El rasgulla es un dulce tradicional de la India famoso por su textura suave y esponjosa. Está hecho de queso paneer o chenna (queso de leche cuajada) que se hierve en un jarabe de azúcar. Se genera una delicia dulce y jugosa que se deshace en la boca.
Tiene una larga historia en la región del subcontinente indio, con su origen disputado entre las regiones de Bengala y Odisha en India. La historia de este platillo dulce se remonta a hace más de 150 años, y se le atribuye a diferentes comunidades.
En Bengala Occidental, el rasgulla es considerado un postre tradicional centenario. Se dice que fue inventado en el siglo XIX por un pastelero llamado Nobin Chandra Das en Calcuta. Este dulce fue inicialmente conocido como «rasgolla» y se convirtió en un símbolo de la cultura culinaria bengalí.
En Odisha, se afirma que este dulce es más antiguo aún. Es conocido localmente como «rasa gola». La región celebra el rasgulla como un postre que tiene raíces en la cultura local.
En 2015, la India obtuvo la certificación de indicación geográfica para el rasgulla de Bengala Occidental, que protege el nombre y la autenticidad del dulce en esa región específica.
El rasgulla se sirve típicamente frío o a temperatura ambiente. Se presenta sumergido en el jarabe en el que ha sido cocido, lo que le da una textura jugosa y tierna. Se puede servir solo o con otros dulces indios. En general se lo encuentra en celebraciones y festividades.
Se come con una cuchara, aunque también se pueden usar las manos. Se suele disfrutar directamente extraído del jarabe en el que se encuentra.
Existen distintas variaciones del rasgulla según la región de India que se tenga en cuenta, algunas de las más conocidas son:
- Rasgulla con saffron: añadido con hebras de azafrán para un color y aroma distintivo.
- Rasgulla con cardamomo: incorporación de cardamomo en el jarabe.
- Rasgulla con relleno: algunas versiones modernas incluyen rellenos de frutas o sabores exóticos.

Cómo preparar rasgulla casero
Ingredientes:
- Para el chenna:
- 1 litro de leche (preferiblemente entera)
- 2-3 cucharadas de jugo de limón o vinagre (para cuajar la leche)
- 1 taza de agua fría (para enfriar el chenna)
- El jarabe de azúcar:
- 2 tazas de azúcar
- 4 tazas de agua
- 2-3 cardamomos machacados (opcional)
- 1 cucharadita de esencia de rosa o de agua de rosas (opcional)
- Preparar el chenna:
- Calienta la leche en una cacerola grande a fuego medio hasta que comience a hervir.
- Reduce el fuego y añade el jugo de limón o vinagre lentamente, revolviendo suavemente. La leche comenzará a cuajarse y se separará en suero y cuajada. Si la leche no se cuaja completamente, añade un poco más de jugo de limón o vinagre.
- Retira la cacerola del fuego y vierte la mezcla en un colador cubierto con una tela de muselina o un paño limpio. Enjuaga el chenna con agua fría para eliminar el sabor ácido del vinagre o el limón.
- Deja que el chenna escurra durante unos 5-10 minutos. Luego, presiona suavemente para eliminar el exceso de agua. Amasa el chenna con las manos hasta obtener una masa suave y uniforme.
- Formar las bolas:
- Divide la masa de chenna en pequeñas bolas del tamaño de una nuez, asegurándote de que no queden grietas en la superficie.
- Preparar el jarabe de azúcar:
- En una cacerola grande, combina el azúcar y el agua. Lleva a ebullición, revolviendo ocasionalmente, hasta que el azúcar se disuelva por completo.
- Añade los cardamomos machacados si los usas. Deja que el jarabe hierva durante unos minutos hasta que esté bien mezclado.
- Cocinar el rasgulla:
- Reduce el fuego a medio-bajo y añade las bolas de chenna al jarabe caliente. Cocina las bolas a fuego lento durante unos 15-20 minutos, o hasta que las bolas se inflen y se vuelvan esponjosas. Asegúrate de que las bolas estén bien sumergidas en el jarabe.
- Remueve las bolas con cuidado de vez en cuando para evitar que se peguen.
- Enfriar y servir:
- Una vez que las bolas estén cocidas, retira la cacerola del fuego y deja enfriar el rasgulla en el jarabe. Se puede servir frío o a temperatura ambiente.
Consejos:
- Consistencia: la textura del rasgulla depende de la calidad del chenna. Amasar bien la masa es crucial para obtener una textura suave y esponjosa.
- Especias: puedes experimentar con diferentes especias o sabores, como azafrán o agua de rosas, para darle un toque especial al jarabe.














