El Gobierno de Honduras ha iniciado acciones legales contra uno de sus diplomáticos tras un incidente ocurrido en junio en Corea del Sur, donde el funcionario habría agredido presuntamente a un pasajero en el metro de la ciudad de Busan mientras se encontraba en estado de ebriedad. Así lo informó este jueves el Ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano.
Según las autoridades surcoreanas, el diplomático hondureño fue fichado sin detención por supuestos actos de acoso sexual y agresión física contra un desconocido durante el trayecto en el transporte público. Aunque en un primer momento algunos medios informaron que Honduras había considerado levantar su inmunidad diplomática para facilitar la investigación en Corea del Sur, se confirmó posteriormente que el gobierno centroamericano ordenó su regreso inmediato al país y notificó a Seúl que se haría cargo del caso conforme a su legislación.
Un portavoz de la Cancillería surcoreana explicó que Honduras ha iniciado un procedimiento formal para convocar al diplomático y hacerlo responsable de los hechos. También indicó que el gobierno hondureño ha manifestado su pleno respeto por las leyes surcoreanas y ha asegurado que se toma el incidente con total seriedad.
Tras conocerse lo ocurrido, el diplomático fue relevado de sus funciones, y Honduras informó a Corea del Sur que tiene previsto adoptar medidas adicionales. Como parte de la respuesta oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano envió una advertencia formal a la embajada hondureña en Seúl, subrayando la gravedad del caso.
En virtud de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, los funcionarios diplomáticos gozan de inmunidad legal en el país donde están acreditados, lo que impide a las autoridades locales enjuiciarlos o detenerlos sin el consentimiento del Estado que los envía. No obstante, dicha inmunidad no exime a los diplomáticos de responsabilidad ante su propio gobierno, que puede decidir levantar dicha protección o procesarlos internamente.
El caso ha generado incomodidad diplomática y ha puesto nuevamente en el centro del debate el uso y los límites de la inmunidad diplomática en situaciones que involucran presuntas faltas graves. Por el momento, ni Corea del Sur ni Honduras han revelado públicamente la identidad del diplomático implicado.











