Refugiados camboyanos en Longchamps, de Indochina a la Argentina

Camboya refugiados
Imagen: Depositphotos

Camboya es un país lejano en términos territoriales, pero también en sus aspectos culturales. Es sumamente infrecuente encontrar algún residente en Argentina que tenga ese origen, pero más aún lo es hallar un colectivo constituido por más de cien personas residentes en el barrio Rayo de Sol de Longchamps, en la localidad de Almirante Brown. Tal es el caso del colectivo al que se referirá este escrito.

Cuando inicié mi trabajo en la escuela de aquel barrio, en el año 2003, estaba vigente la Ley Federal de Educación 24.195 y existía un vínculo administrativo entre la escuela primaria y el Tercer Ciclo de la Enseñanza General Básica. Por este vínculo, los docentes de ambas instituciones compartíamos reuniones periódicas de personal. Fue en ese espacio que escuché por primera vez los relatos referidos a “los camboyanos”, por parte de maestros primarios. Especialmente interesantes eran las narraciones del vicedirector de la escuela primaria, quien mantenía cotidiana comunicación con las madres de la comunidad educativa. Por entonces, aquellas “mamás camboyanas” apenas hablaban el idioma español.

Desde el lugar que ocupé como docente en el Secundario del barrio, se me facilitó la observación participante y el acceso a las entrevistas. Tuve estudiantes en la escuela, nietos de los refugiados llegados a Argentina desde Camboya y Laos. Llegaron al país matrimonios jóvenes con hijos muy pequeños, otros niños nacieron en Argentina y algunos de mis alumnos eran nietos de aquellos. Tres generaciones coexistentes desde la llegada; quienes se constituyeron como refugiados, con aproximadamente sesenta y cinco años, sus hijos de entre 35 y 45 años y los nietos. Durante la labor investigativa tomé contacto con las tres generaciones.

En la escuela aprendí a distinguirlos entre mis estudiantes de entonces, aún si no llevaban el apellido de origen camboyano, ni poseían un claro fenotipo indochino. Lo hacía observando su comportamiento social, lo que me llevó a pensar en ellos como comunidad. Haberlos reconocido entre su grupo de compañeros, puede estar vinculado a las modalidades en que los jóvenes transitan el proceso de comunalización y la manera en que lo actúan en la escuela; tal como interpreta Brow (1990) estos procesos.

A lo largo de la investigación se generaron fuertes vínculos de respeto y afecto entre los miembros de la comunidad y la investigadora. En algunas instancias de este escrito se puede leer el resultado del trabajo etnográfico en primera persona, producto del compromiso personal que se generó y del fuerte impacto que tuvieron y tienen los relatos de aquellos horrores. La investigación tuvo un enfoque histórico-etnográfico en el que se combinó el trabajo de campo con material estadístico, histórico y con otras fuentes. Ese enfoque permitió privilegiar el conocimiento que los involucrados tienen de los fenómenos sociales y reconstruir las lógicas que guían sus vidas cotidianas.

Este colectivo de personas a las que los vecinos del barrio y los docentes de la escuela reconocen como “camboyanos”, está constituido por una mayoría de esa nacionalidad. Sin embargo, no todos lo son. Su estadía en un campo de refugiados de Tailandia duró por lo menos dos años. Durante ese tiempo se conformaron nuevas parejas, algunas de ellas con un integrante de otra nacionalidad, y nacieron niños en ese campo de refugiados, hechos que determinaron su posibilidad de acceder a la acogida en Argentina.3 Además de ello, a lo largo de los cuarenta años transcurridos desde su llegada, se integraron a las familias nuevos miembros de origen étnico diferente.

Tres generaciones coexistentes desde la llegada; quienes se constituyeron como refugiados

Las trayectorias de las familias “camboyanas” a las que se refiere este trabajo se iniciaron con la huida por tierra desde la provincia de Oddar Mean Chey, al norte de Camboya. Los integrantes de este grupo fueron, en su mayoría, de poblados muy cercanos al límite con Tailandia e iniciaron el escape entre 1977 y 1979. Lo hicieron en pequeños grupos o individualmente y de manera desesperada. Aquel contexto expulsor no solo determinó la huida, sino que impactó a lo largo de sus vidas, tanto en las representaciones que construyen sobre sí mismos como en las que construyen quienes los rodean y quien investiga. Las vivencias por ellos narradas durante la investigación han sido resignificadas en un ejercicio de “recuerdos y olvidos singulares”, que involucran una reconstrucción en la que se omite aquello que no encuentra lugar o sentido en el relato.

La investigación más amplia a la que se refiere este trabajo se centra en analizar las trayectorias de los refugiados camboyanos asentados en el Barrio Rayo de Sol de Longchamps, su devenir y constitución como comunidad articulada a partir de su llegada en 1980. En este artículo se espera describir el contexto histórico que motiva el éxodo y poner en diálogo el trabajo etnográfico realizado con la bibliografía académica acerca del tema, interpretando algunas maneras en que aquellos refugiados recién llegados a Longchamps han rediseñado y extendido sus vínculos sociales, así como interpretar sus comportamientos y narrativas actuales en función de aquellos sucesos.

 

Nota: El artículo es la primera parte de un paper publicado originalmente por la Revista Asia / América Latina. La reproducción del mismo se realiza con la debida autorización. Link al artículo original: http://www.asiaamericalatina.org/wp-content/uploads/2021/12/2.-Refugiados-camboyanos-en-Longchamps.pdf

Acerca del autor

Universidad de Buenos Aires