La Estrategia Ártica de Estados Unidos y la Nueva Defensa Hemisférica

El Teatro de Operaciones Nórdico

El cambio climático y el impacto del calentamiento global sobre el Ártico constituye la variable independiente que condiciona a los planes para la defensa actual y futura de los estados que integran la región.

El extenso Teatro de Operaciones Nórdico, cuyo perímetro comprende a Siberia, la Península Escandinava, la mitad de la Península de Corea, Alaska, Groenlandia y el sector desde el Polo Norte hasta los Grandes Lagos en América del Norte, fue definido por el reglamento FM 31-71 Northern Operations del Ejército de los EEUU durante la Guerra Fría, como compuesto por todas las regiones dentro de la isoterma de los 50 grados F, las temperaturas por debajo de los 50 grados Fahrenheit (10 grados Celsius) durante la estación cálida. La isoterma de los 50 grados F es el denominador común, actualmente en acelerado proceso de cambio que incide en los órdenes de batalla, considerando el conjunto enemigo-terreno-condiciones meteorológicas.

Los efectos impactan en las perspectivas de los principales actores con intereses en la región, Rusia como gran actor de Eurasia, EEUU, Canadá, Dinamarca, Noruega, Islandia, Suecia y Finlandia en tanto miembros de la OTAN, como de actores que se definen como árticos, caso de China, Corea del Sur y Japón.

El efecto inmediato se registra en la navegabilidad de las rutas transpolares, especialmente en el área denominada “Ártico Central”. Efecto definido como un creciente fenómeno geofísico que se da sobre un área de 2.8 millones de kilómetros cuadrados. Los modelos de cambio climático indican que el calentamiento en el Ártico es cuatro veces más rápido que en el resto del mundo, y que en los próximos 10 a 30 años se registrarán veranos libres de hielo para la navegación. La misma se desarrolla en un sistema de tres rutas principales: el Pasaje del Noreste entre el Mar de Siberia Oriental y el Mar de Barents; el Pasaje Noroeste entre el Mar de Beaufort y la Bahía de Baffin, y la Ruta Marítima Transpolar que atraviesa el Ártico Central entre el Mar de Chukotka y el Mar de Groenlandia.

Este marco referencial determina tres variables dependientes. La oportunidad de inversiones por parte de industrias extractivas, considerando la prospección de larga data de recursos, que van desde energéticos (petróleo) a minerales críticos (uranio, tierras raras). La segunda variable es inherente a la reformulación de planes de seguridad y defensa; en el caso de la óptica de los EEUU el Ártico es una constante en la geopolítica de defensa desde la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. Constante resignificada actualmente frente a los grandes actores geoestratégicos de Eurasia: Rusia y China. La tercera variable interesa a la revisión y formulación de nuevos marcos legales para adaptar los intereses nacionales a las necesidades impuestas por el nuevo escenario de confrontación global en el sistema de Grandes Potencias, núcleo del sistema internacional.

Groenlandia tiene una población pequeña, estimada en alrededor de 56.000 a 57.000 habitantes, siendo la isla más grande del mundo pero con gran parte inhabitable debido al hielo, concentrándose la mayoría en la costa suroeste, especialmente en la capital, Nuuk.

La Estrategia Ártica de los EEUU

El documento oficial del Departamento de Defensa US Arctic Strategy 2024, ofrece una clara guía geoestratégica de la problemática del Ártico desde la perspectiva de la Administración Biden. Documento que continúa la línea de interés general de la Estrategia Nacional Ártica formulada en 2009 y 2013 por la Administración Obama.

La versión National Strategy for the Arctic de 2013 procede de la Casa Blanca y está rubricada por el Presidente Obama. En el mismo se perfilan tres cursos de acción: el mantenimiento de la infraestructura de seguridad, la preservación del medio ambiente y la cooperación multilateral en cuanto a marcos legales internacionales.

La 2024 Arctic Strategy fue producida por el Departamento de Defensa (actual Departamento de Guerra), su marco doctrinario referencial es la National Security Strategy 2022, y su enfoque está orientado a la seguridad en el marco de las amenazas de Rusia y de China. El documento comienza con el mapa del Ártico donde se muestran las líneas de las áreas de responsabilidad de los tres Comandos Combatientes de EEUU que convergen en la región: el Comando Norte, el Comando Europeo y el Comando Indo-Pacífico. La primera singularidad que se detecta es que Groenlandia se halla dentro del área del Comando Europeo y en la misma existe una sola base de los EEUU: Pituffik (ex Base Thule) perteneciente al Comando Espacial. Esta tendencia acentuando la percepción de amenazas es mantenida por la Administración Trump, especialmente en la política formulada para modificar el status de Groenlandia.

