Las inundaciones del monzón dejan más de 50 muertos y un millón de personas aisladas en Bangladesh

Bangladesh

Días de lluvias torrenciales provocaron inundaciones y deslaves en siete distritos del sureste y noreste del país, con Cox’s Bazar —hogar del mayor campo de refugiados del mundo— como el distrito más golpeado. El Ejército y la Armada reparten ayuda en bote mientras los pronósticos advierten sobre nuevas crecidas.

Bangladesh atraviesa uno de sus peores desastres monzónicos de los últimos años. Las inundaciones y los deslaves provocados por días de lluvias torrenciales mataron al menos a 51 personas y dejaron a más de un millón de habitantes aislados, mientras las autoridades corrían este domingo para hacer llegar ayuda a las comunidades devastadas de siete distritos. El Ministerio de Gestión de Desastres confirmó además 39 heridos, con Cox’s Bazar como el distrito más castigado con 28 muertes, seguido por Chattogram con 13, Bandarban con seis y Rangamati con tres.

Los siete distritos afectados —Chattogram, Cox’s Bazar, Bandarban, Rangamati, Khagrachhari, Moulvibazar y Habiganj— vieron interrumpida la vida cotidiana, con miles de familias incomunicadas y 267.918 hogares aislados. Los cortes de energía, las rutas dañadas y las comunicaciones caídas ralentizaron las tareas de rescate y asistencia. Muchos residentes llevan días sin poder cocinar porque el agua cubrió sus casas, mientras otros lidian con gruesas capas de barro que sepultaron cocinas y espacios habitables.

Una lluvia fuera de escala y un terraplén que cedió

Las cifras pluviométricas explican la magnitud del desastre. El Centro de Pronóstico y Alerta de Inundaciones atribuyó la catástrofe a precipitaciones excepcionalmente intensas durante tres días, con 815 milímetros registrados en Chattogram, 518 en Lama y 330 en Cox’s Bazar, parte de un diluvio que también afectó aguas arriba a los estados indios de Tripura, Assam, Meghalaya y Bengala Occidental. Para dimensionarlo: es más lluvia en tres días que la que recibe Buenos Aires en siete u ocho meses.

En Habiganj, al menos 25 aldeas quedaron bajo el agua después de que un terraplén sobre el río Khowai colapsara por la presión de la lluvia continua y la escorrentía proveniente de aguas arriba, inundando rápidamente las zonas aledañas y suspendiendo el tránsito en una ruta regional.

El drama de los rohinyá, otra vez en el centro

La tragedia tiene una capa humanitaria particularmente sensible. Las lluvias intensas provocaron a comienzos de la semana deslaves en los campos de refugiados rohinyá de Cox’s Bazar, donde murieron 16 refugiados, incluyendo mujeres y niños.

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Una semana de lluvias torrenciales y deshielo de las montañas ha provocado graves inundaciones en Bangladesh. ( Zakir Hossain )

Más de un millón de rohinyás viven en esos campamentos, donde los refugios precarios construidos sobre laderas empinadas y deforestadas son especialmente vulnerables durante la temporada del monzón. Que el distrito que alberga el mayor asentamiento de refugiados del mundo concentre además la mayor cantidad de muertes vuelve a exponer la fragilidad estructural de una población desplazada que ya vivía en condiciones límite.

La respuesta del Estado y lo que viene

El Ejército y la Armada de Bangladesh desplegaron personal y embarcaciones para llevar alimentos, agua potable, medicamentos y suministros esenciales a zonas inaccesibles por tierra. «El gobierno está haciendo todo lo posible para apoyar a las víctimas», dijo el ministro de Gestión de Desastres y Socorro, Iqbal Hossain, durante una visita a las zonas afectadas de Chattogram, donde instó a quienes tienen sus casas inundadas a trasladarse al refugio más cercano.

Cerca de 50.000 personas se encuentran ya en refugios, mientras los pronosticadores monitorean varias cuencas ante la posibilidad de nuevas crecidas de corto plazo en los próximos días, y las autoridades advierten que el número de muertos podría seguir subiendo a medida que avancen las evaluaciones de daños.

El trasfondo es conocido pero cada año más grave. Bangladesh es uno de los países más propensos a los desastres del mundo, con lluvias monzónicas estacionales que causan regularmente inundaciones, erosión fluvial y deslaves.

Los científicos señalan que el cambio climático está haciendo que las precipitaciones extremas sean más frecuentes e intensas, aumentando la escala y severidad de estos desastres. Para un delta densamente poblado como el bangladesí —donde conviven megaciudades, aldeas ribereñas, colinas deforestadas y el mayor campo de refugiados del planeta—, cada monzón se convierte en una prueba de estrés simultánea sobre todos los frentes.

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Colaboradora en ReporteAsia.