Permodalan Nasional Berhad (PNB): una de las razones que explican el crecimiento de Malasia

PNB

Malasia es la tercera economía de ASEAN por PBI nominal, después de Indonesia y Tailandia. Es una de las naciones con el crecimiento más rápido en la región ASEAN, lo que la ubica entre los principales mercados emergentes para la inversión. Además, es reconocida por su protección de los inversores, así como por su capacidad de respuesta para facilitar los escenarios comerciales más complejos, en vistas de generar un ambiente propicio para el hacer de los negocios. Y uno de los hacedores justamente, del crecimiento que ha experimentado el mercado de negocios de Malasia es el Permodalan Nasional Berhad (Corporación Nacional de Equidad de Malasia o PNB), institución que celebró su cuadragésimo aniversario en marzo de 2018. 

Se trata de un «híbrido» único entre una compañía de inversión y un administrador de fondos de inversión. Se formó con el mandato específico de aumentar los niveles de ingresos y ahorros mediante la distribución de la propiedad corporativa de manera más uniforme en toda la economía de Malasia, particularmente entre las comunidades bumiputera (la etnia malaya) de bajos ingresos. 

En la actualidad, PNB sigue administrando lo que se considera el esquema de fondos de inversión más grande del mundo y nuclea inversiones que representan alrededor del 10-15% de la Bolsa de Valores de Kuala Lumpur (Bursa Malaysia).

Traigo esta entidad a colación porque ha sido parte central de las acciones que ha venido realizando Malasia en los últimos 45 años (PNB se estableció el 17 de marzo de 1978). De hecho, fue creada como uno de los instrumentos de la Nueva Política Económica (NEP) del Gobierno malayo para impulsar sectores económicos que habían estado relegados, ante la necesidad de desarrollarlos mientras el país iniciaba el proceso de modernización que sigue hasta estos días.

PNB, de base, ofrece servicios de administración de activos, estrategias de inversión (como servicios de inversión privados, de renta fija, inmobiliarios y de renta variable pública) y servicios de asesoría. 

Es la empresa matriz de Amanah Saham Nasional Berhad (ASNB), que a su vez opera una serie de esquemas de fondos de inversión y es una subsidiaria de propiedad total del fondo de inversión Yayasan Pelaburan Bumiputra. 

La empresa tiene oficinas en el extranjero en Singapur, Londres y Tokio.

Malasia posee fronteras con Brunéi, Indonesia, y Tailandia por tierra
y Filipinas, Singapur y Vietnam por mar.

La institución ha liderado distintos proyectos en estas cuatro décadas, buscando fortalecer la economía de los malayos, invirtiendo en segmentos como servicios financieros, infraestructura, consumo, industria y fabricación, minería, tecnología, real estate, entre otras. 

En efecto, PNB llega a 2022 impulsando un proyecto de real estate que está llamado a inaugurar una nueva era en la arena de los mega desarrollos en la región de ASEAN: el rascacielos Merdeka 118 en Jalan Hang Jebat, que será el más alto de la región ASEAN y donde funcionará la nueva sede de la PNB. 

Se espera que el proyecto se inaugure en 2023, estando ya casi finalizado a esta altura de 2022. Y también, debido a su importancia, se espera que lleve el nombre PNB a una nueva categoría en el segmento de la administración de fondos.

Por eso, es importante saber de qué se trata el PNB, ya que su nombre seguramente estará presente en cualquier conversación que se tenga con contrapartes malayas y de ASEAN en general.

La Nueva Política Económica (NEP)

El PNB se funda, como vimos, en un momento histórico específico, cuando el gobierno malayo, junto al sector privado, buscaba desarrollar a las comunidades malayas (bumiputra), que habían quedado relegadas dentro del país en relación a otras etnias, que manejaban sectores más dinámicos de la economía. 

En este marco, la Nueva Política Económica (NEP), que comenzó con el Segundo Plan de Malasia (1971-1975) y duró hasta el Quinto Plan de Malasia (1986-1990), tenía tres objetivos principales, a saber: 

  1. Lograr la unidad nacional , la armonía y la integridad;
  2. A través de la reestructuración socioeconómica (de la sociedad);
  3. Minimizando el nivel de pobreza en el país.

