de su industria de chips. La colaboración entre empleados actuales y extrabajadores, así como la implicación de proveedores externos, muestra la complejidad de las redes de espionaje industrial.
La investigación en curso busca determinar el alcance de la filtración, sus motivaciones y si la información ha llegado a competidores externos. Este incidente no solo destaca la vulnerabilidad de las empresas tecnológicas, sino que también subraya la necesidad de fortalecer los mecanismos de seguridad internos y la cooperación entre las empresas y las autoridades para proteger una industria que es un pilar de la economía global.
Colaborador en ReporteAsia.













