Después de años de relato instalado sobre el «ocaso» de Hong Kong frente a Singapur, los números de 2025 obligan a matizar bastante esa narrativa. La disputa por el liderazgo financiero asiático entró en una fase más compleja, con cada plaza consolidando ventajas distintas en lugar de que una desplace lisa y llanamente a la otra.
El repunte bursátil de Hong Kong
El dato más contundente es el de las OPI (ofertas públicas iniciales). En 2025, 114 compañías recaudaron US$37.220 millones en el mercado principal de la bolsa de Hong Kong, un 229% más que en 2024. Eso le devolvió a la ciudad el primer puesto global en captación de fondos por primera vez desde 2019, superando a Nasdaq y a las dos bolsas indias.
El impulso viene sostenido: ya en el primer semestre, 42 OPI habían recaudado más de HK$107.000 millones, un 22% por encima de todo 2024. Y hacia el tercer trimestre, la city tenía casi 300 solicitudes activas de OPI en trámite, sin contar las presentaciones confidenciales, según KPMG.
En el plano institucional, Hong Kong también reconquistó terreno: en septiembre de 2024 había vuelto a superar a Singapur como principal centro financiero de Asia en el Global Financial Centres Index, un ranking que Singapur le había arrebatado en 2022 tras la salida más rápida de las restricciones sanitarias.
Singapur, la capital regional del patrimonio privado
Donde Singapur no cede terreno es en gestión de fortunas. La cantidad de family offices en la ciudad-estado superó las 2.000 por primera vez en 2025, con un patrimonio combinado de US$66.800 millones, un 43% más interanual. El crecimiento acumulado desde 2020 ronda el 400% en cantidad de oficinas.

Ese boom está empujado por los incentivos impositivos del MAS (Monetary Authority of Singapore) y estructuras como la Variable Capital Company, que permite lanzar fondos en semanas, sumado a la relocalización sostenida de patrimonios desde Hong Kong, China continental y otras regiones. A nivel regional, Asia ya representa cerca del 30% de los single family offices del mundo y el 26% de los multi-family offices, y Singapur concentra la porción más densa de ese universo.
Complementariedad, no sustitución
El propio informe de China Briefing lo resume con precisión: la diferencia estructural pasa por la ventaja de Hong Kong en mercados de capital orientados a China y la conectividad con el área de la Gran Bahía, frente al alcance operativo más amplio de Singapur en el sudeste asiático y su percepción de neutralidad geopolítica. El propio texto agrega que el repunte de OPI y del volumen de negociación de Hong Kong en 2025 reconfigura de manera sustancial el cálculo regional de recaudación de capital a su favor.
En criollo: Hong Kong volvió a ser la puerta de entrada obligada para el capital internacional que busca exposición a China, mientras Singapur se consolidó como el refugio patrimonial y el hub operativo para el resto del sudeste asiático. La rivalidad sigue, pero cada vez se parece menos a un juego de suma cero y más a una división de roles dentro del ecosistema financiero asiático.













