La desregulación económica de Argentina podría acrecentar la influencia de China en el país

VIETNAM PUERTOS

En el marco de una nueva gestión gubernamental encabezada por Javier Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció medidas de urgencia para abordar las consecuencias económicas heredadas. Entre ellas, se destaca la inminente promulgación de un decreto extenso que busca la desregulación de diversas actividades económicas, con un capítulo dedicado específicamente a la derogación de la ley de cabotaje nacional establecida en 1944.

Esta ley actualmente vigente requiere que todo el transporte de mercancías sólidas, líquidas o gaseosas con origen y destino en puertos nacionales sea realizado por buques argentinos con oficialidad argentina y con al menos un 25% de personal subalterno de nacionalidad argentina. La eliminación de esta normativa ha generado preocupación y resignación en el empresariado naviero, quienes señalan las posibles consecuencias negativas que esta medida acarrearía para el sector.

Tanto gremialistas como empresarios del ámbito marítimo y fluvial argumentan en contra de la desregulación, destacando la importancia de mantener la soberanía del transporte y advirtiendo sobre la pérdida de empleos directos e indirectos.

También señalan la dificultad del pabellón nacional para competir con estándares internacionales, debido a aspectos impositivos, laborales y regulatorios que lo colocarían en desventaja frente a armadores de terceras banderas con costos más bajos.

Algunas reflexiones sobre el rumbo económico expresado por el Gobierno argentino

Por otro lado, algunos representantes empresariales ven en la desregulación una oportunidad para abaratar costos de transporte y mejorar la competencia en los fletes internos, beneficiando a los cargadores. Sin embargo, destacan que esta medida podría contradecir el planteamiento estratégico de Milei en su campaña electoral y situar al país en una posición vulnerable respecto a sus aliados geopolíticos, especialmente China.

Expertos académicos y miembros de la Liga Naval Argentina expresan preocupación por las implicaciones estratégicas de abrir la navegación fluvial a buques extranjeros, resaltando posibles riesgos de entregar el control de rutas estratégicas a potencias extranjeras.

A pesar de los argumentos en contra, el equipo económico del Gobierno parece encaminado hacia la aprobación del decreto, lo que ha generado críticas sobre la falta de diálogo y consenso en la toma de decisiones. Algunos expertos sugieren la posibilidad de crear un segundo registro en la matrícula nacional de buques como una alternativa menos radical que permita a las navieras nacionales competir en condiciones más equitativas.

Todos los consultados coinciden en los riesgos asociados a emitir decretos de manera apresurada, sin un conocimiento profundo de los detalles y consecuencias de cada área de la actividad económica, advirtiendo que los costos podrían ser considerablemente más altos que los supuestos ahorros que se pretenden obtener.

+ posts

Buscá en Reporte Asia