En la línea de los meridianos de Pituffik, hacia el Hemisferio Oriental, se halla el archipiélago de la Tierra de Francisco José, Nueva Zembla y la desembocadura del Río Obi en Siberia, donde operan tres bases rusas que controlan el tramo central del Pasaje Noreste, más 10 bases que es extienden desde el Estrecho de Behring a la Península de Kola. En el sector sudeste del Polo Norte, atravesando el Mar de Groenlandia, se encuentran las islas Svalbard /Spitzberg), Bear y Jan Mayen, pertenecientes a Noruega. Este sistema insular es contiguo al Mar de Barents y a las costas del Cabo Frío en Noruega, límite norte de la jurisdicción de la OTAN. En la frontera militar con Rusia, entre la Península de Kola y el Mar Blanco, se levantan seis bases rusas, entre ellas Severomorsk, puesto de comando histórico de la Flota del Norte.

Los accesos al Atlántico Norte

El Estrecho de Davis, entre Groenlandia y Canadá, el Mar de Groenlandia y el Mar de Barents, junto a la brecha denominada GIUK (Groenlandia-Islandia-Reino Unido), conforman los accesos desde el Ártico al Atlántico Norte. Las áreas de operaciones navales de EEUU y la OTAN se denominan NORLANT, EASTLANT y WESTLANT, desde las cuales se controlan las rutas marítimas entre América del Norte y Europa Atlántica. La vigilancia, seguridad y dominio de estas áreas son cruciales para las operaciones de la histórica y constante hipótesis de la “Tercera Batalla del Atlántico”, de nueva relevancia en el marco de la crisis generada por la invasión y guerra de desgaste que lleva adelante Rusia en Ucrania, conflicto referencial que encabeza la 2024 Arctic Strategy de los EEUU.

La planificación de la “Tercera Batalla del Atlántico” comenzó en 1950, y de la misma quedan registros en publicaciones especializadas de la Armada de los EEUU, caso Proceedings, y sostenida los almirantes estadounidenses de forma constante. Los antecedentes de tal hipótesis los constituían las operaciones navales de los EEUU en las dos guerras mundiales, consideradas como “Primera y Segunda” batallas del Atlántico.

Etapas de la proyección ártica de EEUU

La proyección militar de los EEUU sobre el Ártico, en general, y sobre Groenlandia, en particular, puede sistematizarse en tres etapas.

La primera etapa puede periodizarse entre 1941 y 1950, donde Groenlandia era valorizada como parte de la zona de amortiguación más cercana a Europa. En la variante “Rainbow 5” del Joint Planning Bureau, la estructura predecesora del Estado Mayor Conjunto, se registra la creación de un complejo de bases en Groenlandia, Terranova, Islandia y Bermudas. El primer convenio entre EEUU y el Gobierno en el exilio de Dinamarca (ocupada por Alemania) le otorgaba a Washington una forma de protectorado y el derecho a erigir bases aéreas, estaciones de radio y puestos meteorológicos.

El extenso Teatro de Operaciones Nórdico, cuyo perímetro comprende a Siberia, la Península Escandinava, la mitad de la Península de Corea, Alaska, Groenlandia y el sector desde el Polo Norte hasta los Grandes Lagos en América del Norte.

La segunda etapa se extiende entre 1950 y 1991, donde Groenlandia integraba el conjunto regional del Ártico, evaluado como “Centro Estratégico” del mundo en el contexto de la Guerra Fría contra el Bloque Soviético. En 1957 la Armada de los EEUU tenía consolidada la línea de defensa ártica entre Alaska y Groenlandia, tras una expedición realizada por 102 buques organizados en dos Fuerzas de Tarea: una desde Point Barrow en Alaska, y la segunda desde Groenlandia y la Tierra de Baffin, convergiendo ambas en la Cuenca de Foxe, al norte de la Península de Melville.

