El club chino Shandong Taishan anunció este miércoles que no se presentaría a su partido de la Liga de Campeones de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC, siglas en inglés) contra el Ulsan Hyundai surcoreano debido a “problemas físicos de sus jugadores”.
La noticia se conoció a través de un comunicado oficial del club chino. «Debido a una severa incomodidad física entre los miembros del equipo, no podemos formar una plantilla para participar y, por lo tanto, no disputaremos el partido de la Liga de Campeones de Élite de la AFC», señaló el club, que lamentó la situación y pidió disculpas a la AFC, a Ulsan Hyundai y a los aficionados.
La Confederación Asiática de Fútbol (AFC) confirmó que la ausencia del Shandong en el encuentro implica su retirada oficial de la competición en aplicación del artículo 5.2 del reglamento.
Además, el caso será remitido a los comités correspondientes para una decisión definitiva sobre posibles sanciones, que podrían incluir una multa de al menos 50.000 dólares y la suspensión de futuras participaciones en torneos de clubes organizados por dicha Confederación.

Una ausencia donde se mezclan el fútbol, la historia y la política
Todo parte de lo ocurrido hace poco más de una semana. El 11 de febrero, el Shandong Taishan venció al Gwangju surcoreano 3-1 en suelo chino. Durante el partido, algunos aficionados locales aprovecharon para ‘atacar’ a los hinchas de Corea del Sur. Mostraron fotografías de Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, y de Chun Doo-hwan, dictador militar y político surcoreano, responsable de la Masacre de Gwangju.
La masacre de Gwangju hace referencia al alzamiento popular ocurrido en esa ciudad del 18 al 27 de mayo de 1980. Según la dictadura surcoreana murieron 165 personas pero las estimaciones no oficiales hacen referencia a que habrían muerto entre 1000 y 2000 civiles. Durante este periodo, los ciudadanos se levantaron contra la dictadura de Chun Doo-hwan y tomaron el control de la ciudad para oponerse al gobierno, pero fueron finalmente vencidos por el ejército surcoreano.

Durante el mandato de Chun Doo-hwan, el incidente fue tergiversado por los medios como si se tratara de una rebelión inspirada por simpatizantes comunistas. Sin embargo, en 2002, se estableció un cementerio nacional y el 18 de mayo como día de conmemoración así como diversos actos para «compensar y restaurar el honor» de las víctimas civiles.
De acuerdo a versiones periodísticas, los hinchas surcoreanos preparaban una nueva respuesta aprovechando la visita del Shandong a Ulsan para este último partido. Si bien el club chino decidió no presentarse alegando la «severa incomodidad física», hace tan sólo diez días presentó un plantel de 23 jugadores, entre titulares y suplentes, para jugar ante el Gwangju.
La primera respuesta de los aficionados surcoreanos, después del partido del 11 de febrero, se dio cuando varios autos llenos de hinchas de Gwangju llegaron a su estadio, cada uno con una foto del icónico “Hombre del Tanque” de las protestas de la Plaza Tiananmen de 1989, un contraataque directo contra los hinchas chinos.
En un solo momento dos historias diferentes pero igualmente inquietantes tuvieron un enfrentamiento visual sin precedentes.

Ariel García es periodista y docente: realizador y productor integral de TV; asesor en comunicación institucional. Es titular de la cátedra de Comunicación Televisiva en la Escuela Superior de Periodismo Deportivo de Mendoza. Trabaja en medios privados - TV y radio- desde 1992 (América TV, Supercanal y Canal 7 Mendoza, Radio Aurora Argentina entre otros) y ha trabajado en instituciones públicas (UNCUYO, UTN Facultad Regional Mendoza y Gobierno de Mendoza). Fue colaborador del Diario Sport de Barcelona.