Por esto mismo, la NEP fue concebida como una estrategia de dos frentes para erradicar la pobreza de los malayos, así como para reducir y posteriormente eliminar la identificación de la etnia malaya con una única función económica y ubicación geográfica. 

Cabe destacar que Malasia tiene una composición étnica muy variada, siendo la multiculturalidad una de sus características más notables. Su sociedad comprende un crisol de razas más que estar constituída únicamente por malayos. Según en censo 2020, del 91,7% de los habitantes que tienen ciudadanía malaya el 69,4% pertenece a los llamados “bumiputera” (hijos de la tierra), es decir, ciudadanos de etnia malaya, aborigen o tribal, la mayoría de los cuales son de religión musulmana, mientras que los chinos representan el 23,2. % y los indios el 6,7%.

PBI de Malasia en 2022. Fuente: Banco Mundial.

Mirando hacia atrás, en 1978, se buscaba una rápida expansión de la economía a lo largo del tiempo y cumplir el objetivo de reducir sustancialmente la incidencia de la pobreza absoluta para 1990, lo cual se logró. Para ello, se trabajó desde entidades creadas para dicha finalidad, como el PNB, como instrumentos para alcanzar una mejora agresiva de la situación económica y la calidad de vida:

  • Acceso a la tierra;
  • Capital físico;
  • Capacitación;
  • Infraestructura. 

Al mismo tiempo, la Historia cuenta que la sociedad malaya también pedía una distribución más justa de las oportunidades para participar en la gama cada vez mayor de actividades económicas. 

Se entendía que el problema central que se interponía en el camino de la unidad nacional era la compartimentación de los grupos raciales por función económica, particularmente la asociación de malayos y otras razas indígenas con la agricultura de subsistencia. Para disociar a esos grupos de la agricultura tradicional, se acordó brindar asistencia a todos los malayos para:

  • Encontrar empleo;
  • Asegurar la participación en actividades económicas;
  • Adquisición de propiedad en diversos sectores económicos.

A medida que los bumiputra y otras razas indígenas progresaban en el sector económico moderno, se alentó a otros malayos a introducir la agricultura moderna para eliminar la identificación de los malayos y otras razas indígenas con la agricultura de subsistencia.

Casi 45 años después, los resultados están a la vista: con una coyuntura política compleja, pero estable, y un crecimiento sostenido, de entre 2% y 4% anual en los últimos 15 años, Malasia es la economía número 37 del mundo en términos de PIB (US$ corrientes), el número 20 en exportaciones totales, el número 25 en importaciones totales, el número 69 en términos de PIB per cápita (US$ corrientes) y ocupa el número 25 según el Índice de Complejidad Económica (ECI), lo cual remarca la conveniencia de hacer negocios allí. 

Esto indica que el crecimiento no ha sido solo para la comunidad bumiputra sino que la bonanza también ha sido compartida por los integrantes de otros grupos que componen la multiétnica sociedad de ese país, a quienes también ha beneficiado el aumento del nivel de vida en general y a su ascenso como jugador potencia regional.

Desarrollo del PBI de Malasia desde 2017 y pronóstico hacia 2027. Fuente: Statista.

Respecto a la intervención del PNB en distinto segmentos, está presente en los sectores más importantes de la economía malaya a través de empresas subsidiarias, reflejados hoy en sus principales exportaciones: circuitos integrados ($65MM), petróleo refinado ($15,9MM), aceite de palma ($10,6MM), semiconductores ($8,67MM), indumentaria hecha de goma ($8,25MM). Estos productos se comercializan principalmente a China ($38,7MM), Singapur ($36,5MM), Estados Unidos ($33,8MM), Hong Kong ($18,2MM) y Japón ($15,6MM), según estadísticas de 2020. 

Sobre el PNB

Es la empresa de gestión de fondos más grande de Malasia y es propietaria de la empresa de gestión de fondos de inversión más grande del país, Amanah Saham Nasional Berhad (ASNB). PNB también posee y participa activamente en la gestión de varias propiedades importantes en centros urbanos estratégicos.

