La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, debutó ante el Parlamento con un plan de choque claro: elevar el gasto en defensa al 2% del PIB en el actual año fiscal, que finaliza en marzo de 2026, dos años antes de lo previsto. Esta medida, que alinea a Japón con la meta de la OTAN, es una respuesta directa al aumento de la tensión geopolítica y se anuncia justo antes de la visita del presidente de EE. UU., Donald Trump, la próxima semana.
Takaichi, la primera mujer en el cargo, advirtió que el orden internacional «está significativamente sacudido» y citó directamente los movimientos militares de China, Corea del Norte y Rusia como «serias preocupaciones». Aunque su Partido Liberal Democrático (PLD) perdió su mayoría absoluta y ahora gobierna en coalición con el Partido Innovación de Japón, la primera ministra no ha dudado en presentar una agenda conservadora y asertiva tanto en seguridad como en economía.
El desafío de seguridad: 2% del PIB y revisión militar
Adelantar el objetivo del 2% del PIB —el presupuesto inicial de este año era del 1.8%— es el eje central de su política de defensa. El movimiento busca satisfacer la presión de aliados como EE. UU. y proyectar fortaleza frente a la competencia geopolítica. La estrategia de seguridad de Takaichi incluye la actualización de los tres documentos clave de seguridad nacional de Japón, que se completará para fines de 2026.
Además, el nuevo ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, planea revisar y abolir las restricciones que limitan la exportación de equipo de defensa japonés a solo cinco categorías no letales. Esto abriría la puerta a un mercado de exportación más amplio y fortalecería la industria nacional. Takaichi también llamó a profundizar las relaciones multilaterales de seguridad, mencionando alianzas clave como el Quad (EE. UU.-Japón-Australia-India) y asociaciones con Corea del Sur y Filipinas.
Economía: El nuevo Abenomics y el alivio fiscal
En el ámbito económico, Takaichi, fiel al legado de Shinzo Abe, prometió impulsar un «ciclo virtuoso» de crecimiento basado en la subida de ingresos, la mejora de la confianza y el aumento de las ganancias empresariales, todo sin subir los impuestos.
Las medidas de alivio fiscal están diseñadas para ayudar a los hogares a enfrentar la alta inflación e incluyen la subida de la deducción básica de ingresos a 1.6 millones de yenes ($10,500 USD) este año, con planes de ajustar el umbral en línea con la inflación futura. También se introducirá una exención fiscal para hogares de bajos ingresos y se propondrá eliminar un impuesto temporal a la gasolina. En cuanto a salarios y seguridad social, se prometen aumentos para trabajadores esenciales (enfermeras, cuidadores) y se iniciarán discusiones para reducir la carga de la seguridad social para las familias trabajadoras. La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, aseguró que el gobierno aplicará una «política fiscal proactiva responsable» y mantendrá la salud fiscal reduciendo gradualmente el ratio deuda/PIB.
Temas sociales y energía: Restricción migratoria y tecnología nacional
El nuevo gabinete de Takaichi también señaló cambios en políticas internas sensibles. En migración, la ministra de Seguridad Económica, Kimi Onoda, adoptará un enfoque más estricto, prometiendo «manejar estrictamente a los extranjeros que no sigan las reglas» y revisar los sistemas, en respuesta a preocupaciones sobre delitos y el uso indebido de los sistemas de seguridad social. En energía, se buscará potenciar las fuentes de energía doméstica, incluyendo la nuclear y la fusión nuclear. Además, el gobierno planea regular las grandes plantas solares (mega-solar) debido a preocupaciones ambientales y de seguridad económica, ya que el 95% de los paneles proviene del extranjero. Takaichi impulsará las células solares de perovskita, una tecnología flexible desarrollada en Japón.
Por último, habrá apoyo estatal para que sectores estratégicos como la Inteligencia Artificial, semiconductores, biotecnología y ciberseguridad se fortalezcan, buscando que «la excelencia en ciencia y tecnología sea la base de una economía fuerte.» El gobierno de Takaichi, que no cuenta con una mayoría cómoda en el Parlamento, ha iniciado un periodo de intensa actividad, buscando redefinir la postura de Japón en seguridad y economía en medio de una creciente inestabilidad global.
Colaboradora en ReporteAsia.














