Falla técnica y pánico bursátil: el KOSPI cayó casi 6% en medio de una jornada de caos en la Bolsa de Corea

El conflicto en Medio Oriente, el alza del petróleo y una falla en los sistemas de la Korea Exchange se combinaron el 9 de marzo para generar una de las sesiones más turbulentas del mercado surcoreano en lo que va del año.

La Bolsa de Valores de Corea del Sur vivió hoy lunes 9 de marzo una jornada de extrema volatilidad: el índice KOSPI cerró con una caída del 5,96%, perdiendo 333 puntos para terminar en 5.251,87 unidades, mientras que el mercado tecnológico KOSDAQ retrocedió un 4,54% hasta los 1.102,28 puntos. Para agravar el panorama, una falla técnica en los sistemas de la Korea Exchange generó rechazos y demoras en la ejecución de órdenes durante buenas parte de la sesión.

Según informó la industria de inversión financiera, entre las 12:30 y las 12:33 horas se registraron errores en la ejecución de órdenes de fondos cotizados (ETF), que fueron directamente rechazadas por el sistema del operador bursátil. Más tarde, entre la 1:39 y la 1:41 de la tarde, se produjeron demoras en la liquidación de operaciones. Ante la situación, varias firmas de corretaje publicaron avisos alertando a sus clientes sobre la inestabilidad del sistema y les solicitaron verificar manualmente los resultados de sus órdenes. Un portavoz de la Korea Exchange confirmó que se encontraban identificando las causas del incidente.

La falla técnica se produjo en el peor momento posible. Desde la apertura, el mercado venía presionado por el alza del crudo —el West Texas Intermediate superó los 100 dólares por barril— ante el temor a disrupciones en el estrecho de Ormuz derivadas del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.

Hoy el KOSPI activó su mecanismo de circuit breaker, suspendiendo todas las operaciones durante 20 minutos tras una caída superior al 8% sostenida durante al menos un minuto. Fue la segunda activación de este mecanismo en el mes, apenas cinco días después de que el índice protagonizara su peor caída diaria de la historia, con un desplome del 12,06% el 4 de marzo, superando incluso el impacto del 11 de septiembre de 2001.

Samsung Electronics retrocedió un 7,86% hasta los 173.400 wones, mientras que SK Hynix cayó un 8,01% a 850.000 wones. Ambas compañías, pilares del índice y líderes globales en semiconductores de memoria, amplifican cualquier movimiento del KOSPI dado su peso relativo en la cartera del índice.

En el mercado cambiario, el won surcoreano cerró en 1.495,5 unidades por dólar, su nivel más débil desde la crisis financiera de 2009, lo que agrava las presiones inflacionarias en una economía que importa cerca del 98% de sus necesidades de combustible fósil.

El analista Emma Wall, estratega jefa de Hargreaves Lansdown, señaló que la presión bajista sobre las acciones probablemente continuará hasta que la situación en el estrecho de Ormuz se estabilice, aunque proyectó un retorno al optimismo una vez que eso ocurra. Por su parte, Lee Kyung-min, analista de Daishin Securities, advirtió que «las fluctuaciones impulsadas por los problemas en Medio Oriente y la posibilidad de un conflicto prolongado parecen inevitables por el momento.»

La doble perturbación —geopolítica y técnica— en una misma jornada reaviva el debate sobre la resiliencia de los sistemas de infraestructura bursátil en momentos de estrés extremo, y sobre la exposición estructural de la economía surcoreana a los choques energéticos externos.

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Co-fundador de ReporteAsia.