Osvaldo Cortesi: “para Estados Unidos y sus aliados importa el desarrollo de Vaca Muerta”

Vaca Muerta Estados Unidos
La reunión en 1945 entre, el entonces Presidente, Franklin Delano Roosevelt y Abdulaziz Ibn Saud, rey de Arabia Saudita, sigue siendo actual para graficar la relevancia que le da Estados Unidos a asegurar energía para sus aliados.

Vaca Muerta se presenta como la gran oportunidad para Argentina de impulsar su desarrollo en el siglo XXI. Una Argentina que, como muchos otros países del globo y América Latina, se debate entre la cercanía con China (y Rusia) o Estados Unidos (y aliados).

Existen corrientes de pensamiento que abogan por el «no-alineamiento activo», que implicaría una supuesta equidistancia entre ambas potencias, obviando cuestiones de seguridad y libertades políticas, civiles e individuales. Otros apuntan al «compromiso selectivo», que implica una cercanía a Estados Unidos en temas de seguridad y valores, y libertad para comerciar, siempre que no se afecte esa seguridad.

En momentos donde el Ministro de Economía argentino, Sergio Massa, se encuentra en  Washington reuniéndose con organismos financieros multilaterales, compañías del sector energético y funcionarios de la administración Biden, Osvaldo Cortesi, economista y sinólogo, cuenta en ReporteAsia acerca de las posibilidades que se abren para el país sudamericano en caso de lograr formar parte de los «aliados» de Estados Unidos.

Con 40 años de trayectoria en el sector financiero y más de 20 en el estudio de China, apoyado en la sinología francesa, Cortesi la semana pasada nos había advertido sobre las contradicciones del desarrollo del gigante asiático, desde donde retomamos:

¿Cómo impacta en el mundo la relección de Xi Jinping?

La economía mundial se está recomponiendo, obviamente China va a tener un peso cada vez más fuerte y Estados Unidos va a mantener su peso relativo. Y atractivo. La apreciación del dólar frente a todas las monedas es inédita y sólo comparable a la primera parte de la década del 80. Lo mejor que puede ocurrir es que haya una competencia estratégica, de no confrontación, donde las definiciones de lo que cada país quiere hacer estén más en los valores que en la capacidad productiva.

En este sentido, me parece que vamos a transitar estos períodos que vienen donde Estados Unidos buscando asegurar para sus aliados los recursos necesarios para el desarrollo futuro. 

Esto colisiona con los intereses de China, teniendo en cuenta que no es autosuficiente…

Siempre le será difícil. La geografía no cambia y es clave. La geografía y la tecnología potencian la capacidad de desarrollo. China no tiene una geografía ideal, todo lo contrario. El sinólogo francés Léon Vandermeersch, en uno de sus últimos libros, decía que China es el país que sufrió más inundaciones y sequías del planeta. Daba un número de 2086 entre el 221 antes de la era cristiana, cuando Shi Huangdi unifica China, y 1949 cuando Mao llega a Beijing. 

Siempre aconsejo a los autores de la sinología francesa por todos los estudios que vienen haciendo desde que se creó la cátedra de Sinología en el Collège de France en el año 1814. La sinología francesa es más holística que la sinología americana con tendencia más corporativa, de negocios.

Osvaldo Cortesi: “El desarrollo de China empieza a tener contradicciones fundamentales”

La geografía no acompaña a China. Los canales, los diques, la irrigación, es todo construcción a partir de las dificultades que tiene el territorio chino para la producción. China tiene que importar energía, proteínas, minerales. En los inicios milenarios de la cosmogonía china, se consideraban cinco elementos principales: tierra, agua, fuego, metal y madera. China es deficitaria, inclusive en agua. Por eso las grandes obras de infraestructura para trasladar agua del sur al norte. De hecho, actualmente se está comenzando a construir un túnel desde el Yangtzé al norte de China.

La geografía es muy importante. Estados Unidos tiene la geografía más benigna desde el punto de vista productivo y geopolítico. No tiene prácticamente límites con problemas. En el norte Canadá es un país amigo, tenés los dos océanos y en el sur México, que cada vez más se convierte en un hub de empresas que se instalan allí para producir y vender en Estados Unidos. 

¿Qué pasa hoy con Argentina mientras se están produciendo cambios en la morfología de las relaciones internacionales y políticas?