Durante esta fase se desplegaron tres sistemas cruciales en función de los escenarios estimados como de “Guerra Central” con armas nucleares, los sistemas de detección y alerta temprana ante la amenaza de un ataque con misiles intercontinentales: el DEW (Distant Early Warning), el BMEWS (Ballistic Missiles Early Warning System) y el SOSUS (Sound Surveillance System). El DEW disponía de 60 bases de radares construidos por la Western Electric, extendidos entre Alaska y Groenlandia. El BMEWS constituía una línea con soporte en tres grandes bases: Clear en Alaska, Thule (actualmente Pituffik) en Groenlandia y Fylingdales en Inglaterra, todas actualmente operativas con el sistema SSPARS integrado a la red en 2001. El SOSUS es el sistema para detectar los movimientos de submarinos en dos teatros de operaciones. Una línea opera vigilando el Ártico en sus accesos hacia el Pacífico Norte, desde áreas marítimas en Alaska e Islas Aleutianas. La línea principal, a cargo del Comando de Submarinos del Atlántico (COMSUBACLANT), se monitorea la brecha GIUK controlando los accesos de submarinos rusos de la Flota del Norte, desde los mares de Barents y Groenlandia al Atlántico Norte.

La tercera etapa puede periodizarse desde 2018 en adelante, caracterizada por la respuesta a las operaciones combinadas de submarinos rusos y chinos entre el Mar de Chukotka, el Ártico Central y el Mar de Groenlandia. La autodesignación de China como potencia ártica, y las operaciones de buques del EPL en combinación con los rompehielos de combate de la Armada Rusa, abren desde la perspectiva de EEUU la resignificación del Ártico como teatro de operaciones, y la necesidad de reparar las ventanas de vulnerabilidad. La proyección económica de China sobre el Ártico con la denominada Ruta Polar de la Seda, y el interés de Beijing para inversiones en infraestructura e industrias extractivas manifiesto desde 2018 en Canadá y Groenlandia, complementaron la percepción de vacío estratégico por parte de EEUU.

La estrategia ártica de la Administración Trump

En este contexto se produce la nueva estrategia ártica de los EEUU que comprende dos ejes complementarios y sus bases legales: la reformulación de la Defensa del Hemisferio Occidental y la revisión funcional y operacional de la OTAN. Ambas, áreas de responsabilidad militar con vértice y contigüidad en el Ártico.

La Administración Trump concibe al Teatro de Operaciones del Ártico como extendido entre las Islas Aleutianas y Alaska hasta el Ártico Central y Groenlandia, y de esta hacia las islas Spitzberg – Svalbard y la Península Escandinava, con el bloque Noruega-Suecia-Dinamarca-Finlandia.

El centro de gravedad de las bases estadounidenses se concentra en Alaska. Una sola base del Comando Espacial de EEUU a cargo del SSPARS/BMEWS y centro experimental del nuevo proyecto del sistema Golden Dome, opera en Groenlandia (Pituffik, ex base Thule) lo cual implica un desequilibrio estructural en el dispositivo de seguridad. En tanto que dos enormes brechas operacionales se abren frente a los archipiélagos canadienses del Ártico Central, y ante las nuevas condiciones climatológicas que inciden en los escenarios potenciales de guerra submarina, aeronaval y anfibia en los mares de Groenlandia y Barents: los accesos al Atlántico Norte.

La percepción de estas vulnerabilidades y los proyectos para la creación del Comando del Hemisferio Occidental (Western Command) por parte de la Administración Trump, requiere que Groenlandia pase del área de responsabilidad del Comando Europeo de los EEUU, al nuevo cuadro de organización que surgiría de la fusión del Comando Norte con el Comando Sur.

El cambio en el status de Groenlandia implica una ardua operación política, diplomática y de concordancia de marcos legales. El objetivo es que coincidan la frontera estratégica y la frontera administrativa, en función de la Defensa Hemisférica, la seguridad del Ártico y del Atlántico Norte.

Sergio Skobalski
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Es Doctor en Relaciones Internacionales (Universidad del Salvador, Argentina), Master of Strategic Studies and Defense (China's National Defense University) y Master en Planeamiento Estratégico y Dirección por Objetivos del Instituto Internacional de Estudios Globales para el Desarrollo Humano (España). Asimismo, tiene un tercer Master of Strategic Studies (US National Defense University, Estados Unidos) y es Lic. en Estrategia y Organización del Instituto de Estudios Superiores del Ejército argentino. Asimismo, es miembro del Consejo Asesor Académico de la Facultad del Ejército, es profesor en el doctorado en Defensa de dicha entidad, profesor invitado en la Universidad de Cuyo y de la Universidad Católica de Córdoba, e integra el Consejo Asesor de la Fundación CIEPEI (Centro de Investigación en Estudios Políticos Económicos e Internacionales).

Héctor Agustín Arrosio

Magister en Ciencia Política por la Facultad de Derecho y Profesor en Historia por la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata.