Este alimento tiene sus raíces en la antigua China, donde ha sido consumido durante miles de años. Su nombre proviene del término tamil kanji, lo que indica su importancia histórica y su difusión en diversas culturas del sur y este de Asia. Aunque originó en China, este platillo es esencial en la gastronomía de países como Japón, Corea, Vietnam, Tailandia, Filipinas, India y Malasia, con adaptaciones específicas en cada región según sus gustos y costumbres.
Las gachas de arroz suelen servirse en tazones y pueden estar acompañado de ingredientes variados según la región o preferencia personal. Algunos ejemplos de acompañamientos pueden ser pollo desmenuzado, cerdo, pescado, huevo de pato, cebolletas, jengibre rallado, maní, encurtidos o salsa de soja (para una versión salada) o azúcar moreno, leche de coco, frutas frescas, dátiles o frijoles dulces (para una versión dulce).
La textura varía según la cantidad de agua o caldo que se utilice al cocinarlo, puede ser más líquida o más espesa. Generalmente se consume caliente y en muchos hogares es considerado un alimento reconfortante y fácil de digerir, ideal para el desayuno o cuando alguien está enfermo.
Se come con una cuchara y puede ser acompañado por otros alimentos, como pan frito (youtiao) o platos más sustanciosos. En reuniones familiares o festividades, es común que se sirva junto a múltiples guarniciones que los comensales mezclan en el tazón según sus gustos.

Cómo preparar gachas de arroz (saladas) en casa
Ingredientes:
- 1 taza de arroz de grano corto (preferiblemente arroz para Congee o arroz glutinoso)
- 6 tazas de caldo (pollo, cerdo o vegetal, según preferencia)
- 1 trozo de jengibre (aproximadamente 2 cm), pelado y en rodajas finas
- 2 dientes de ajo (opcional), finamente picados
- 1 cucharada de aceite (aceite de sésamo o aceite vegetal)
- 1 cucharada de salsa de soja (opcional)
- 1 huevo (opcional, para hacer un huevo pochado o cocido)
- Cebollas verdes picadas (para decorar)
- Pollo desmenuzado, cerdo cocido o mariscos (opcional)
- Youtiao (pan frito chino) o galletas saladas (opcional, para acompañar)
- Sal y pimienta al gusto

- Lavar el arroz: enjuaga el arroz bajo agua fría hasta que el agua salga clara. Esto elimina el exceso de almidón.
- Cocinar el arroz: en una olla grande, agrega el arroz lavado y el caldo. Lleva a ebullición a fuego medio-alto, luego baja el fuego a bajo. Cocina durante unos 60-90 minutos, revolviendo ocasionalmente. Si el arroz se seca demasiado, puedes añadir más caldo o agua para obtener la textura deseada. El arroz debe deshacerse y tener una consistencia espesa pero líquida (similar a una sopa espesa).
- Agregar los sabores: añade el jengibre y el ajo a la olla. Cocina por unos 10-15 minutos para que liberen su aroma. Si prefieres un sabor más suave, puedes sacar los trozos de jengibre antes de servir.
- Ajustar la consistencia: si prefieres unas gachas de arroz más espesas, cocina por más tiempo o añade menos líquido. Si prefieres más líquido, agrega más caldo o agua hasta obtener la textura deseada.
- Sazonar: agrega salsa de soja, sal y pimienta al gusto. Si deseas, puedes agregar un poco de aceite de sésamo para dar más sabor.
- Agregar el huevo (opcional): si deseas un huevo pochado o cocido, agrégalo a la olla en los últimos 10 minutos de cocción o cocínalo aparte y añádelo al servir.
- Servir: sirve las gachas de arroz calientes en tazones. Decora con cebollas verdes picadas, pollo o cerdo desmenuzado, y si deseas, acompa con youtiao o galletas saladas.
Variantes:
- Puedes añadir otros ingredientes como setas, mariscos, o tofu.
- Si prefieres un congee dulce, simplemente omite la salsa de soja y las carnes y añade azúcar, frutas frescas, leche de coco, o frijoles dulces.