Peter Zeihan, geógrafo, en su libro Desunited Nations (2020), destaca la geografía de Argentina, como la segunda más importante del planeta después de Estados Unidos. Y en el último libro, The End of World is Just the Beginning, que apareció en junio pasado, vuelve a resaltar la geografía, la demografía y reafirma la potencialidad de Argentina.

Si uno ve la hiperactividad que está teniendo por ejemplo, el embajador de Estados Unidos vinculado con Vaca Muerta, estamos ante una oportunidad única en la nueva geopolítica. Se organizaron seminarios junto con las empresas más importantes vinculadas a la tecnología para la explotación del shale gas y shale oil en Estados Unidos. Plantean la necesidad de acuerdos, en el sentido de dar seguridades para desarrollar el potencial.

Argentina tiene claro su potencial relacionado al sector de proteínas vegetales, pero también lo puede capitalizar en el sector energético. Importa mucho para Estados Unidos y sus aliados el desarrollo de Vaca Muerta. Habrá que acompañar con la infraestructura de oleoductos y gasoductos con salida a Bahía Blanca, con plantas de licuefacción, y exportar. Hacer los pozos, el multi fracking y exportar gas y petróleo a Europa, que se desenchufa de Rusia. 

Las empresas chinas siempre han señalado los proyectos de oleoductos y gasoductos como de su interés…

Los chinos siempre están atraídos por invertir en Argentina pero se han encontrado con problemas relacionados al rígido régimen laboral que tenemos. Les aumenta los costos, les impide manejar empresas con mucha mano de obra, concretamente vinculadas con la construcción. Ocurre por ejemplo, con Gezhouba en la Patagonia. Empresas chinas estuvieron muy activas en proyectar inversiones en infraestructura de caminos y ferrocarriles durante gobiernos anteriores. Hoy están más para vender el material rodante, pero la construcción que la haga otro. 

¿Entonces no entran las empresas chinas en el desarrollo estratégico de Vaca Muerta?

El desarrollo de Vaca Muerta pone en equilibrio la macroeconomía argentina. Hoy se están importando cifras muy altas de gas, todo financiado con el sector agropecuario que es el mayor productor de divisas.

YPF y Petronas firman el Acuerdo de Estudio y Desarrollo Conjunto de GNL

El sesgo ideológico más cercano a Rusia y China no se compatibiliza con las tecnologías que necesita el sector energético casi exclusivamente de empresas americanas y europeas.

Para el sector energético de Vaca Muerta, toda la inversión, empresas, tecnología, conocimiento, es de expertise americano. Estados Unidos resolvió su déficit energético con el desarrollo del shale oil y shale gas. Si no tenés una relación de primer orden, dando seguridades con Estados Unidos, no resolvés el problema de Vaca Muerta, y si no resolvés el problema de Vaca Muerta, no resolvés el problema macroeconómico ni la inflación, ni la pobreza.

Para el sector agropecuario Argentina cuenta con tecnología propia y su principal destino es Asia, ¿el sector energético requiere de tecnología estadounidense y quien es el cliente?

Europa. Lo vas a producir con empresas locales, como Vista, YPF, Pampa Energía, TecPetrol, etc. más las empresas americanas e internacionales como Chevron, Shell, Total, Petronas, etc. Todo eso es desarrollo con tecnología americana. Con la experiencia de la Permian, la gran zona de producción de shale gas y shale oil americano, van a Vaca Muerta y hoy ven que el potencial, la productividad de los pozos, es mayor al de la Permian en Texas. Pero vos necesitás también la salida exportadora: Bahía Blanca, barco, Europa. En los próximos 10 años, Europa se desenchufa de Rusia y está buscando cómo cambiar su matriz de seguridad energética.

¿Será Europa un mejor comprador para Argentina en energía de lo que es China, por ejemplo, en alimentos?

Vamos al caso concreto de la soja. La producción global de soja por año está alrededor de los 330/350 millones de toneladas. Argentina produce 50 y puede producir más. Brasil produce 130 y Estados Unidos está en el mismo orden. Este es el Soja Way. En los siglos XVII/XIX teníamos el Silver Way. La plata de Potosí salía de Acapulco a Manila, Filipinas donde llegaban los chinos y la intercambiaban por la seda que luego iba a Europa. Ahora tenemos en América la soja, los minerales, la energía y, a futuro, el agua.

