BRICS+: ¿un faro de esperanza para Brasil en el nuevo orden multipolar?

El panorama geopolítico global se encuentra en una fase de transición acelerada, marcada por una complejidad creciente y un claro enfrentamiento.

A partir del escenario bélico en Ucrania, iniciado en 2022, la fractura entre «gobiernos democráticos vs. gobiernos autocráticos» se ha agudizado (Stent, 2022), impulsando a las naciones a buscar nuevas alianzas y reconfigurar sus relaciones internacionales. 

En este contexto, la conformación y expansión del BRICS, ahora BRICS+, ha emergido como uno de los desarrollos más significativos del siglo XXI. En este panorama en constante evolución, el papel de Brasil es ineludible, tanto por su relevancia como potencia sudamericana, como por su lugar como único país latinoamericano miembro del BRICS y por el incipiente y determinante cambio de gobierno que, con el retorno de Lula da Silva al poder, abre un nuevo capítulo para el país.

El impulso para la ampliación de los BRICS se atribuye a tres puntos clave: la intensa confrontación Este-Oeste, la necesidad de profundizar la cooperación hacia un BRICS+, y la demanda de los llamados «países nodo», que son actores estratégicos en sus respectivas regiones y referentes en procesos de integración (Peng, 2022). 

El acrónimo BRICS fue utilizado por primera vez por el economista Jim O’Neill en el informe de Goldman & Sachs n.º 66 de 2001, donde ya se advertía que el PIB de los países BRICS representaba el 23% del PIB global que los condujo a crear el Nuevo Banco de Desarrollo (NDB) y el Acuerdo de Reservas Contingentes (CRA) como alternativas al Banco Mundial y al FMI.

Brazil Assumes the Presidency of BRICS in 2025
«El papel de Brasil es ineludible, tanto por su relevancia como potencia sudamericana, como por su lugar como único país latinoamericano miembro del BRICS».

En 2014, la organización política y geopolítica del bloque alcanzó un nuevo nivel con la creación del NDB, que comenzó a funcionar en 2016 con un capital de 100.000 millones de dólares. Otros países como Bangladés, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Uruguay han comenzado a participar. El NDB se propone como una verdadera alternativa a la financiación del Banco Mundial, y actualmente Brasil tiene más proyectos protocolizados en el NDB que en el BM. 

Dos décadas después, el PIB del BRICS ya supera el 40% del PIB global, lo que representa un crecimiento extraordinario. 

Un desafío al viejo orden y la paradoja de la desdolarización

Lo que ya sabemos es que el viejo orden no tiene nada más que ofrecer a las trilladas recetas neoliberales y del FMI. Es necesario reflexionar sobre los nuevos desafíos que se presentan para las naciones de origen colonial, como Brasil, y preguntarse cuáles serán los posibles impactos de este nuevo diseño internacional en la nueva división internacional del trabajo. 

A pesar de la fuerza y el poder de sus miembros, el BRICS+ no se ha constituido ni pretende ser una alianza militar. Sus objetivos se centran en discusiones profundas sobre las realidades económicas, políticas y sociales de sus miembros. Un tema crucial para algunos miembros del BRICS+, especialmente Rusia, China y ahora los Emiratos Árabes, es el avance de la propuesta de desdolarización de las relaciones económicas. Este impulso ha ido en aumento, con Rusia, China y Brasil utilizando cada vez más monedas distintas del dólar en transacciones transfronterizas (Kavanagh, 2023).

No hay duda de que el BRICS+ se constituye como el vehículo más importante de articulación del llamado Sur global, contra el viejo predominio del Norte global, en particular el imperialismo estadounidense y el poder colonial de Europa. 

El BRICS+ no aspira, al menos por ahora, a imponer un estatuto mundial, como sucedió después de la Segunda Guerra Mundial. Se presenta como un «club de gobiernos», similar al G7, aunque con el propósito de facilitar, incrementar y financiar infraestructura, así como alcanzar una desdolarización del intercambio comercial entre sus socios.

Sin embargo, Toussaint (2024) señala una paradoja: mientras se propagan los deseos soberanistas del BRICS, sus respectivas burguesías administran el capital de acuerdo con los preceptos neoliberales, manteniendo, con la excepción de China, sus bancos centrales bajo los dictados del capital financiero. Este análisis nos lleva al siguiente interrogante: en un mundo en transición hacia un orden multipolar, ¿representa el BRICS+ una fuerza genuinamente emancipadora, capaz de crear una nueva civilización no destructiva y más equitativa, o es simplemente una nueva configuración de poder dentro del mismo sistema capitalista global, sin ofrecer soluciones sustanciales a la explotación social y ambiental?

