El próximo año 2025 con el inicio de la segunda Administración Trump comenzará el proceso de reactualización de los documentos oficiales rectores de las estrategias de Seguridad Nacional, Defensa Nacional, la Estrategia Militar Nacional, la Revisión Cuatrienal de la Defensa y la Revisión de la Postura Nuclear. Los mismos están en la cúpula de las dos decenas de orientaciones oficiales que organizan la arquitectura conceptual, las directrices generales y los objetivos de la Gran Estrategia de los EEUU.
El análisis del conjunto de indicios compuesto por la declaración de intenciones del Presidente Electo Donald Trump, como el perfil profesional y político de funcionarios clave designados permite vislumbrar tendencias sobre cursos de acción sobre el sistema internacional y, principalmente sobre la proyección de los EEUU en función de los tres espacios de conflicto que afectan a la seguridad internacional: la línea de la OTAN con la guerra Rusia-Ucrania; Medio Oriente y el Sahel Africano; y Asia-Indo-Pacifico.
La premisa general declarada por el Presidente Trump implica una profunda reestructuración de la burocracia del Gobierno Federal, la cual incidirá en la variable independiente crucial: la reestructuración del gasto público federal y su impacto en las ecuaciones presupuestarias para la Seguridad y Defensa Nacional. El crecimiento de los presupuestos de Seguridad y Defensa es una constante desde la Ley de Unificación de 1947 y el rearme generado por el comienzo de la Guerra Fría.
En 2001, los análisis de los expertos indicaban la gravitación de dos modelos de gastos: el Modelo Eisenhower de restricciones y límites, y el Modelo Reagan de presupuestos expansivos. El registro histórico demuestra que tanto gobiernos demócratas como republicanos han aplicado dichos modelos en diferentes contextos: presupuesto expansivo en la segunda Administración Truman y en las Administraciones Kennedy-Johnson y presupuestos restrictivos políticas de downsizing en las Administraciones Clinton y Obama, en el caso de los demócratas. En tanto que el Modelo Reagan prevaleció en las Administraciones G.W.Bush, gobiernos republicanos con impronta ideológica neoconservadora.
La primera Administración Trump (2016-2020) y la Administración Biden (2021-2024), mantuvieron una postura intermedia: de incrementos graduales constantes Trump y de restricciones selectivas Biden. En la campaña electoral de 2000, Condoleezza Rice realizó en un artículo publicado en Foreign Affairs una crítica detallada de la política restrictiva de las Administraciones Clinton y su impacto en la Gran Estrategia de los EEUU. La misma función tuvo el artículo de Robert C. O’Brien, también publicado en Foreign Affairs (agosto de 2024) acompañando el tramo final de la campaña electoral de Donald Trump.
La consigna de O’Brien “la paz a través de la fuerza” la interpretamos como orgánica al programa de Trump para las políticas de Seguridad y Defensa Nacional, para su segunda presidencia. La misma implica una reestructuración y crecimiento selectivos de los presupuestos militares de EEUU, conforme a la proyección de los EEUU en las regiones críticas de Eurasia en apoyo del despliegue de los Comandos Combatientes Conjuntos.
El realismo político clásico y el “nacionalismo jacksoniano” se perfilan en la base de la nueva Gran Estrategia de los EEUU. Robert O’Brien fue el último Asesor de Seguridad Nacional de la primera Administración Trump (2019-2020). En tanto que el recientemente designado para dicho cargo Michael Waltz implica la continuidad de dicha línea política.
Waltz, el designado Asesor de Asuntos de Seguridad Nacional del Presidente Trump suma a su experiencia militar como oficial de las Fuerzas Especiales con participación en Irak y Afganistán, una trayectoria en gestión de la política de Defensa en los gabinetes de los Secretarios de Defensa Donald Rumsfeld y Robert Gates, y funciones como asesor directo de contraterrorismo del ex Vice-Presidente Dick Cheney.
Los nombramientos de Marco Rubio al frente del Departamento de Estado y de John Ratcliffe como Director de la CIA, refuerzan la tendencia de una línea estratégica, cuya pieza clave estimamos es Michael Waltz. Para la ejecución de la futura gran estrategia el Consejo de Seguridad Nacional se perfila en un nuevo rol de preeminencia (similar a la primera Administración Nixon), siendo instrumentales los Departamentos de Defensa y Estado, y la conducción militar a cargo de los Jefes de Estado Mayor Conjunto.
Los ejes de acción estimados apuntan a la:
- Continuidad y potenciación de la confrontación geopolítica, comercial y tecnológica con China, con el refuerzo de las capacidades militares del Comando Indo-Pacifico como centro de gravedad del despliegue geoestratégico.
- Reorientación para una estrategia de mayor presión ofensiva en Medio Oriente: apoyo más activo a Israel; aumento de la presión sobre Irán; y revisión para una reformulación de la guerra contra las redes terroristas islamistas.
- Reformulación de la postura política y estratégica ante la dinámica de amenazas entre la OTAN y Rusia, y la desactivación de la guerra Rusia-Ucrania.
En esta incipiente arquitectura se perfila como un aspecto crítico la relación entre el Presidente y los Altos Mandos militares, y la designación frente al Departamento de Defensa de Peter Hegseth abre un interrogante ante la recepción del mismo por los Jefes del Estado Mayor.
El antagonismo dominante entre EEUU y China, y la estructura de alianzas que apuntan a desplazar el despliegue militar estadounidense de Eurasia, responderán a la nueva gran estrategia de Washington.
Magister en Ciencia Política por la Facultad de Derecho y Profesor en Historia por la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Es Doctor en Relaciones Internacionales (Universidad del Salvador, Argentina), Master of Strategic Studies and Defense (China's National Defense University) y Master en Planeamiento Estratégico y Dirección por Objetivos del Instituto Internacional de Estudios Globales para el Desarrollo Humano (España). Asimismo, tiene un tercer Master of Strategic Studies (US National Defense University, Estados Unidos) y es Lic. en Estrategia y Organización del Instituto de Estudios Superiores del Ejército argentino. Asimismo, es miembro del Consejo Asesor Académico de la Facultad del Ejército, es profesor en el doctorado en Defensa de dicha entidad, profesor invitado en la Universidad de Cuyo y de la Universidad Católica de Córdoba, e integra el Consejo Asesor de la Fundación CIEPEI (Centro de Investigación en Estudios Políticos Económicos e Internacionales).















