La decisión de Estados Unidos de vender euros para sostener la moneda japonesa, sin previo aviso a los responsables de política económica europeos, está incrementando los riesgos geopolíticos globales y reduce aún más el atractivo de los bonos gubernamentales a largo plazo, según advirtió BlackRock Inc.
James Turner, director de renta fija global para la región EMEA de la gestora estadounidense —la mayor administradora de activos del mundo—, sostuvo que, si bien es poco probable que la intervención sobre el yen afecte de manera directa a los bonos soberanos europeos, la maniobra sorpresiva de Washington deja en evidencia que los países se están volviendo «un poco menos cooperativos» entre sí.
La intervención cambiaria, ejecutada sin coordinación previa con Europa, se suma a una serie de señales que BlackRock viene monitoreando sobre la creciente fragmentación del orden económico internacional. La firma ya había señalado en su tablero de riesgo geopolítico que la competencia tecnológica entre EE.UU. y China, sumada a las tensiones comerciales y los conflictos en Medio Oriente, está exponiendo vulnerabilidades estructurales en la economía global y empujando a gobiernos y empresas a priorizar la seguridad, la resiliencia y la soberanía por sobre la eficiencia de mercado.
En ese contexto, la gestora reafirmó su cautela frente a los bonos gubernamentales de duración larga, considerados más sensibles a la volatilidad fiscal y geopolítica, en momentos en que la confianza entre las principales economías del mundo muestra signos de erosión.
La noticia se conoce mientras los mercados globales continúan procesando el impacto de las tensiones entre grandes potencias sobre las decisiones de política monetaria y cambiaria, un fenómeno que analistas vienen describiendo como el fin del «viejo manual de juego» en la gestión del riesgo internacional.










