India rechazó este martes las críticas de China por la decisión de Nueva Delhi de identificar formalmente 27 ubicaciones y accidentes geográficos en Arunachal Pradesh con nombres estándar en los mapas oficiales del Survey of India, reavivando una disputa que atraviesa décadas de tensión fronteriza entre ambas potencias asiáticas.
El vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores (MEA), Randhir Jaiswal, respondió consultado en la conferencia de prensa bisemanal del organismo, luego de que Beijing calificara la medida india como «ilegal, nula y sin efecto». «Arunachal Pradesh es una parte inalienable e integral de India. Esto es un hecho evidente por sí mismo. También quiero subrayar que nada puede cambiar esta realidad básica», sostuvo el funcionario.
El origen del cruce
La controversia se desató después de que India marcara formalmente 27 lugares y accidentes geográficos en Arunachal Pradesh —entre ellos pasos de montaña, asentamientos y un lago de altura— con sus denominaciones oficiales en el mapa del Survey of India. Entre los puntos identificados figura Long Ju, ubicado sobre la Línea de Control Real (LAC), un área vinculada a un temprano enfrentamiento fronterizo entre ambos países en 1959.
La respuesta china no tardó en llegar. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, publicó un comunicado en el sitio oficial de la cancillería rechazando la decisión india. Beijing no reconoce la denominación «Arunachal Pradesh» y se refiere a esa región como «Zangnan», del mismo modo en que llama «Xizang» al Tíbet.
Breaking: India rejects China’s claim to Arunachal Pradesh
«Let me say this again. Arunachal Pradesh is an inalienable and integral part of India. This is a self-evident fact. Let me also underline that nothing can change this basic reality.» pic.twitter.com/zEKRYeAi9C
— Shashank Mattoo (@MattooShashank) August 11, 2026
Un patrón que se repite desde 2017
El Ministerio de Asuntos Civiles de China viene anunciando de forma periódica nombres en mandarín para localidades de Arunachal Pradesh desde 2017, en lo que Nueva Delhi interpreta como una estrategia sostenida para reforzar sus reclamos territoriales sobre la región, que Beijing reclama en una extensión aproximada de 90.000 kilómetros cuadrados.
En paralelo, el jefe de gobierno de Arunachal Pradesh, Pema Khandu, salió a desmentir versiones sobre un supuesto avance militar chino en la zona. El pasado 8 de agosto había declarado que no existen «señales de incursión» en el estado y que el Ejército indio patrulla y resguarda el territorio de manera efectiva.
Un fondo de relación bilateral en recomposición
El nuevo cruce diplomático se produce en un momento en que Nueva Delhi y Beijing intentan consolidar una mejora frágil en sus relaciones bilaterales, tras años de fricciones a lo largo de la LAC que se remontan al enfrentamiento de Ladakh Oriental. El entendimiento de octubre de 2024 para el repliegue militar en esa zona había habilitado un encuentro entre el primer ministro Narendra Modi y el presidente chino Xi Jinping, quienes encomendaron a sus respectivos responsables de seguridad nacional y diplomacia —Ajit Doval y Wang Yi— avanzar en la resolución de la disputa fronteriza.
Sin embargo, episodios como este confirman que Arunachal Pradesh sigue siendo uno de los principales puntos de fricción no resueltos entre las dos potencias nucleares asiáticas, y que la normalización parcial del vínculo bilateral convive con una disputa territorial de fondo que ninguna de las dos partes está dispuesta a ceder.












