El nuevo impulso de las exportaciones argentinas en el 2024

exportaciones

En un momento crucial para la economía argentina, las exportaciones del país están experimentando un auge significativo, marcando un punto de inflexión hacia la recuperación económica y la estabilidad financiera. Este nuevo impulso se sustenta en una serie de factores, incluyendo la diversificación de mercados, la mejora en la competitividad de los productos argentinos y el fortalecimiento de las relaciones comerciales a nivel internacional.

A pesar de un inicio de año desafiante, caracterizado por una caída en las exportaciones de las economías regionales en enero, debido a eventos climáticos adversos que afectaron la producción y el volumen comercializado, se proyecta un mejor panorama para los meses venideros. Los precios de los alimentos, por otro lado, se están ajustando en línea con las tendencias internacionales, lo que promete un escenario más favorable para el comercio exterior argentino.

Tras la debacle de 2023, cuando las exportaciones agroindustriales argentinas se derrumbaron un 35,8% por la combinación de una severa sequía e inclementes precios internacionales, las perspectivas para el año en curso luce prometedora.

Con un pronóstico climático favorable para los próximos meses, impulsado por el fenómeno de «El Niño», se espera que la campaña 23/24 aporte significativamente a la economía argentina. Según un informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), se proyecta que en 2024 el país sudamericano puede ingresar entre 50.000 y 55.000 millones de dólares por sus ventas externas del sector agroindustrial y agroexportador, lo que significaría un rebote de entre el 29% y 41% en comparación con los 38.835 millones de dólares exportados en el año 2023.

Por otro lado, la industria de la carne vacuna está demostrando un desempeño notable. Según datos oficiales, las exportaciones de carne han alcanzado cifras récord, superando marcas históricas de los últimos 57 años. El acumulado del bimestre enero-febrero de 2024 también ha registrado un récord, con ventas externas que alcanzan las 160.000 toneladas.

Estos logros son atribuibles en parte a un cambio de política exportadora implementado por el Gobierno Nacional, que ha puesto un fuerte énfasis en agregar valor a las cadenas pecuarias, especialmente en el sector de la carne vacuna. Esta estrategia ha abierto nuevas oportunidades en el mercado internacional, posicionando a Argentina como un actor clave en la industria cárnica a nivel mundial y confirmando una tendencia de crecimiento sostenido en las exportaciones de este sector.

Factores en juego

Varias son las razones que alimentan este optimismo en las proyecciones para el presente año. En primer lugar, la recuperación productiva después de la prolongada sequía que afectó gran parte del país durante el ciclo previo permitiría recomponer los volúmenes exportables con destino a los principales mercados externos.

La competitividad cambiaria aparece como otro factor que luce favorable para las exportaciones argentinas con un tipo de cambio que se ha depreciado frente a las principales monedas con frecuencia de facturación, como el dólar, el euro o el yuan chino.

No obstante, uno de los factores que podrían moderar estas proyecciones alcistas sería el comportamiento de los precios internacionales de los commodities agrícolas, que hasta el momento han mostrado señales bajistas aunque pueden revertirse en función de las condiciones climáticas en las principales zonas de cultivo y aspectos como la evolución de la demanda global.

En lo que respecta particularmente a esta última, el panorama de la demanda externa se vislumbra como neutro: mientras algunas regiones como Europa y China atraviesan por desaceleraciones económicas que podrían impactar negativamente en sus importaciones, otros mercados clave como el Sudeste Asiático mantendrían una demanda sostenida por las proteínas vegetales para abastecer su creciente industria ganadera intensiva y acuicultura.

Primer parcial 2024

De acuerdo con datos oficiales del Gobierno argentino, en el primer mes de 2024 las exportaciones nacionales argentinas alcanzaron los 5.398 millones de dólares, cifra que implicó un aumento interanual del 9,6% comparado con enero del año anterior y que puso fin a 13 meses consecutivos en baja para las ventas externas del país.

