Tres leonas del Zoológico Tama, en Tokio, murieron en los últimos días por un presunto golpe de calor, en un episodio sin precedentes para la institución, que nunca había registrado fallecimientos de estos grandes felinos asociados a las altas temperaturas en sus 62 años de historia.
Los animales, de 3, 11 y 15 años, comenzaron a mostrar signos de deterioro a partir de mediados de julio, cuando una intensa ola de calor elevó los termómetros en Tokio hasta cerca de los 39 °C. Según informó el zoológico, la mayoría de los 16 leones del parque perdió el apetito y presentó un comportamiento inusualmente letárgico. Aunque varios lograron recuperarse con tratamiento, tres hembras evolucionaron hacia cuadros graves.
Las necropsias detectaron una fuerte deshidratación y fallas multiorgánicas, compatibles con un golpe de calor, aunque las autoridades aclararon que la causa definitiva de las muertes aún continúa bajo investigación.
Ante el empeoramiento de su estado de salud, el zoológico suspendió el acceso del público al recinto de los leones el pasado 23 de julio. Mientras tanto, el personal mantiene medidas de emergencia, como pulverización constante de agua, hidratación intravenosa y monitoreo permanente del resto de los ejemplares.
Un calor distinto al de su hábitat natural
Aunque los leones son originarios del África subsahariana y están adaptados a temperaturas elevadas, los especialistas explican que el principal problema en Japón es la combinación de calor extremo y humedad. Esa mezcla dificulta la disipación del calor corporal y aumenta considerablemente el riesgo de estrés térmico.
Desde el zoológico señalaron que el verano anterior también fue muy caluroso, pero ninguno de los leones había presentado síntomas similares, lo que refuerza la preocupación por la intensidad de las olas de calor registradas este año.
Las autoridades aún no informaron cuándo volverá a abrirse al público el recinto de los leones, mientras continúan observando de cerca la evolución del resto de los animales.













