Las empresas surcoreanas se preparan para los elevados aranceles impuestos por Trump

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Las empresas surcoreanas de automóviles y semiconductores se ven frente a un desafío inminente con la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles elevados a estos sectores. Actualmente, las compañías se encuentran en busca de estrategias para minimizar el impacto económico de estas medidas, que podrían modificar significativamente el comercio bilateral entre Corea del Sur y Estados Unidos.

El anuncio, realizado por el presidente estadounidense, Donald Trump, el pasado martes 18 de febrero, ha generado gran preocupación en la industria surcoreana. Según lo declarado, los automóviles importados desde Corea del Sur serán gravados con un 25 por ciento de aranceles a partir del 2 de abril, mientras que los semiconductores y productos farmacéuticos también estarán sujetos a tarifas similares o incluso más altas en fechas aún no especificadas.

El Grupo Hyundai Motor se adelanta a la crisis

Hyundai Motor Group, el mayor fabricante de automóviles de Corea del Sur, ha estado preparándose para este escenario desde la reelección de Trump. La compañía ha acelerado sus planes para expandir la capacidad de producción en Estados Unidos, con el objetivo de reducir la dependencia de las exportaciones desde Corea del Sur.

Actualmente, Hyundai opera varias plantas en Estados Unidos. Su fábrica Hyundai Motor Group Metaplant America (HMGMA), ubicada en Georgia, aumentará su capacidad de producción de 300.000 a 500.000 unidades anuales. Además, aprovechará sus otras plantas en Alabama y Georgia, que actualmente producen 356.100 y 340.000 unidades al año, respectivamente.

No obstante, la industria automotriz surcoreana sigue analizando las mejores estrategias, ya que aumentar la producción local implica costos adicionales. En 2023, Hyundai Motor Co. y Kia Corp. vendieron aproximadamente 1,7 millones de vehículos en Estados Unidos, de los cuales el 60 por ciento fueron producidos en Corea del Sur.

Kim Seung-jun, director financiero de Kia, mencionó en una conferencia sobre ganancias el mes pasado que la empresa surcoreana está evaluando ajustes de precios y cambios en la ubicación de la producción como soluciones a largo plazo. La unidad surcoreana de General Motors, GM Korea Co., que envía aproximadamente el 84 por ciento de su producción a Estados Unidos, también monitorea la evolución de la política comercial y podría reubicar parte de su producción a fábricas estadounidenses.

En paralelo, proveedores surcoreanos de autopartes están considerando expandir su producción en el país americano. Axel Maschka, vicepresidente ejecutivo de Hyundai Mobis Co., indicó durante el Consumer Electronics Show (CES) 2025 en Las Vegas que la compañía está evaluando el fortalecimiento de su presencia en América del Norte ante los inminentes cambios en la política arancelaria estadounidense.

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El dilema de la inversión en Estados Unidos

Pese a la presión para trasladar la producción a Estados Unidos, algunos expertos dudan de la viabilidad de esta estrategia. Un ejecutivo de la industria automotriz, que prefirió mantenerse en el anonimato, explicó que reubicar instalaciones implica costos sustanciales y un proceso largo. Para muchas empresas surcoreanas, a menos que tengan una alta cuota de mercado en Estados Unidos o recursos financieros suficientes, la reubicación puede no ser una opción viable.

El impacto de los aranceles en la industria de semiconductores

El sector de semiconductores, representado por gigantes como Samsung Electronics Co. y SK hynix Inc., también está bajo presión. Según la Asociación de Comercio Internacional de Corea del Sur (KITA), los semiconductores fueron el tercer producto más exportado por Corea del Sur a Estados Unidos en 2023, con un valor de 10.600 millones de dólares.

Una fuente de la industria, que prefirió mantener el anonimato, señaló que los semiconductores surcoreanos representan el 7 por ciento de las importaciones totales de estos productos en Estados Unidos. Un arancel del 25 por ciento tendría un impacto significativo en la industria. Sin embargo, algunos expertos creen que el impacto real podría ser menor de lo esperado debido a la alta demanda global y la falta de alternativas viables a los chips surcoreanos.

Lee Jong-hwan, profesor de ingeniería de semiconductores en la Universidad Sangmyung, explicó que Corea del Sur y China dominan la producción de chips de memoria heredados. En su opinión, los aranceles solo aumentarían los costos para los consumidores estadounidenses sin afectar gravemente a los fabricantes surcoreanos.

 

 

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