Este incremento en el valor exportado se explicó principalmente por las mayores cantidades exportadas de productos primarios como los cereales trigo y maíz, y de la oleaginosa regional estrella: la soja y sus derivados aceite y harina proteica. También incidieron los mayores envíos de combustibles y energía como el petróleo crudo.

En detalle, los aumentos más significativos en las exportaciones argentinas de enero fueron los de trigo por 416 millones de dólares, aceites crudos de petróleo por 130 millones, maíz por 127 millones y la harina de soja con 70 millones más que en igual mes de 2023.

En contrapartida, algunas exportaciones clave mostraron bajas como el gas natural en estado gaseoso con 48 millones menos en su facturación externa.

En el caso puntual del complejo oleaginoso más relevante para la agroindustria argentina como es el de la soja, enero mostró una combinación de menores precios para los productos derivados respecto a 2023 pero con un aumento en los volúmenes exportados. De esta forma, por ejemplo, el aceite de soja crudo se contrajo 92 millones de dólares, aunque las cantidades exportadas aumentaron. 

Concretamente, las cotizaciones promedio externas para ese mes mostraron bajas de 28,3% en el aceite en bruto, 13,2% en los porotos de soja y 7,6% en la harina y pellets proteicos.

Sin embargo, en cuanto a las cantidades exportadas se observaron alzas de 3263,2% en los porotos de soja, 21,7% más en harina y pellets, y un 4,9% adicional en los envíos de aceite crudo.

Las importaciones, en tanto, sumaron 4.601 millones de dólares con una baja del 14,3% en la comparación interanual, debido principalmente a menores compras de bienes de capital, piezas y accesorios, y de algunos insumos como combustibles, lubricantes y bienes de consumo.

Nicolás Caputo: “las empresas están abrazando la transformación digital”

La estrella sigue siendo la soja

La industria mundial del procesamiento de oleaginosas transita un momento de fortalecimiento y expansión generalizada, impulsada por la demanda creciente de aceites vegetales para diversas industrias, especialmente la de biocombustibles. Después del periodo de producción del 2020/21 y 2021/22 con niveles globales estancados, la producción mundial de los principales aceites vegetales repuntó en 10 millones de toneladas en el año comercial 2022/23. Y las proyecciones para el presente ciclo 2023/24 auguran un nuevo incremento de 5,1 millones de toneladas.

Este renovado dinamismo ha encontrado uno de sus principales motores en el procesamiento industrial de la oleaginosa más demandada y procesada a escala global: la soja. Se estima que cerca del 45% del aumento en la oferta de aceites vegetales previsto para la campaña 2023/24 provendrá de la mayor molienda de esta planta.

De esta forma, los principales países agroexportadores se alistan para satisfacer lo que serán marcas históricas en los envíos al exterior de este producto demandado para la nutrición animal.

Brasil y Argentina, las dos mayores potencias exportadoras de harina proteica de soja, tendrían en 2023/24 una capacidad de crush industrial prácticamente igualada, en torno a las 46-47 millones de toneladas anuales, luego de que nación brasileña haya incrementado fuertemente sus plantas procesadoras en los últimos años.

Estados Unidos, por su parte, se mantendría como el tercer mayor proveedor global con una molienda prevista de 59 millones de toneladas para esta campaña tras encadenar varios años de fortalecimiento de su industria oleaginosa.

Con la normalización de la producción agrícola después del gran impacto de la sequía, la agroindustria argentina se alista para un año de recuperación que, de la mano del aumento global del procesamiento de oleaginosas, promete ser testigo de niveles récord en la exportación.

+ posts

Nicolás Caputo titular del Grupo Caputo, es uno de los empresarios más influyentes de Argentina, con experiencia en múltiples sectores como construcción, producción de equipos de aire acondicionado, tecnología y energía. Ocupó la función de cónsul de Singapur en Argentina, designado por el Ministerio de Relaciones Exteriores del país asiático y fue cónsul argentino ante Singapur.

Buscá en Reporte Asia