La función central de PNB es evaluar, seleccionar y adquirir una cartera sólida de acciones en compañías limitadas con potencial de crecimiento. Como organización que se especializa en inversiones, PNB actúa esencialmente como un warehouse (almacén), mediante el cual las participaciones en estas sociedades limitadas se colocan en fondos fiduciarios, que se venden a los titulares de unidades en forma de unidades más pequeñas. 

En la actualidad, PNB sigue administrando lo que se considera el esquema de fondos de inversión más grande del mundo

Es decir que PNB es una herramienta de inversión de los malayos, quienes se basan en este instrumento para financiar distintos tipos de negocios. 

Desde su fundación, PNB ha crecido cada vez más, con activos bajo administración (AUM) que ahora alcanzan los ringgit RM $276.500 millones, mientras era de alrededor de ringgit RM $3.500 millones en 1981. Sin lugar a dudas, es el líder del mercado en la industria de fondos de inversión de Malasia, con ASNB administrando más de 13 millones de cuentas con más de 218 mil millones de unidades en circulación (UIC).

Una vez inaugurada en 2023, Meedeka 118 será oficialmente el nuevo headquarter de PNB.

PNB también ha permitido compartir la riqueza corporativa con los malayos al brindar rendimientos consistentes y competitivos a lo largo de los años a sus titulares de unidades, con más de ringgit RM $172 mil millones pagados desde el inicio.

A partir de esta experiencia, la entidad ha desarrollado un plan estratégico claro al trazar su camino a seguir para garantizar que pueda mantener su desempeño durante los próximos seis años y más. Para lograr su visión de ser un hub de inversión distintiva de clase mundial, PNB ha formulado el Plan Estratégico PNB STRIVE-15 “2017-2022” que comprende tres pilares, a saber;

  1. Mejorar los rendimientos sostenibles; 
  2. Gestión eficaz de las inversiones; y 
  3. Impulsar la excelencia operativa.
Ahmad Zulqarnain Onn es el presidente y director general del Grupo PNB. Graduado en economía de la Universidad de Harvard, Onn tiene dos décadas de experiencia en los sectores corporativo y de servicios financieros.

El Merdeka 118: la nueva sede del PNB

La inversión insignia del PNB más visible a nivel global en estos días es el proyecto Merdeka 118. Ubicado en Kuala Lumpur, de 118 pisos y un diseño geométricamente intrincado, posee una altura total de más de 644 metros, lo que lo convertirá en el edificio más alto de Malasia, del Sudeste Asiático, y se ubicará entre los diez edificios más altos del mundo. 

Parte de la importancia que tiene el proyecto es que integra -en una misma torre- oficinas, un hotel y que albergará la sede de PNB, una de las principales firmas de inversión de Malasia. El desarrollo de Merdeka 118 representó para PNB un presupuesto de ringgit RM $5 mil millones (US $1,21 mil millones).

El edificio, a inaugurarse en 2023, contará con 83 pisos de espacio de oficinas premium, mientras que el hotel de lujo Park Hyatt se instalará en el piso superior, con aproximadamente 250 habitaciones y suites, diseñadas para disfrutar de las vistas panorámicas de la ciudad. El hotel ofrecerá aproximadamente 1.850 metros cuadrados de espacio para reuniones, conferencias y eventos. De los 80 pisos, 60 serán destinados a convertirse en la nueva sede central de PNB y sus subsidiarias.

La construcción está a cargo de Samsung C&T, que también construyó las Torres Petronas o el Burj Khalifa, junto a UEM Group Bhd. 

El diseño estuvo a cargo del Fender Katsalidis es un estudio de arquitectura que se originó en Melbourne, Victoria, Australia, y ahora cuenta con estudios adicionales en Sydney y Brisbane.

Malasia y LATAM más cerca

El hecho de que las oficinas del PNB pasen a estar ubicadas en el que ya es el edificio más alto de ASEAN reflejan la posición que la corporación goza en el Sudeste Asiático, donde más intereses tiene localizados. 