China importa cerca de 100 millones de toneladas de soja, ahora un poco menos, más cerca de 90 millones. La proteína es fundamental en China para la industria de los alimentos, pescado, carnes blancas, cerdo. Argentina solo exporta poroto a China, pero los grandes compradores de soja procesada, pellet y aceites, son europeos. Ahora, en las ASEAN, el mayor comprador es Vietnam.

Los chinos se llevan el poroto, lo almacenan porque saben de sus debilidades. Tienen los mayores stocks relativos del mundo. Y lo procesan internamente. Cuando uno negocia con China tiene que poner todo arriba de la mesa. La industria aceitera argentina es muy competitiva.

¿Dónde entra la minería, en especial el litio?

Canadá es un jugador fuerte, porque siempre fueron muy mineros. Exploran, no llegan a explotar en todos los casos, pero detectan recursos y venden las empresas a otras compañías. El litio no se exporta como batería. Tenemos un problema. No está la mano de obra para ese desarrollo.

Argentina fue decayendo en mano de obra industrial en los últimos 30 años. Vamos a tener problemas para el desarrollo en las provincias de Catamarca, Salta y Jujuy, porque no hay mano de obra calificada. Las empresas van a tener que formar gente local y traer mano de obra especializada extranjera.

América Latina discute una estrategia regional para la producción del litio

Los clientes del litio serán Europa, Estados Unidos y China. Hoy los mayores fabricantes del litio procesado son chinos. El único que está procesando litio y exporta el concentrado es Chile. Argentina tiene un gran potencial, pero en cuanto a volumen relativo para resolver problemas macroeconómicos y encarar un proyecto de desarrollo sostenido en los próximos años, es Vaca Muerta donde tiene la mayor demanda futura externa.

China está cada vez más tendiendo a aumentar la participación relativa en sus importaciones de energía de Rusia, con los gasoductos y oleoductos que están haciendo en Siberia. Europa si se desenchufa de Rusia va a venir por estos lados. La energía es central en cuanto a los costos industriales y servicios para los hogares. Vaca Muerta se presenta como una gran alternativa. 

Yendo a cuestiones más específicas, ¿qué potencial puede tener el hidrógeno verde?

Es algo que tiene un gran atractivo para estos tiempos de energía más limpia. Argentina tiene un potencial a desarrollar en la Patagonia. Así como tiene el potencial del agua. El río Santa Cruz que nace en los glaciares descarga toda el agua potable en el Océano Atlántico. Ahí tiene China la mayor inversión en el país: las represas. La relación de inversión rentabilidad vendiendo energía no cierra. ¿Estará el agua en el futuro? China viene de milenios y proyecta por siglos.

Si hay que poner todo sobre la mesa para negociar con China, ¿qué pasa con la pesca ilegal en Mar Argentino?

Argentina deja hacer y depredar, no controla. Pero creo que están cambiando las relaciones económicas mundiales. Hay más actividad de Estados Unidos a través de visitas como la Comandante de la 7ma Flota. Son datos de la nueva geopolítica. Las problemáticas políticas internas internas en el país, confrontación gobierno y oposición, son temas que concentran más la atención de la opinión pública. Y no se están viendo estas oportunidades que he mencionado.

Los embajadores de distintos países del G7 y los del ASEAN están participando activamente, ¿a qué se debe?

Hay algo que está bajando desde las Cancillerías para que presten atención. El problema es que están las condiciones, pero no las dirigencias locales. Uno de los historiadores económicos más agudos como es Daron Acemoğlu escribió ¿Por qué las naciones fracasan?. Tiene varias menciones a la Argentina, como un caso de una nación que falló. 

Tiene las condiciones, la geografía, pero con una institucionalidad maléfica. Acemoğlu lo relaciona con los cambios frecuentes en la Corte Suprema y el secuestro del poder judicial por la política.

Argentina y su Desarrollo Futuro en la Nueva Geopolítica

Esa es la característica anti-inversión que tiene Argentina, que atenta contra su capacidad de desarrollo. Tiene que ver con lo que Acemoglu llama dirigencias extractivas, es decir, dirigencias políticas, empresarias, sindicales, que interactúan para generar un fenómeno de extracción de ganancias. Y luego fuga. El único que no puede fugarse es el campo y sigue produciendo aún con retenciones que no tienen otros países y banca una parte importante de las cuentas fiscales y de divisas.

