Cuando River Plate anunció el acuerdo para incorporar a Thiago Almada por una cifra cercana a los 20 millones de euros, el foco rápidamente se concentró en el aspecto deportivo. El campeón del mundo regresaba al fútbol argentino en una operación sin precedentes para el mercado local.
Sin embargo, detrás del pase existe una historia mucho más compleja. No se trata simplemente de una negociación entre River y Atlético de Madrid. En realidad, la transferencia es el último capítulo de una ingeniería financiera y deportiva que involucra a cuatro países, varios clubes y uno de los holdings futbolísticos más ambiciosos del mundo.
La trayectoria reciente de Almada resume como pocas la transformación del negocio del fútbol en la última década. Su recorrido fue cualquier cosa menos convencional.
Atlanta United, en la MLS, dio paso a Botafogo en Brasil. Luego llegó Olympique Lyonnais en Francia, posteriormente Atlético de Madrid en España y ahora River Plate en Argentina. Detrás de ese recorrido aparece un nombre repetido una y otra vez: John Textor.
El laboratorio de Eagle Football
El empresario estadounidense creó Eagle Football Holdings con un objetivo claro: construir una red internacional de clubes capaz de compartir jugadores, scouting, tecnología y recursos financieros.
El grupo llegó a controlar activos en Brasil, Francia y Bélgica, además de haber sido accionista de Crystal Palace en Inglaterra. Su idea nunca fue administrar clubes de manera aislada, sino convertirlos en piezas de un mismo ecosistema deportivo y financiero. Dentro de ese modelo, Botafogo pasó a convertirse en una plataforma para captar talento sudamericano, mientras que Olympique Lyonnais funcionaba como una puerta de entrada hacia el fútbol europeo.
Thiago Almada fue probablemente el ejemplo más visible de esa estrategia.
Botafogo como plataforma
En 2024, Almada dejó la MLS para incorporarse a Botafogo, movimiento que sorprendió a buena parte del mercado internacional. El objetivo, sin embargo, nunca fue únicamente reforzar al club carioca. John Textor explicó entonces que el plan contemplaba una permanencia breve en Brasil antes de dar el salto hacia Europa, aprovechando la estructura de Eagle Football.
La apuesta terminó funcionando desde lo deportivo. Almada fue una pieza importante del Botafogo que conquistó la Copa Libertadores y el Campeonato Brasileño, elevando considerablemente su cotización internacional.
A comienzos de 2025, el mediocampista pasó al Olympique Lyonnais mediante un préstamo dentro del propio grupo Eagle Football, una operación que generó debate en Francia por el uso de transferencias internas entre clubes del mismo holding.
¿Quién es Michele Kang, la empresaria coreana que revoluciona el fútbol femenino?
Lyon, la crisis financiera y el cambio de poder
Mientras Almada comenzaba su etapa europea, la situación institucional del Lyon atravesaba uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Las autoridades financieras francesas incrementaron la presión sobre el club debido a su situación económica, obligando a Eagle Football a reorganizar su estructura y a buscar nuevas fuentes de capital.
Ese proceso modificó profundamente el equilibrio interno del grupo: John Textor dejó la presidencia ejecutiva del Olympique Lyonnais y Michele Kang, empresaria estadounidense de origen surcoreano y accionista de Eagle Football desde 2023, asumió un rol central en la conducción del club francés.
Aunque Textor continúa siendo el principal accionista de Eagle Football Holdings, la presencia de Kang marcó un cambio importante en la gobernanza del grupo. Su llegada buscó transmitir mayor estabilidad institucional y fortalecer la credibilidad financiera frente a reguladores e inversores.
La irrupción de Michele Kang también refleja otro fenómeno que está transformando la industria del fútbol. Nacida en Corea del Sur y radicada desde joven en Estados Unidos, donde estudió Economía en la Universidad de Chicago y obtuvo una maestría en Yale, la empresaria construyó una fortuna estimada en US$ 1.200 millones, según Forbes. En los últimos años se consolidó como una de las principales inversoras del fútbol femenino a nivel mundial: controla el Washington Spirit de la NWSL estadounidense, el Olympique Lyonnais Féminin y el London City Lionesses de Inglaterra, además de haber fundado en 2024 Kynisca Sports International, considerada la primera organización multiclub dedicada exclusivamente al fútbol femenino.
Su apuesta por este segmento también quedó reflejada en el mercado de pases, donde el London City Lionesses protagonizó en 2025 el fichaje más caro de la historia del fútbol femenino al incorporar a la francesa Grace Geyoro por 1,6 millones de euros. Su desembarco al frente del Olympique Lyonnais, tras la salida de John Textor de la presidencia del club, no solo buscó aportar estabilidad financiera e institucional, sino que también consolidó a Kang como una de las ejecutivas más influyentes del deporte mundial, combinando su liderazgo en el fútbol femenino con un rol cada vez más relevante dentro de la estructura de Eagle Football.
Paradójicamente, mientras el control ejecutivo cambiaba de manos en Lyon, la estructura diseñada originalmente por Textor seguía funcionando.
El salto al Atlético de Madrid
Tras el paso por Francia, Thiago Almada fue adquirido por Atlético de Madrid. La operación tuvo una característica poco habitual: Atlético compró solamente una parte de los derechos económicos del futbolista, mientras Eagle Football conservó el resto. Ese detalle explica por qué la llegada de Almada a River no representa únicamente un negocio entre el club argentino y la institución española.
Según la información difundida por medios internacionales, River adquiere el 100 % de los derechos del jugador, por lo que el dinero se distribuye entre Atlético de Madrid y Eagle Football, que mantenía una participación económica derivada de la estructura original del pase.
Es decir, aunque Almada ya no jugaba en Botafogo ni en Lyon, el holding de Textor seguía teniendo intereses financieros sobre el futbolista.
Mucho más que un pase
El caso Almada demuestra hasta qué punto cambiaron las reglas del mercado internacional. Hace apenas una década, una operación de este tipo habría involucrado únicamente al club vendedor, al comprador y al representante.
Hoy pueden intervenir holdings internacionales, fondos de inversión, sociedades propietarias de derechos económicos y múltiples clubes pertenecientes a una misma estructura empresarial. Los grupos multiclub buscan precisamente eso: reducir riesgos, optimizar el desarrollo de futbolistas, generar valor en distintos mercados y capturar parte de la rentabilidad durante varias etapas de la carrera de un jugador.
En ese contexto, Botafogo deja de ser solamente un club brasileño para convertirse en una plataforma de desarrollo. Lyon funciona como una vidriera europea. Y la venta final puede beneficiar económicamente al holding incluso cuando el jugador ya no integra ninguno de sus planteles.
Detrás de la fotografía del jugador con la camiseta de River aparecen años de planificación internacional, movimientos entre clubes del mismo grupo, reestructuraciones corporativas, cambios en la conducción del Olympique Lyonnais y un modelo de negocios impulsado por John Textor que continúa evolucionando, ahora con Michele Kang como una de sus principales figuras ejecutivas.
Para la industria global del deporte, representa algo todavía más interesante: la demostración de que el recorrido de un futbolista ya no depende únicamente de su rendimiento dentro de la cancha, sino también de la arquitectura empresarial que existe detrás de cada transferencia.
Periodista mexicano, especializado en mercado automotriz e industria global.














