La rupia india (INR) ha marcado nuevos mínimos históricos en 2025, cerrando en 88.79 por dólar (USD/INR) al 30 de septiembre y quedando muy cerca de su nivel más bajo de 88.80. Con una depreciación de más del 3.5% en lo que va del año, la rupia se ha posicionado como una de las monedas con peor rendimiento en Asia.
Este debilitamiento es el resultado de una combinación de factores globales y presiones domésticas específicas de la India, incluyendo fuertes fugas de capital, un desequilibrio comercial exacerbado por el aumento en la importación de oro, y preocupaciones sobre el endeudamiento gubernamental.
La rupia pierde terreno frente a sus pares emergentes
La debilidad de la rupia es particularmente notable cuando se compara con otras divisas de mercados emergentes que han mostrado mayor fortaleza frente al dólar estadounidense en el mismo período:
- El real brasileño (USD/BRL) se ha apreciado aproximadamente un 1.29%.
- El rand sudafricano (USD/ZAR) se ha fortalecido cerca de un 2.39%.
- La rupia indonesia (USD/IDR) ha ganado alrededor de un 1.9%.
Esta marcada diferencia sugiere que la caída de la rupia está siendo impulsada principalmente por factores internos, más que por una simple fortaleza del dólar a nivel mundial.
Factores clave que impulsan la depreciación doméstica
A pesar de que el Índice del Dólar (DXY), que mide la moneda estadounidense frente a una canasta de divisas principales, se debilitó en cerca de un 6.6% (cayendo de 104.21 a 97.93 entre marzo y septiembre de 2025), la rupia continuó cayendo. Esto subraya la importancia de las presiones internas.
Uno de los mayores lastres para la moneda ha sido la salida de capital. Los inversores institucionales extranjeros han retirado cerca de $1.8 mil millones de dólares de la bolsa india, creando una alta demanda de dólares para repatriar ese dinero y ejerciendo una fuerte presión a la baja sobre la INR. Factores como el aumento de las tarifas de la visa H-1B en Estados Unidos también han generado incertidumbre, contribuyendo a la fuga de capital.
La balanza comercial de la India sigue bajo presión, un problema agravado por el aumento récord en la importación de oro. Solo en agosto, las importaciones de oro se dispararon a $5.43 mil millones de dólares, un incremento del 56.7% respecto al año anterior. Dado que el oro se paga en dólares, esta fuerte demanda estacional y cultural amplifica la necesidad de la divisa estadounidense, debilitando a la rupia.
Aunque hubo una mejora mixta en el comercio de agosto (las exportaciones crecieron un 6.7% y las importaciones cayeron un 10.1%), el déficit comercial general se mantiene. Esta situación estructural mantiene una necesidad constante de moneda extranjera, afectando negativamente la cotización de la rupia.
Postura del Banco de Reserva de la India (RBI)
El Banco de Reserva de la India (RBI) ha optado por una estrategia de tolerar una depreciación gradual mientras interviene solo de forma marginal para contener movimientos desordenados o una excesiva volatilidad. El RBI se enfoca en gestionar el ritmo de la caída, en lugar de defender un nivel de cambio específico.
Esta postura indica que el banco central acepta cierta corrección del mercado, pero se mantiene vigilante. La próxima reunión del Comité de Política Monetaria en octubre será clave para anticipar si el RBI considerará ajustes en la tasa de interés o intervenciones más agresivas para estabilizar la moneda.
La estabilización de la rupia requiere un plan integral que ataque las causas fundamentales y refuerce la resiliencia económica de la India:
- Moderación de Importaciones: Implementar políticas para reducir la demanda de bienes que requieran un alto gasto en dólares, como el oro.
- Atracción de Capital Estable: Mejorar el clima de inversión y avanzar en proyectos de infraestructura para atraer Inversión Extranjera Directa (IED), que es una fuente de capital más estable que los flujos de cartera.
- Diversificación y Competitividad: Aumentar la competitividad de las exportaciones y buscar nuevos mercados para asegurar un flujo constante y sólido de divisas.
- Disciplina Fiscal: Mantener una política fiscal responsable para mejorar la confianza de los inversores en la solidez económica a largo plazo.
Mientras que las intervenciones del RBI ofrecen un alivio temporal, la solución a largo plazo reside en implementar medidas estructurales que corrijan los desequilibrios domésticos y preparen a la India para enfrentar mejor la volatilidad global.













