Comenta el especialista en real estate, Miguel Alberto Melhem, que en el corazón urbano de Australia se encuentra el Edificio Pixel, el cual no solo es una novedad arquitectónica sino también un precursor del diseño sostenible en el sector comercial.
Desarrollado con una estricta visión cuidadosa del ambiente, los profesionales de Grocon y Studio 505 lograron que este edificio se presente como un testimonio de lo que se puede lograr cuando la tutela ambiental se entrelaza en el tejido de la innovación arquitectónica.
Desde su finalización en 2010, el Edificio Pixel ha servido como modelo práctico para la neutralidad de carbono y ha impulsado una conversación sobre el potencial inherente de los edificios para influir positivamente en el medio ambiente y la sociedad del futuro.
Diseño y características sostenibles
Afirma Miguel Alberto Melhem que el edificio Pixel se distingue por su enfoque multifacético y su tendencia a la sostenibilidad, fusionando elementos estéticos, ambientales y tecnológicos en un diseño innovador.
Su acabado es producto tanto de la responsabilidad ecológica como de la ambición creativa, con el objetivo de maximizar la sinergia entre los entornos naturales y los ya construidos.

La característica visual más llamativa del edificio es su fachada colorida y pixelada, que es mucho más que una elección de diseño. Los paneles son centrales en la estrategia de diseño pasivo del edificio, que utiliza procesos naturales para regular la temperatura y la iluminación, reduciendo así la necesidad de sistemas mecánicos.
Al optimizar la exposición a la luz solar y minimizar la absorción de calor, la fachada reduce significativamente la necesidad de iluminación artificial y control de temperatura.
Así también, un sistema de gestión de edificios sofisticado integra el monitoreo en tiempo real de las condiciones ambientales con el ajuste dinámico de las operaciones del edificio, ejemplificando cómo la tecnología inteligente puede optimizar la sostenibilidad. El sistema asegura que el edificio se adapte tanto a sus ambientes internos como externos, manteniendo la eficiencia y la comodidad.

Por último, la filosofía de diseño de Pixel cierra la brecha entre la estética y la ecología, demostrando que los edificios ambientalmente responsables también pueden ser visualmente cautivadores e interesantes. En este sentido, su diseño se ha convertido en una característica emblemática de Melbourne, inspirando tanto a la comunidad como a los profesionales a ver el diseño sostenible como una parte integral de la arquitectura moderna.
Sostenibilidad hídrica y lumínica
El compromiso con la energía renovable se ve reflejado en los paneles fotovoltaicos solares y turbinas eólicas de eje vertical que están integrados sin problemas en el diseño del edificio, haciéndolo un productor neto de energía.
Comenta el especialista Miguel Alberto Melhem que es una virtud de las ciudades modernas la posibilidad de que los edificios puedan generar e inyectar energía a las redes comunitarias de distribución eléctrica.

En el plano hídrico, el edificio también emplea un sistema avanzado de captura, tratamiento y reutilización de agua de lluvia, asegurando un ciclo de agua cerrado. Su techo verde, poblado con especies vegetales nativas, ayuda en la absorción de agua y aislamiento, reduciendo aún más el efecto de isla de calor urbano y promoviendo la biodiversidad local.
También en su construcción, Pixel favoreció materiales con impactos ambientales más bajos, incluyendo componentes reciclados y reciclables, minimizando así su huella ecológica desde el principio. Esta consideración se extendió a la selección de pinturas, selladores y adhesivos de baja emisión para mejorar la calidad del aire interior.
Certificaciones LEED
Indica Miguel Alberto Melhem que Pixel no solo ha logrado sino superado algunos de los estándares ambientales más altos de la industria, como las certificaciones Green Star y LEED. Este éxito establece un precedente, alentando a otros desarrolladores y arquitectos a esforzarse por alcanzar estándares de sostenibilidad similares, si no más altos.
A grandes rasgos, LEED, que significa Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental, es un programa de certificación de edificios verdes ampliamente reconocido, desarrollado por el Consejo de Construcción Verde de los Estados Unidos (USGBC, por sus siglas en inglés). Proporciona un marco para diseñar, construir, operar y mantener edificios ambientalmente sostenibles y energéticamente eficientes.

Las certificaciones se obtienen en una escala de diversos puntos, a partir de una evaluación exhaustiva del impacto ambiental que la obra tiene. En este sentido, se evalúan criterios como ubicación, transporte, impacto de los materiales, rendimiento energético, impacto territorial, entre otros.
En este marco, el Pixel Building de Australia, posee la certificación Oro. Es decir, de la evaluación total obtuvo un puntaje situado entre los 60 – 79 puntos.
Si tomamos su fecha de construcción (a mediados de 2010 fue su inauguración) veremos que los estándares aplicados y la visión que impulsó su diseño, fueron disruptivos e innovadores para la época, afirma el especialista Miguel Alberto Melhem.
Colaboradora en ReporteAsia.














