El Servicio Postal de Estados Unidos (USPS, por sus siglas en inglés) anunció el pasado miércoles que continuará aceptando paquetes internacionales entrantes de China y Hong Kong, revirtiendo así una decisión tomada la noche del martes en la que se suspendía temporalmente este servicio.
Aunque la razón específica de la suspensión no fue divulgada inicialmente, el USPS sugirió que la medida estaba vinculada a la reciente eliminación de la exención conocida como «de minimis». Esta exención permitía que paquetes con un valor inferior a 800 dólares ingresaran a Estados Unidos sin estar sujetos a aranceles o inspecciones aduaneras. Con la nueva normativa, todos los paquetes provenientes de China y Hong Kong deben ser inspeccionados y gravados con los impuestos de importación correspondientes.
El impacto en el comercio y la logística
El USPS confirmó en un comunicado que está trabajando en conjunto con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) para implementar un sistema eficiente que permita la aplicación de los nuevos aranceles con la menor interrupción posible en el servicio de envío de paquetes.
La decisión de suspender momentáneamente las entregas afectó directamente a los gigantes del comercio electrónico como Shein y Temu, cuyas operaciones dependen en gran medida del envío directo de mercancía desde China a los consumidores estadounidenses sin costos adicionales en impuestos.
La medida también ocurre en el contexto de la reciente imposición de un arancel general del 10% sobre las importaciones chinas, promulgado por el presidente Joe Biden. La eliminación de la exención «de minimis» y la implementación de estos aranceles podrían ralentizar significativamente el flujo de paquetes internacionales y generar un aumento en los costos para los consumidores.
Las reacciones del sector
Empresas de mensajería como FedEx, UPS y DHL han sido contactadas para conocer su postura sobre el impacto de esta regulación en sus operaciones. Un portavoz de DHL declaró que, por el momento, la empresa sigue aceptando envíos desde China hacia Estados Unidos, aunque podrían registrarse tiempos de entrega más largos y tarifas adicionales.
Por su parte, Chelsey Tam, analista senior de acciones de Morningstar, afirmó que la aplicación de los nuevos impuestos supone un reto logístico considerable para el USPS, dado el volumen de envíos que recibía bajo la exención «de minimis». En 2024, se registraron hasta cuatro millones de paquetes diarios bajo esta categoría, lo que dificulta la verificación y aplicación de impuestos de manera inmediata.
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Sobre la respuesta de China
Como era de esperarse, la medida tomada por Estados Unidos ha provocado una respuesta del gobierno chino. En una conferencia de prensa realizada este miércoles 5 de febrero, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Lin Jian, instó a Washington a dejar de «politizar las cuestiones económicas y comerciales» y acusó al gobierno estadounidense de una «supresión irrazonable» de las empresas chinas.
Beijing tomó represalias contra los nuevos aranceles de Biden con un paquete de medidas económicas que incluyen un impuesto del 15% sobre ciertos tipos de carbón y gas natural licuado, además de un arancel del 10% sobre el petróleo crudo, maquinaria agrícola, coches de gran cilindrada y camionetas. Estas medidas entrarán en vigor el próximo 10 de febrero.
Además, el país asiático ha endurecido sus controles de exportación sobre productos metálicos y tecnológicos y ha incluido a las empresas estadounidenses Illumina y PVH Group en su lista de entidades no fiables.
Si bien no se ha aclarado si la suspensión inicial de los envíos estuvo directamente vinculada al decreto de Biden, expertos coinciden en que la eliminación de la exención «de minimis» podría tener efectos prolongados en la logística internacional. Con la implementación de inspecciones más estrictas, el tiempo de entrega de paquetes podría extenderse significativamente y terminar afectando a los consumidores y a las empresas que dependen de envíos rápidos y de bajo costo.
Actualmente, la CBP tiene la autoridad para inspeccionar todos los paquetes internacionales que ingresan a Estados Unidos, aunque se sabe que en la práctica no todos los envíos son revisados de manera individual. Sin embargo, la nueva normativa podría hacer que un mayor porcentaje de paquetes sea sometido a inspección, lo que podría generar retrasos adicionales y posibles congestiones en el sistema postal.