Sin embargo, no es extraño pensar que PNB esté llamada a ser, después de estos primeros años de consolidación, un Grupo de presencia global, un actor cada vez más preparado para representar los intereses de Malasia como jugador internacional, considerando en volumen de los negocios que administra. 

Desde su fundación, PNB ha crecido cada vez más, con activos bajo administración (AUM) que ahora alcanzan los ringgit RM $276.500 millones

Y lo será también en América Latina, combinando sus operaciones, como se espera que suceda hacia adelante, con los mercados de LATAM, en el camino de acercar los intereses de la ASEAN a los países latinoamericanos, siguiendo las cada vez más activas gestiones diplomáticas oficiales y el intercambio empresarial de Malasia con distintos países desde México hasta Argentina, que deja de manifiesto lo próximo que se encuentra el desarrollo   -más abarcativo aún- de proyectos entre ambas zonas del mundo.  

Hoy, los productos de Malasia que tienen demanda en América Latina incluyen artefactos eléctricos y electrónicos (E&E), productos de caucho, maquinaria, equipos y repuestos, productos químicos y alimentos procesados.

Y los productos latinoamericanos con demanda en Malasia son alimentos procesados, minerales metalíferos y chatarra metálica, productos E&E, petróleo crudo y productos agrícolas como el maíz y la soja.

YPF firmó un acuerdo con Petronas para el desarrollo de GNL en Argentina

Para citar un caso de capilaridad creciente, en 2021, Malasia registró un aumento sustancial en el comercio total con México para llegar a ringgits RM $13,89 mil millones (US $3,35 mil millones) en comparación con 2020, contribuido por mayores exportaciones de productos eléctricos y electrónicos (E&E) y manufacturas de metal.

 Las exportaciones totales en 2021 aumentaron un 37,9% a ringgits RM $11,59 mil millones (US $ 2,79 mil millones), mientras que las importaciones totales aumentaron un 35,9% llegando a ringgits RM $2,30 mil millones (US$ 0,56 mil millones) en comparación con el año anterior.

Por su parte, también en 2021 Perú fue uno de los seis principales socios comerciales de Malasia en América Latina. A pesar de la disminución del comercio mundial causada por la pandemia de Covid-19, Malasia registró un aumento del 13,5 % en el comercio total con Perú en comparación con 2020, para llegar a ringgits RM $1220 millones (US $0,290 millones). A esto contribuyeron en gran medida las mayores exportaciones de productos de caucho, productos derivados del petróleo y alimentos procesados. 

Asimismo, las exportaciones de Malasia a Perú aumentaron un 21,8% a ringgits RM $0,79 mil millones (USD 0,19 mil millones), mientras que las importaciones desde Perú se mantienen en ringgits RM $0,43 mil millones (USD 0,10 mil millones), en comparación con 2020.

Cierto es que México y Perú interactúan con Malasia dentro del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica. Pero también hay oportunidades para países del Mercosur, bloque con el que ya intentó desarrollar un acuerdo comercial en el pasado. De hecho, Petronas recientemente firmó un acuerdo con la petrolera argentina YPF. Se trata de un proyecto integrado de GNL en Argentina que abarcará el Upstream con la producción de gas no convencional, el desarrollo de gasoductos e infraestructura, la producción de GNL (gas natural licuado), así como la comercialización y la logística internacional.

En este marco, es propicio para las empresas latinoamericanas aprovechar sus fortalezas y ventajas y explorar oportunidades de inversión en Malasia para obtener acceso a la ASEAN. De allí que conocer la existencia del PNB cobre importancia central para entender el escenario de negocios malayo en particular, y del sudeste asiático en general.  

Nicolás Caputo
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Nicolás Caputo titular del Grupo Caputo, es uno de los empresarios más influyentes de Argentina, con experiencia en múltiples sectores como construcción, producción de equipos de aire acondicionado, tecnología y energía. Ocupó la función de cónsul de Singapur en Argentina, designado por el Ministerio de Relaciones Exteriores del país asiático y fue cónsul argentino ante Singapur.