Juli Brigo: la fotógrafa argentina que retrató Corea del Norte en su libro «103»

Juli Brigo

Juli Brigo es una fotógrafa argentina que, los 29 años, dejó el país junto a su familia y, desde entonces, no volvió a echar raíces por mucho tiempo en ningún lugar: en los últimos años vivió en Irán, Egipto, Pakistán y Argelia, y hoy reside en Los Ángeles. Cada mudanza —aproximadamente cada dos años— fue también una excusa para viajar, y entre esos destinos apareció, casi como un desafío, Corea del Norte.

El viaje se gestó en Beijing. Brigo y su familia pasaron allí una noche de hotel, donde recibieron la visa norcoreana de manos de un agente local, y desde ese momento el rumbo fue uno solo: Pyongyang.

Ingresó al país en octubre, coincidiendo con el aniversario de la fundación del Partido del Trabajo de Corea, una de las fechas más significativas del calendario político norcoreano, marcada por coreografías masivas y despliegues de miles de personas.

La población de Corea del Norte es de aproximadamente 26,6 millones de habitantes. Foto: Juli Brigo.

Lo que encontró allí desbordó cualquier expectativa. «En algún sentido sentía que estaba dentro de un set de Hollywood», resume la fotógrafa sobre una experiencia que describe como cuidadosamente construida, escenificada, irreal y, al mismo tiempo, fascinante.

Viajó junto a sus dos hijos pequeños y su marido, siempre acompañada por guías —Li, Myong y Choe—, sin posibilidad de moverse sola por las calles ni de tener acceso a internet durante los siete días que duró la estadía.

El Gran Monumento de Mansudae. Foto: Juli Brigo.

El resultado de ese recorrido es una serie de fotografías tituladas en referencia al año Juche «103», la forma en que Corea del Norte denomina a 2014 según su calendario oficial.

Las imágenes de «103» alternan dos registros que conviven en tensión. Por un lado, tomas de gran escala —perfiles urbanos envueltos en cielos dorados y brumosos, monumentos de bronce y las estatuas de Mansu Hill recortadas contra el azul— que subrayan la escenografía monumental del régimen y su vocación de espectáculo.

El Gran Monumento de Mansudae. Foto: Juli Brigo.

Por otro, primeros planos de personas: rostros que sonríen a cámara, miradas curiosas o esquivas entre la multitud, que introducen un contrapunto íntimo y espontáneo frente a la solemnidad oficial.

Ese contraste entre lo colosal y lo humano, entre la puesta en escena y el gesto suelto, es el que sostiene la lectura de Brigo sobre Corea del Norte como un país construido para ser mirado, aunque nunca del todo revelado.

Pyongyang es la capital y la ciudad más grande de Corea del Norte. Foto: Juli Brigo.

Para Brigo, ese viaje desafió buena parte de sus certezas sobre la fotografía, los viajes y el propio acto de observar, y le dejó una convicción que sostiene hasta hoy: toda imagen está definida tanto por lo que aparece frente a la cámara como por todo lo que queda fuera del encuadre.

Más de una década después, sus fotografías de Corea del Norte siguen circulando como una invitación a pensar la percepción, el acceso y la relación —siempre compleja— entre la realidad y su representación.

 

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Co-fundador de ReporteAsia.