Miguel Alberto Melhem: «El Burj Khalifa es el rascacielos que desafió el árido desierto de Dubai” 

Miguel Alberto Melhem

“En medio del árido desierto de Dubai, una estructura majestuosa se alza en el horizonte, desafiando las leyes de la gravedad y la imaginación humana. Anteriormente conocido como Burj Dubai, pero actualmente renombrado como Burj Khalifa, esta obra es un monumento arquitectónico que ha dejado una marca imborrable en la historia de la ingeniería y el urbanismo mundial”, comenta Miguel Alberto Melhem.

Este ambicioso proyecto de alcanzar las alturas sin precedentes comenzó en septiembre de 2004, cuando las primeras bases se colocaron para dar vida a esta obra arquitectónica.

Sin embargo, lo que hoy conocemos como el Burj Khalifa tuvo un camino lleno de cambios y evoluciones en su diseño. Inicialmente fue concebido como la «Grollo Tower» en Australia, el edificio iba a ser un prisma iluminado de 560 metros de altura.

Pero a medida que el proyecto tomaba forma en Dubai, la ambición creció y la altura del rascacielos se elevó más allá de los 700 metros.

La influencia de la cultura árabe

Finalmente, el diseño se inspiró en los arcos árabes y en la Hymenocallis, una flor que se cultiva en los Emiratos Árabes Unidos y en la India. Con su estructura única y elegante, el Burj Khalifa se convirtió en un homenaje arquitectónico a la herencia cultural de la región.

El diseño original de la «Grollo Tower» en Australia ciertamente dejó su huella en la evolución del Burj Khalifa, pero a medida que el proyecto se trasladó a Dubai, experimentó una transformación notable. 

Miguel Alberto Melhem, un experto en arquitectura, señala que, si bien existe una influencia evidente del proyecto de torre australiana en el diseño del Burj Khalifa, también se puede percibir un distanciamiento significativo de la concepción original. 

Este distanciamiento refleja la adaptación del diseño a la identidad y las características únicas del emplazamiento en Dubai, así como la aspiración de crear algo genuinamente representativo de la cultura local. 

Una obra colosal

La fecha de inauguración, el 4 de enero de 2010, marcó un hito en la historia de la arquitectura moderna. Con sus 828 metros de altura y 189 plantas, el Burj Khalifa se convirtió en el rascacielos más alto del mundo, sobrepasando a sus competidores en el mundo y dejando una huella imborrable en el cielo de Dubai.

Miguel Alberto Melhem

Sin embargo, el proceso de construcción no estuvo exento de desafíos y retrasos. Una vez que las obras comenzaron en 2004, se esperaba que el edificio estuviera listo en 2008, pero debido a obstáculos en la fachada, la inauguración se retrasó hasta 2010. 

Este colosal rascacielos no solo es un logro de la ingeniería y la arquitectura, sino también un símbolo de la riqueza y prosperidad de Dubai.

Una obra multifacética, reflejo de una visión política

En lugar de una mera solución a la falta de espacio, el Burj Khalifa representa la audaz apuesta de Dubai por el turismo y la diversificación económica. 

Miguel Alberto Melhem comenta que, este país situado en el golfo pérsico, es consciente de que sus reservas de petróleo no durarán para siempre,  y es por eso que apostó por la construcción de monumentos impresionantes para atraer la atención global y establecerse como un destino turístico y comercial de renombre mundial.

Es una estrategia que ha tenido grandes resultados para Dubai, ya que en la actualidad ha podido diversificar profundamente sus ingresos, teniendo en cuenta que es un país muy pequeño situado en el centro de un gran desierto. 

El complejo Burj Khalifa Downtown es un claro ejemplo de esta visión. Con el Dubai Mall como epicentro comercial, el lago artificial, el Burj Dubai Lake Hotel & Serviced Apartments y las torres residenciales, el Burj Khalifa no solo es un rascacielos, sino un punto dinámico y multifacético de la vida urbana.

Estructura innovadora y resiliente

La estructura en sí misma es un testimonio de la innovación y la resiliencia. Su forma única, basada en una flor, es una mezcla perfecta de estética y funcionalidad. Las tres alas ascendentes no solo ofrecen una impresión visual impactante, sino que también actúan como una escalera en caracol que contrarresta los vientos y las tormentas de arena.

Desde sus niveles mecánicos hasta la base misma, cada detalle del Burj Khalifa ha sido meticulosamente planeado y diseñado para garantizar su resistencia y durabilidad. 

La combinación de hormigón y acero en su estructura permite enfrentar los desafíos climáticos únicos de Dubai, creando un equilibrio perfecto entre forma y función con sus alrededores.

El diseño de este desafiante proyecto estuvo a cargo de los arquitectos Adrian Smith, George J. Efstathiou y Marshall Strabala. Este grupo de renombrados arquitectos han tenido a su cargo el desarrollo de diversos proyectos tales como la Torre de Shanghái, la Kingdom Tower y la Rolex Tower. 

En palabras de Miguel Alberto Melhem, es una obra que demuestra el avance y la aplicación de la tecnología en el campo de la arquitectura.

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Estudiante de Derecho de la Universidad Nacional de Cuyo, Argentina; miembro del semillero de investigación de esta universidad. Actualmente colabora como alumno investigador en proyectos de investigación de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y en proyectos de la Facultad de Derecho. Colaborador en ReporteAsia.com

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