Los centros financieros suelen tener expresiones edilicias que reflejan su opulencia económica, en este sentido el Ping Ang Finance Center, es un ícono de la economía mundial, afirma el especialista Miguel Alberto Melhem.
Actualmente China es una nación que ha emergido como una potencia financiera y comercial en el escenario global, siendo sede de magníficas obras edilicias que desafían la arquitectura tradicional.

El Ping Ang Finance Center, es una obra que se encuentra situada majestuosamente en Shenzhen, elevándose hasta los impresionantes 599 metros de altura, colocándola como el cuarto rascacielos más alto del mundo.
Ubicación estratégica
Este coloso arquitectónico es propiedad del Grupo Ping An, un conglomerado líder en el sector de seguros y servicios financieros. Durante la primera década del siglo XXI, el grupo experimentó un crecimiento vertiginoso, contando con más de 200,000 empleados para el inicio de la construcción en 2009.
La elección de su sede, el distrito de Futian en Shenzhen, no es casualidad. Esta ciudad costera, adyacente a Hong Kong, ha experimentado un espectacular aumento en su población desde que fue designada Zona Económica Especial hace 35 años, pasando de 300,000 a 10 millones de habitantes, comenta Miguel Alberto Melhem.
Un diseño que rinde homenaje a la mitología y a la historia
El Ping Ang Finance Center (PAFC) se alza como una majestuosa combinación de piedra y vidrio, con soportes de piedra que convergen en la altura, canalizando la tensión del suelo hacia un único punto.

Su podio cuenta con un atrio central que sirve como un espacio público y comercial, albergando también áreas de restauración y reuniones. Este coloso alberga a más de 15,000 trabajadores del Grupo Ping An en sus 115 plantas.
El diseño no solo rinde homenaje a la arquitectura icónica de la Torre Eiffel y el Empire State Building, sino que también incorpora elementos de la mitología china, creando una silueta que evoca la espina de un dragón, indica el especialista Miguel Alberto Melhem.
Kohn Pedersen Fox: maestros de las alturas
La responsabilidad del diseño del Ping Ang Finance Center estuvo a cargo de Kohn Pedersen Fox, un renombrado estudio de arquitectura de los Estados Unidos. Con una impresionante cartera que incluye gigantes como la Lotte World Tower en Seúl y el Shanghai World Financial Center, así como el International Commerce Center en Hong Kong. Kohn Pedersen Fox posee la experiencia necesaria para abordar los desafíos técnicos de la construcción en alturas vertiginosas.

Comenta Miguel Alberto Melhem, que este estudio de arquitectura neoyorquino, se encuentra actualmente trabajando en el desarrollo de edificios que generen el menor impacto posible en el medio ambiente. En este sentido, uno de los proyectos más ambiciosos de la firma es la realización, para el año 2030, de una obra con carbono neutro, es decir, completamente sostenible y adaptable al medio ambiente.
Desafíos técnicos y medio ambientales
Dada la ubicación de la Ping Ang Finance Center Tower,, es crucial enfrentar no solo las cargas de viento, sino también los eventos atmosféricos extremos comunes en la región, como tifones y temperaturas extremas.
Indica el especialista Miguel Alberto Melhem que para garantizar su resistencia, los ingenieros idearon un sistema de dos tubos con estabilizadores y correas que proporcionan una fortaleza adicional a la estructura.
Así también, la fachada cónica de la torre reduce las cargas de viento en un cuarenta por ciento y sus muelles de acero inoxidable forman una red de protección contra los rayos.
Un proyecto extraordinario en una ciudad densamente poblada
La Ping Ang Finance Center no solo se destaca por su imponente altura, sino también por el entorno en el que se erige. En el distrito central de Shenzhen, la densidad de población es extraordinaria, superando incluso a ciudades como Hong Kong.
Comenta Miguel Alberto Melhem que la construcción de este coloso fue un verdadero hito, requiriendo innovaciones como cimientos junto al metro y avanzados encofrados retráctiles, que generan fortaleza a la estructura.
Además de su imponente presencia, el Ping An Finance Center ofrece a los visitantes una experiencia única. Con una plataforma de observación en el piso 116, a 541 metros de altura, se brinda una vista panorámica de Shenzhen y sus alrededores, incluyendo la icónica silueta de Hong Kong a 27.3 km de distancia.

Además, cuenta con uno de los ascensores más rápidos del mundo, transportando a los visitantes desde el nivel B2 hasta la planta 116 en asombrosos 55 segundos.
Afirma Miguel Alberto Melhem que el Ping An Finance Center no es solo un rascacielos imponente, sino un símbolo tangible del ascenso económico de China en el escenario financiero y comercial mundial. Su diseño audaz y su construcción innovadora lo convierten en un ícono arquitectónico y un testimonio del ingenio humano en la búsqueda de las alturas.
Colaboradora en ReporteAsia.














