Documentos filtrados revelan una red de desinformación rusa que habría inyectado propaganda en más de 20 medios argentinos

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Una filtración de inteligencia de 76 documentos expone la operación conocida como «La Compañía», vinculada al SVR (Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia) y al extinto grupo Wagner, que entre abril y octubre de 2024 habría destinado al menos 283.000 dólares para publicar propaganda en medios de comunicación argentinos con el objetivo de desacreditar al gobierno de Javier Milei.

La información fue obtenida por el medio africano The Continent y analizada por un consorcio periodístico internacional que incluye a openDemocracy (Reino Unido), Dossier Center e iStories (Rusia), All Eyes on Wagner y Forbidden Stories (Francia), y Filtraleaks (Argentina). Los documentos, que suman 1.431 páginas, detallan las actividades de La Compañía en más de 20 países de África y América del Sur durante 2024.

Según los registros filtrados, la operación en Argentina fue coordinada por Alexey Evgenievich Shilov, un excontratista de Wagner con vínculos documentados con el Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR). Su misión declarada era «desacreditar la política pro-ucraniana del liderazgo argentino», según su propia biografía interna filtrada. La campaña se activó pocas semanas después de que Milei asumiera la presidencia en diciembre de 2023 y se alineara con Washington en el conflicto ruso-ucraniano.

250 artículos, más de 20 medios

Los documentos incluyen un tarifario detallado: entre 350 y 3.100 dólares por artículo publicado, según el medio. Entre los citados como receptores aparecen Infobae, Ámbito, C5N, El Destape, Diario Con Vos, Diario Registrado, A24, Big Bang News, Dos Bases, Realpolitik, Tiempo Argentino, El Cronista y La Patriada Web, entre otros. En total, la filtración contabiliza al menos 250 artículos distribuidos en esos medios.

Sin embargo, la investigación no pudo confirmar si los pagos se efectuaron efectivamente ni quiénes fueron los destinatarios directos: los propios medios, periodistas individuales o terceros que operaron como intermediarios. Todos los medios consultados por el consorcio negaron haber recibido dinero de Rusia o tener conocimiento de la campaña. La explicación más repetida fue que el contenido llegó a través de agencias de prensa, consultoras o intermediarios no identificados, y que en varios casos se publicó sin revisión editorial rigurosa.

Desinformación con firma falsa

La operación no se limitó a colocar artículos críticos del gobierno argentino. Los documentos revelan el uso sistemático de identidades fabricadas: periodistas con nombres hispanoparlantes cuyas fotografías correspondían a ciudadanos rusos reales o a rostros generados por inteligencia artificial. Uno de los perfiles más documentados es el de «Manuel Godsin», identificado previamente en operaciones de propaganda rusa en África, cuya foto pertenece a un ciudadano ruso llamado Mikhail Malyarov.

Uno de los casos de mayor impacto fue la publicación en El Destape de una nota falsa sobre tres supuestos terroristas argentinos detenidos en Chile que planeaban volar un gasoducto. La investigación determinó que no existió ninguna detención ni desplazamiento de funcionarios chilenos como afirmaba el artículo. El medio eliminó posteriormente los 27 artículos vinculados a la operación.

Los documentos también registran intentos de fabricar conflictos diplomáticos entre Argentina y Chile, referencias a reclutamiento militar inexistente y noticias falsas sobre gastos suntuarios de Milei, con el objetivo de amplificar la polarización interna.

Argentina, el principal objetivo en la región

Según un resumen financiero de agosto de 2024 incluido en la filtración, Argentina fue ese mes el país en el que La Compañía invirtió más recursos de toda su campaña en África y América Latina, superando a Venezuela y Bolivia. Además de los 283.000 dólares presupuestados para la colocación de artículos, los registros consignan otros 343.000 dólares destinados a tareas de inteligencia territorial, encuestas, informes sobre el complejo militar-industrial argentino y sus recursos en la Antártida, y contactos con actores políticos y sindicales locales.

La Secretaría de Inteligencia del Estado argentino (SIDE) confirmó en 2025 haber identificado la estructura de La Compañía y la presencia de ciudadanos rusos operando en el país. Se señaló como responsables locales a Lev Konstantinovich Andriashvili e Irina Yakovenko. Aunque se inició una causa penal, ambos residen actualmente en Buenos Aires sin procesamientos firmes.

El gobierno ruso no ha respondido a las solicitudes de réplica enviadas por los medios del consorcio, ni ha intentado desmentir públicamente los documentos desde que comenzaron a publicarse.

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Periodista con sede en Brasil, experto en Relaciones Internacionales.