Tenemos que desarrollar Vaca Muerta, la minería, pero esta cultura extractiva sigue ahí. Estará permanentemente al acecho poniendo dificultades para cobrar su peaje. Dadas las características del cambio geopolítico global, en esta oportunidad quiero ser optimista, les será mucho más difícil y tendremos derrames internos del desarrollo.

¿De dónde viene ese optimismo?

En Estados Unidos se vienen aprobando leyes bipartisanas muy contundentes que tienen que ver con temas vinculados con la corrupción con países y personas. Todo lo relacionado a las sanciones que se instalaron con China en lo comercial y con Rusia recientemente, ahora se acerca a países vecinos. Como la de Cartés en Paraguay y el Vicepresidente. Creo que hay una vigilancia mayor en la forma en la cual se está viendo el desarrollo en países que pueden entrar a ser un problema a la seguridad nacional por el accionar de corrupción de sus propias dirigencias. Si aparece un gobierno populista que busque estatizar activos donde participan intensamente compañías del G7, las sanciones serán muy fuertes, inclusive a personas. Al menos en la Nueva Geopolítica que estamos transitando.

¿Tiene que ver con la opacidad con la que están ligadas las obras con China?

Sí. Aunque también es cierto que en el sistema occidental hay offshores, hay paraísos fiscales aceptados por el capitalismo occidental. Incluso en Estados Unidos. Cada vez se instala más la visa financiera”. La acumulación ya sea por buenas o malas prácticas siempre termina en un activo financiero que pasa por bancos americanos y europeos a través del SWIFT. El dólar y el sistema financiero americano sigue siendo demandado. Es el exuberante privilegio que resaltaba Giscard d’Estaing en los 60. No se atesora en el subsistema financiero chino que tiene una historia de controles y murallas.

¿La cercanía de Argentina con China en los últimos años puede afectar el desarrollo?

Argentina el año que viene seguirá pagando una cuota de entre 6 mil y 8 mil millones de dólares de gas , porque el gasoducto no estará terminado. Si no se resuelve Vaca Muerta con empresas americanas y reglas del juego claras y confiables que se enganchen en la nueva geopolítica, Argentina no solucionará sus problemas internos. La macroeconomía de hoy dependerá de la macroeconomía del mañana. ¿El gobierno actual es el que va a engancharse con esta nueva proyección con posibilidades de desarrollo económico? Quiero ser optimista. La realidad se impondrá más allá de las ideologías. Solo así tendremos grandes acuerdos de políticas de Estado que garanticen las inversiones.

Juan Battaleme: «China necesita cambiar el status quo global»

Hay que mirar la historia. Churchill decía que cuanto más lejos hacia atrás podemos ver, más lejos hacia adelante podemos imaginar. Después de la Segunda Guerra, Estados Unidos, a partir del informe Kennan, tomó conciencia de la importancia que tenía ayudar al desarrollo rápido de Europa. El Plan Marshall fue una decisión estratégica donde Estados Unidos puso los recursos para la inversión y la demanda. Y por otra parte aseguró la energía en esa reunión de Roosevelt con el Rey de Arabia Saudita en 1945. 

Hoy estamos en un caso muy parecido en el sector de la energía en Europa. Argentina enfrenta una gran oportunidad. El problema de la deuda pública externa es menor al que se analiza. Porque en términos de los productos que exportara (soja, gas) se abarata. 

Un plan tipo Marshall, que además proyecte esa deuda con más plazos, y acuerdos en políticas de Estado, ayudaría a potenciar las condiciones para el desarrollo de Vaca Muerta. 

La macroeconomía se va a resolver con el desarrollo de la producción energética. Sin desproteger ni desengancharse de China e impulsando además las relaciones comerciales con las ASEAN. Porque ese es el otro gran mercado con ingresos por habitante que crecerán a mayor ritmo que en China.

Sintetizando, en el contexto de la nueva geopolítica, Argentina tiene un motor prendido, la pampa húmeda, y dos arrancando, Vaca Muerta y la minería. Y un último que lo dejo planteado: ¿habrá redireccionamientos migratorios de familias de altos ingresos a Argentina ante los recurrentes problemas climáticos en otras latitudes?

Acerca del autor

Co Fundador ReporteAsia.com
https://www.linkedin.com/in/jmharan