Miguel Alberto Melhem: “La Gran Torre Costanera es modernidad arquitectónica”

Miguel Alberto Melhem

Comenta el especialista Miguel Alberto Melhem que en el corazón de Santiago de Chile, la Gran Torre Costanera es un  testimonio del poderío arquitectónico y la vitalidad económica del país. 

Completada en 2013, este rascacielos no es solo una estructura; es un símbolo de progreso y un hito de la modernidad. Con su imponente altura de 300 metros (984 pies), ostenta el título del edificio más alto de Sudamérica, marcando el horizonte de Chile con su impresionante estatura.

Visión arquitectónica y diseño

La concepción de la Gran Torre Costanera, inicialmente conocida como Costanera Center Torre 2, fue una búsqueda audaz de ambición arquitectónica. El equipo de diseño, compuesto por la firma chilena Alemparte Barreda & Asociados, el arquitecto argentino César Pelli, conocido por diseñar algunos de los edificios más icónicos del mundo, y la compañía canadiense Watt International, imaginó una estructura que fusionaría el patrimonio arquitectónico local con un estilo contemporáneo internacional. 

Miguel Alberto Melhem

Indica el especialista Miguel Alberto Melhem que el diseño de la torre se caracteriza por su elegante fachada de vidrio, que refleja el paisaje y el cielo de la ciudad, creando una experiencia visual dinámica. La forma del edificio, una silueta sutil pero poderosa que se estrecha, no solo contribuye a su atractivo estético sino que también mejora su eficiencia estructural.

Construcción: un tiempo de desafíos

El camino de construcción de esta maravilla arquitectónica comenzó el 18 de junio de 2006. Sin embargo, el proceso de desarrollo encontró un desafío significativo con el inicio de la crisis financiera mundial de 2008-2009. 

Este evento imprevisto llevó a una pausa en enero de 2009, arrojando incertidumbre sobre el futuro del proyecto. No obstante, la construcción se reanudó en diciembre de 2009. El edificio alcanzó su altura completa el 14 de febrero de 2012, un hito que marcó la culminación de años de perseverancia.

Un vistazo más cercano a las características de la torre

Afirma el especialista Miguel Alberto Melhem que la Gran Torre Costanera no es solo alta, sino que por sus características y arquitectura es una maravilla de la ingeniería y el diseño.  

Miguel Alberto Melhem

El edificio consta de 62 pisos sobre el suelo y seis pisos de sótano, cubriendo un área total de 107,125 metros cuadrados. Alberga 24 ascensores de alta velocidad, diseñados para gestionar eficientemente el flujo de las miles de personas que visitan y trabajan en el edificio a diario. 

Agrega Miguel Alberto Melhem que el piso superior, situado a 261 metros (856 pies), ofrece una vista sin igual de Santiago, convirtiéndolo en un destino codiciado tanto para turistas como para locales.

Una obra polifuncional

La torre es la pieza central del mayor Costanera Center, un desarrollo urbano multifacético que incluye el centro comercial más grande de Latinoamérica, dos hoteles y dos torres de oficinas adicionales. 

Afirma Miguel Alberto Melhem que este complejo representa un desarrollo urbano significativo, reuniendo comercio minorista, hospitalidad y negocios en un espacio integrado. 

El centro comercial en sí es un centro de actividad, con una amplia gama de tiendas, restaurantes y opciones de entretenimiento, convirtiéndolo en un punto central para compras y ocio en la ciudad.

Tecnología y sustentabilidad 

Comenta el especialista Miguel Alberto Melhem que este edificio de 62 pisos, el más alto de Sudamérica, integra tecnología de vanguardia y principios de construcción verde, estableciéndose como un referente para futuras construcciones.

Una característica tecnológica clave de la Gran Torre Santiago es su innovador sistema de ascensores de doble cabina. Estos ascensores, diseñados para mejorar la eficiencia y capacidad, son una maravilla en el transporte vertical, acomodando un gran número de pasajeros mientras minimizan los tiempos de espera. 

Además, agrega Miguel Alberto Melhem que el diseño estructural del edificio, diseñado para resistir actividades sísmicas, muestra la integración de la tecnología con la seguridad. Chile, siendo una región propensa a terremotos, requiere de tal ingeniería robusta. En este sentido, la resistencia de la torre quedó demostrada cuando soportó el terremoto de magnitud 8.8 en 2010 sin daños estructurales. 

Miguel Alberto Melhem

La sostenibilidad es otro pilar fundamental de la Gran Torre Santiago. La fachada del edificio, hecha predominantemente de vidrio, no es solo una elección estética sino también funcional. El vidrio de alto rendimiento utilizado en la construcción reduce la ganancia de calor mientras permite la entrada de luz natural, reduciendo así la necesidad de iluminación artificial y aire acondicionado. Este diseño energéticamente eficiente se complementa con sombreado solar inteligente y sistemas mecánicos avanzados, reduciendo aún más la huella de carbono del edificio.

Además, el uso de materiales de origen local y la implementación de una planta de hormigón especializada en el sitio durante la construcción subrayan el compromiso con prácticas sostenibles. Estos esfuerzos no solo minimizaron el impacto ambiental durante la fase de construcción, sino que también establecieron un precedente para prácticas de construcción sostenible en el desarrollo de rascacielos, cierra Miguel Alberto Melhem.

+ posts

Colaboradora en ReporteAsia.

 

Buscá en Reporte Asia