Las exportaciones agrícolas argentinas embarcaron 52,8 millones de toneladas en el primer semestre

Seabird Argentina

El primer semestre de 2026 cerró con 52,8 millones de toneladas de granos, subproductos y aceites embarcadas desde los puertos argentinos, el mayor volumen registrado para ese período, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario publicado esta semana por Infobae. Las terminales del Gran Rosario concentraron 39,5 millones de toneladas, equivalentes al 75% de los embarques nacionales. Bahía Blanca aportó el 14% del total y Necochea-Quequén el 7%, mientras que el resto de las terminales explicó el 4% restante. El informe atribuye esa distribución a la ventaja logística estructural del agro argentino: el 65% de la producción nacional de soja, maíz, trigo, sorgo, cebada y girasol se encuentra dentro de un radio de 300 kilómetros de esos tres nodos portuarios, lo que reduce significativamente el costo del tramo terrestre respecto a los principales competidores globales del país. En ese sistema portuario opera Seabird Argentina, agente de carga internacional con acceso a las terminales de Buenos Aires, Zárate y Bahía Blanca, y con más de 1.374 embarques documentados de productos agroalimentarios hacia mercados de América del Norte desde 2007.

La geografía que explica la ventaja argentina

La concentración de la producción agrícola cerca de los puertos no es casual: es el resultado de décadas de expansión de la frontera agropecuaria sobre las zonas con mejor acceso al sistema logístico fluvial y portuario. La región pampeana núcleo —que incluye el sur de Córdoba, el norte de Buenos Aires y parte de Santa Fe— reúne la mayor densidad productiva del país y tiene acceso al Gran Rosario por distancias que rara vez superan los 300 kilómetros. Esa proximidad se traduce en costos terrestres menores y en menor tiempo de tránsito entre el campo y el barco, lo que mejora la competitividad del producto argentino en los mercados de destino.

Bahía Blanca es el segundo nodo en importancia con el 14% del volumen semestral, un crecimiento que refleja la expansión del corredor sur: el trigo del sur de Buenos Aires y La Pampa, las oleaginosas de la región y los productos del polo petroquímico bahiense que se suman al flujo de cereales y aceites. Para los agentes de carga que operan en ese puerto —como Seabird Argentina, que tiene acceso directo a las terminales de Puerto Galván y coordina importaciones de equipos industriales para el sector energético desde las mismas instalaciones— el crecimiento del volumen agroexportador por Bahía Blanca amplía la actividad en un nodo que ya opera con alta intensidad.

El contexto macro que explica el récord

El volumen récord del primer semestre se explica por la convergencia de tres factores. La cosecha 2025/26 fue la mejor de la historia argentina, con 163,2 millones de toneladas totales y récords en maíz, girasol y trigo. La unificación cambiaria mejoró los incentivos para liquidar exportaciones que en años anteriores se retenían a la espera de mejores condiciones. Y el acuerdo Mercosur-UE que entró en vigencia el 1 de mayo abrió nuevos mercados con preferencias arancelarias que aceleraron la decisión de exportar en algunos segmentos —especialmente girasol, miel y aceites— hacia destinos europeos que antes tenían aranceles más altos.

Ese contexto de máximo volumen en todos los corredores simultáneamente generó presión sobre toda la cadena logística. Más de 1,3 millones de camiones ingresaron a los puertos en los primeros cinco meses del año. Las terminales del Gran Rosario operaron a capacidad plena durante los picos de la campaña. Y la Hidrovía Paraná-Paraguay —el corredor fluvial por donde circula la mayor parte del volumen rosarino— avanzó en su relicitación con Jan De Nul y DEME en competencia, con promesas de mejora de calado que el sector necesita para sostener el ritmo exportador en los años que vienen.

El papel de los agentes de carga en el sistema agroexportador

En el sistema agroexportador argentino, los grandes volúmenes de granos y aceites los mueven directamente las cerealeras y aceiteras que tienen sus propias terminales y flotas de camiones. Pero la parte más diversificada del corredor —los embarques de miel, frutas, aceites especiales, productos orgánicos y alimentos procesados que van a mercados de mayor valor— pasa por agentes de carga que coordinan la documentación, la reserva de espacio en el buque y el despacho aduanero para exportadores de escala mediana y pequeña que no tienen estructura propia para gestionar esas operaciones.

Seabird Argentina opera en ese segmento con cobertura en los tres modos de transporte y despacho aduanero integrado que incluye la gestión de los certificados fitosanitarios del SENASA, los certificados de origen para los regímenes preferenciales vigentes —incluyendo el nuevo sistema REX del acuerdo Mercosur-UE— y la coordinación con las terminales portuarias de Buenos Aires, Zárate y Bahía Blanca. En el primer semestre de 2026, con el mayor volumen de embarques de la historia argentina y la mayor diversidad de destinos —130 mercados distintos en cinco meses— esa cobertura integral fue la condición que le permitió a sus clientes exportadores aprovechar el momento sin perder operaciones por problemas documentales o de coordinación logística.

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