El presidente del IERAL, Osvaldo Giordano, en una publicación del Think Tank que lidera, sostuvo que la fase de estabilización macroeconómica lograda en Argentina no alcanza por sí sola para resolver el deterioro del mercado laboral, y que el Gobierno necesita acelerar el ritmo de las reformas estructurales para no perder sustento político de cara a las elecciones del año próximo.
Según su análisis, mientras la inflación mensual bajó de niveles del 25% en diciembre de 2023 a menos del 2% actual, con tendencia decreciente, el empleo privado registrado siguió una trayectoria inversa: entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 235.000 puestos de trabajo formales. Para Giordano, esa contradicción entre estabilidad macro y deterioro del empleo es la que está empezando a tensionar el respaldo social al programa económico.
El economista recuerda que, tras las elecciones del año pasado, el Congreso había tomado impulso reformista —con la sanción de la Ley de Modernización Laboral como hito central— pero que ese proceso perdió velocidad por las controversias en torno a la Jefatura de Gabinete. El recambio reciente en ese cargo, sostiene, abre una nueva ventana de oportunidad para retomar el envión reformista, sobre todo si más gobernadores se suman activamente al proceso.

Giordano repasa además el paquete de proyectos que el Ejecutivo prepara enviar al Congreso: una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que derogaría los cambios de 2012 y volvería a esquemas similares a los de los años 90, reglas fiscales de emergencia ante desequilibrios prolongados del sector público, y reformas en el mercado de capitales y en el sector asegurador.
Sin embargo, el autor advierte que ese conjunto de medidas —aun si se aprueban rápido y sin modificaciones que las debiliten— no será suficiente para recomponer el empleo de calidad. Señala que la destrucción de puestos de trabajo no se limita a sectores deprimidos como la industria, la construcción o el comercio, sino que también golpea a actividades en expansión, como la intermediación financiera o los hidrocarburos, en un proceso de ajuste de costos y productividad que considera doloroso pero necesario.
Para el economista, faltan todavía dos reformas centrales: la previsional, sin la cual ninguna regla fiscal será sostenible en el tiempo, y la tributaria, que él identifica como una de las principales razones por las que muchos proyectos productivos no resultan rentables en la Argentina actual.
Co-fundador de ReporteAsia.













