Aprende a preparar la esponjosa cheesecake japonesa

cheesecake japonesa

La cheesecake japonesa, también conocida como Japanese Cotton Cheesecake o Soufflé Cheesecake, es una versión única y esponjosa de la tarta de queso tradicional. Originaria de Japón, este postre ganó popularidad en los años 90, especialmente gracias a pastelerías como Rikuro’s Cheesecake en Osaka. Hoy en día, se ha convertido en una de las piezas más icónicas de la repostería japonesa y es muy solicitada no solo en Japón sino también a nivel internacional.

¿Qué hace diferente a la cheesecake japonesa?

En primer lugar, podemos mencionar su textura. La cheesecake japonesa es ligera, aireada y al comerla parece casi como una nube, debido a su técnica de preparación que incluye claras de huevo batidas a punto de nieve (merengue). Esto contrasta con las cheesecakes occidentales, que suelen ser más densas. A menudo su textura puede recordar a la de un soufflé o un chiffon cake.

Por otro lado, tiene un sabor menos dulce, más sutil que la cheesecake occidental, que suele ser bastante dulce. Esto permite que el sabor del queso crema y los ingredientes naturales resalten. Es común que tenga notas de limón o vainilla, que se le agregan con el propósito de que aporten esa frescura tan característica.

Para preparar la cheesecake japonesa se necesitan los siguientes ingredientes: queso crema, huevos, azúcar, leche, mantequilla y harina o fécula de maíz. Como se puede observar, a diferencia de las versiones occidentales, no lleva base de galleta y utiliza menos azúcar y grasa, lo que la hace más ligera.

Finalmente, para su preparación se hornea al baño maría, lo que permite que mantenga su humedad y contribuye a su textura suave y delicada. La técnica requiere precisión para evitar que se hunda o se agriete.

¿En qué se destaca?

Si bien su apariencia es simple, se la considera elegante. Cuenta con una superficie suave que a menudo lleva un ligero bronceado. Algunas versiones pueden estar espolvoreadas con azúcar glas.

Este tipo de torta es ideal para quienes buscan un postre menos pesado y más equilibrado en sabor. Al cortarla, tiembla ligeramente como un flan debido a su textura tan ligera.

cheese cake japonesa

Cómo preparar cheese cake japonesa en casa

Ingredientes (para un molde de 18 cm o 7 pulgadas):

Base:

  • Papel de horno para cubrir el molde.

Mezcla de queso crema:

  • 250 g de queso crema, a temperatura ambiente.
  • 50 g de mantequilla sin sal.
  • 100 ml de leche entera.

Secos y líquidos:

  • 60 g de harina para todo uso.
  • 20 g de fécula de maíz (maicena).
  • 6 yemas de huevo.
  • 6 claras de huevo.
  • 100 g de azúcar granulada.
  • 1 cucharadita de jugo de limón.
  • 1 pizca de sal.

  1. Precalentar el horno:
    • Precalienta el horno a 160 °C (320 °F).
    • Prepara un molde desmontable o un molde regular cubierto con papel de horno y asegúrate de envolverlo con papel de aluminio por fuera si vas a usar el baño maría.
  2. Preparar la mezcla base:
    • En un recipiente grande, derrite la mantequilla con el queso crema a fuego bajo hasta que estén suaves y sin grumos.
    • Retira del fuego y agrega la leche poco a poco, mezclando bien.
    • Incorpora las yemas de huevo una a una, batiendo con un batidor de mano.
    • Tamiza la harina y la fécula de maíz directamente sobre la mezcla y mezcla hasta que quede homogéneo.
  3. Montar las claras:
    • En un recipiente limpio, bate las claras de huevo con una pizca de sal hasta que empiecen a espumar.
    • Agrega el azúcar en 3 partes, batiendo cada vez hasta que las claras formen picos suaves.
  4. Incorporar el merengue:
    • Añade un tercio del merengue a la mezcla de queso crema y mezcla con movimientos envolventes.
    • Incorpora el resto del merengue en dos partes, siempre con cuidado de no perder el aire.
  5. Verter la mezcla:
    • Vierte la mezcla en el molde preparado y golpea suavemente contra la encimera para eliminar burbujas grandes de aire.
  6. Hornear al baño maría:
    • Coloca el molde dentro de una bandeja más grande con agua caliente, llenándola hasta la mitad.
    • Hornea a 160 °C (320 °F) durante 25 minutos. Luego reduce la temperatura a 140 °C (285 °F) y hornea por otros 50 minutos.
  7. Enfriar:
    • Apaga el horno y deja la tarta dentro con la puerta ligeramente entreabierta durante 15 minutos para evitar que se hunda.
    • Retira del horno y deja enfriar completamente antes de desmoldar.

Tips para el éxito

  • Usa ingredientes a temperatura ambiente para lograr una mezcla homogénea.
  • No sobrebatas el merengue para evitar que la cheesecake se agriete.
  • Mantén el baño maría para asegurar que la cheesecake quede húmeda y no se seque.

 

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