La decisión de Sinokor Merchant Marine de adquirir una flota de superpetroleros semanas antes del estallido del conflicto con Irán se está convirtiendo en uno de los movimientos empresariales más rentables de la crisis energética global. Según informó Bloomberg el 14 de marzo, la compañía naviera surcoreana está obteniendo ganancias extraordinarias gracias al bloqueo del estrecho de Ormuz, que ha disparado las tarifas de flete a niveles históricos.
De acuerdo con la agencia financiera estadounidense, Sinokor amplió agresivamente su flota mediante la compra y el arrendamiento de petroleros de muy gran capacidad (VLCC, por sus siglas en inglés) en las semanas previas al conflicto. La industria estima que la empresa opera actualmente alrededor de 150 superpetroleros. El 29 de enero pasado, la compañía desplazó al menos seis de esas embarcaciones —en lastre— hacia el Golfo Pérsico, donde aguardaron carga. Aproximadamente un mes después, el 28 de febrero, Irán bloqueó el estrecho de Ormuz como respuesta a los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel, interrumpiendo el flujo de exportaciones petroleras de la región. Las grandes petroleras, necesitadas con urgencia de capacidad adicional de almacenamiento, recurrieron a Sinokor. El momento no pudo ser más oportuno.
La empresa cobra ahora 500.000 dólares diarios por el arrendamiento de sus buques —casi diez veces más que el año pasado—, que las petroleras utilizan como instalaciones flotantes de almacenamiento. Bloomberg señala que cuando Sinokor adquirió esas embarcaciones en enero, el precio promedio rondaba los 88 millones de dólares por unidad; de mantenerse los contratos actuales, la inversión se recuperaría en menos de seis meses. Las tarifas de transporte de crudo también se han disparado: la empresa cobra aproximadamente 20 dólares por barril para rutas entre Oriente Medio y China, frente a los 2,5 dólares promedio del año anterior. Los analistas anticipan que el conflicto seguirá beneficiando a los armadores mientras persistan las disrupciones en el comercio de hidrocarburos.
Fundada en 1989 como empresa de transporte de contenedores, Sinokor está presidida por Chung Tae-soon, ex titular de la Asociación de Armadores de Corea. La operación de adquisición masiva de petroleros fue conducida, según Bloomberg, por Chung Ga-hyun, director de la compañía e hijo del presidente. Poco conocido en el sector naviero, toma personalmente las decisiones sobre los contratos estratégicos de la empresa, se comunica internamente a través de WhatsApp y comparte con empleados y socios comerciales su afición al wrestling y al judo. Bloomberg concluye que, mientras la guerra sacude los mercados energéticos globales, este discreto magnate coreano se perfila como uno de los grandes ganadores de la crisis petrolera desatada por el conflicto con Irán.
Co-fundador de ReporteAsia.