La evidencia analizada sugiere que, si bien el BRICS+ es un actor clave en el desafío al viejo orden imperialista y promueve una mayor autodeterminación de los pueblos, no se ha consolidado como una fuerza verdaderamente transformadora. Sus contradicciones internas, su incapacidad para desarrollar políticas sociales y ambientales conjuntas, y su adhesión a las prácticas de explotación del trabajo y los recursos naturales indican que, por el momento, el bloque opera más como una nueva forma de articulación de gobiernos dentro de los límites del capitalismo global que como un catalizador para un cambio de civilización significativo.

No obstante, para Brasil representa: 

  • Puente geopolítico: como la principal potencia de América del Sur y el único país latinoamericano miembro del bloque, le permite actuar como un puente estratégico entre su región y el resto de los países del «Sur Global» que conforman el BRICS+.
  • Alternativa financiera: La creación del Nuevo Banco de Desarrollo (NDB) es particularmente beneficiosa. Brasil tiene más proyectos registrados en el NDB que en el Banco Mundial, lo que le ofrece una fuente de financiación alternativa y concreta fuera de las instituciones tradicionales de Bretton Woods.
  • Recuperación del protagonismo: Con el regreso de Lula da Silva al poder, Brasil ha abierto un nuevo capítulo en su política exterior, buscando recuperar su papel protagónico a nivel internacional. Su propuesta de un «club de negociadores de la paz» en el conflicto de Ucrania, por ejemplo, refuerza su aspiración a un rol más activo y diplomático en el escenario mundial.
  • Acceso a una red de socios: Como un «país nodo», Brasil se beneficia de la oportunidad de profundizar la cooperación con otras potencias emergentes y de fortalecer su posición en las organizaciones regionales, lo que diversifica sus alianzas y reduce la dependencia de las potencias tradicionales.

 

 

Referencias:

Giaccaglia, C y Dussort, M. (2023). Los BRICS y sus vínculos con América Latina y el Caribe en el marco de un orden permeado por la guerra ruso-ucraniana. ¿Qué rol juega el nuevo gobierno de Lula da Silva? En: Análisis Carolina, ISSN-e 2695-4362, Nº. 4, 2023

Oviedo, E. D. (2018): “América Latina: ¿Extensión natural de la Ruta de la Seda?”, Revista Comercio Exterior, Bancomext. Disponible en: Disponible en:  . https://www.revistacomercioexterior.com/america-latina-extension-natural-de-la-ruta-de-la-seda    

Peng, P. (2022): “Great power conflict fuels BRICS expansion push”, The Diplomat (13/07/2022). Disponible en: https://thediplomat.com/2022/07/g reat-power-conflict-fuels-bricsexpansion-push/

Sanahuja, J. A. (2022): “América Latina: una región ausente en un orden internacional en crisis”, en SANAHUJA, J. A y STEFANONI, P. (eds.): América Latina: transiciones ¿hacia dónde? Informe anual 2022-2023, Madrid, Fundación Carolina 

Shepherd, C. y Chiang, V. (2023): “Un año después, China culpa a la “hegemonía” estadounidense -y no a Rusia- de la guerra en Ucrania”, Infobae, Buenos Aires (22/02/2023). Disponible en: https://www.infobae.com/america /wapo/2023/02/22/un-anodespues-china-culpa-a-lahegemonia-estadounidense-y-noa-rusia-de-la-guerra-en-ucrania/

Stent, A. (2022): “The West vs. the Rest”, Foreign Policy. Disponible en: https://foreignpolicy.com/2022/05 

Toussaint, E. (2024) Are the  BRICS  and  Their  New  Development  Bank  Offering Alternatives to the World Bank, the IMF and the Policies Promoted by the   Traditional   Imperialist   Powers? Counter   Disponible en:   https://www.counterpunch.org/2024/04/24/are-the-brics-and-their-new-development-bank-offering-alternatives-to-the-world-bank-the-imf-and-the-policies-promoted-by-the-traditional-imperialist-powers/

Vadell, J. (2018): “El Foro China-CELAC y el nuevo regionalismo para un mundo multipolar: desafíos para la Cooperación ‘Sur-Sur’”, Carta Internacional, XIII.1, pp. 6-37. DOI: https://doi.org/10.21530/ci.v13n1. 2018.733

 

+ posts

GB (R) PhD Oscar Armanelli
Ciencia Política UB
Defensa Nacional UNDEF
Profesor Universitario UA
Mg. Historia, Estrategia, Geopolítica, Ciencias Militares y Operaciones de Paz ACAGÜE Chile