En Agrelo, a pocos kilómetros de la ciudad de Mendoza, se alza una pirámide de inspiración maya. Bodega Catena Zapata, fundada en 1902 por el inmigrante italiano Nicola Catena, es hoy una de las bodegas más reconocidas del mundo. Su historia es la de cuatro generaciones que rescataron al Malbec del olvido y posicionaron al vino argentino en el mercado global.
La revolución del Malbec
En la década del ´80, Nicolás Catena Zapata —nieto del fundador y economista con maestría de la Universidad de Columbia— participó dos años como profesor invitado en el Departamento de Economía Agrícola de la Universidad de California en Berkeley, donde conoció a Robert Mondavi en Napa Valley. Su estrategia tuvo dos ejes: plantar viñedos cada vez más altos en los Andes y rescatar al Malbec.
En 1992, comenzó con la plantación del viñedo Adrianna a 1,500 metros en Gualtallary, Tupungato. La industria mendocina lo consideró un error: el clima era extremo, las heladas frecuentes, el aire enrarecido. Nadie había intentado antes viticultura de calidad a esa altura. Simultáneamente, apostó al Malbec, variedad relegada en Argentina a vino de mesa, aunque había sido componente clave de los grandes vinos de Burdeos desde la Edad Media hasta que la epidemia de la filoxera del siglo XIX la reemplazó con Merlot.
El viñedo Adrianna, llamado el Grand Cru de Sudamérica, ha acumulado 13 puntuaciones de 100 puntos de críticos como Robert Parker, Decanter y James Suckling. Esto la convierte en la bodega más premiada de Sudamérica. Además, Nicolás Catena Zapata recibió el Decanter Man of the Year Award (2009) y el Wine Spectator Distinguished Service Award (2012), convirtiéndose en el único sudamericano con ambos galardones.

Ciencia y sostenibilidad
En 1995, la Dra. Laura Catena —graduada magna cum laude de Harvard en Biología y de Stanford en Medicina— fundó el Catena Institute of Wine. El instituto ha publicado más de 30 estudios científicos en revistas revisadas por pares, en colaboración con UC Davis, Universidad Nacional de Cuyo, Universidad de Buenos Aires, CONICET, Universidad de Borgoña e IVES (Institut des Sciences de la Vigne et du Vin de Francia).
El instituto estudia el viñedo Adrianna parcela por parcela: composición del suelo, microbioma, condiciones climáticas. Ha realizado 2,400 microvinificaciones para investigación de terroir. Las áreas de investigación incluyen selecciones masales prefiloxéricas de Malbec, adaptación climática de viñedos de altura, técnicas de sostenibilidad hídrica con potencial de ahorro del 30%, y capacidad de guarda de vinos de altura extrema.
Entre 2010 y 2015 desarrolló el primer protocolo de sostenibilidad para la industria vitivinícola argentina, que fue adoptado por más de 200 bodegas nacionales. Catena Zapata, la primera bodega argentina certificada en junio de 2015, ha reducido el peso de botellas en 40% en 15 años, disminuyendo así su impacto en la huella de carbono.
El enólogo
Alejandro Vigil dirige la enología de Catena Zapata desde 2007. Fue el profesional más joven en dirigir el Departamento de Análisis de Suelos del INTA a los 28 años. Bajo su dirección, Catena Zapata recibió el New World Winery of the Year (2010) por Wine Enthusiast.
En 2018, dos vinos del viñedo Adrianna —el River Stones Malbec 2016 y el El Gran Enemigo Single Vineyard Gualtallary 2013— se convirtieron en los primeros sudamericanos en recibir 100 puntos en Robert Parker ‘s The Wine Advocate.
Arquitectura y gastronomía
La bodega tiene un diseño piramidal maya. En un edificio cercano, funciona Angélica Cocina Maestra, que en abril de 2025 recibió estrella roja y verde de la Guía Michelin. Es uno de 18 restaurantes de viñedos en el mundo con estrellas Michelin.
El concepto «Wine First», creado por Nicolás, Laura y Vigil, invierte la tradición: en palabras de Laura Catena «el vino es el plato principal y los ingredientes de temporada el maridaje, no al revés». Los chefs Josefina Diana y Juan Manuel Feijoo dirigen la cocina.

Los vinos
El Adrianna Vineyard River Malbec 2021, que recibió 100 puntos en Robert Parker’s The Wine Advocate en marzo de 2025, proviene de una sección plantada en 1992 sobre un antiguo lecho de río a 1,460 metros de altitud. Las pequeñas piedras de río proporcionan drenaje y moderan las diferencias de temperatura —más de 20°C— entre días soleados y noches frescas de montaña.
El Adrianna Vineyard White Bones Chardonnay 2022 es considerado el mejor vino blanco argentino por críticos como Tim Atkin MW y James Suckling. El perfil aromático incluye hierbas resinosas, jengibre y flores blancas secas. El vino demuestra el potencial de las variedades blancas en viñedos de altura extrema.
El Nicolás Catena Zapata —blend estilo bordelés que honra al fundador de la revolución— fue equiparado por Le Figaro con Château Mouton Rothschild, Château Margaux, Masseto y Solaia. En 2022 recibió la misma calificación que estos vinos en la clasificación de la publicación francesa.
El reconocimiento hacia la bodega es constante: Catena Zapata ha obtenido más de 40 calificaciones de 95+ puntos de publicaciones como Wine Spectator, Decanter, Vinous, Wine Advocate y Wine Enthusiast.
Innovación y reconocimiento
En 2025, Catena lanzó Domaine EdeM, línea de vinos sin y bajo contenido alcohólico desarrollada por el Catena Institute of Wine. El proyecto incluye el N.0 Rosæ (0% de alcohol, 25 calorías por porción) producido en instalación carbono neutral con energía solar en España, el Blonde y el Brunette (0% y 0.4% de alcohol respectivamente) elaborados con mosto de Chardonnay de Valle de Uco, verjus y botánicos, y el Uco Stones (7% de alcohol), un vino genuino de baja graduación que no es resultado de dilución. El instituto redefine el concepto de sostenibilidad aplicándolo también al consumo moderado.
También lanzó «Birth of Cabernet», línea que rinde homenaje a los blends históricos de Burdeos del siglo XIX cuando el Malbec era variedad protagonista en los grandes vinos franceses. El proyecto cierra un círculo histórico que conecta Mendoza con las raíces francesas de la variedad. Es la etiqueta hermana de Malbec Argentino, que narra la historia del Nacimiento del Cabernet.
En marzo de 2025, la revista británica Drinks International coronó a Catena Zapata como la marca de vino más admirada del mundo por segunda vez —la primera fue en 2020—, convirtiéndose en la única bodega argentina en alcanzar este hito. El galardón es votado por 100 expertos independientes: sommeliers, Masters of Wine, compradores y críticos especializados. Los criterios de evaluación incluyen calidad, coherencia, relación precio-calidad y compromiso con la sostenibilidad.

La bodega acumula 16 apariciones en Wine & Spirits Top 100 Winery List. Fue elegida tres veces bodega más premiada del mundo por Vivino (2018, 2019 y 2020). En World’s Best Vineyards ocupó el puesto #9 en 2022 (#1 en Argentina) y saltó al #1 mundial en 2023.
Con 123 años de historia familiar ininterrumpida y cuatro generaciones en el negocio del vino, Catena Zapata demostró que el vino argentino puede competir en el mercado mundial. La bodega rescató al Malbec, pionera en viticultura de altura extrema, y desarrolló el protocolo de sostenibilidad que hoy usa la industria argentina.
Periodista, viajera full-time, especialista en Cultura, Negocios y Lifestyle.














