Tensión política en Japón sacude a la Bolsa de Tokio y fortalece al yen

Japón

Las acciones en Tokio cerraron con una fuerte caída este martes, arrastradas por la incertidumbre política que atraviesa Japón tras la ruptura de la coalición entre el Partido Liberal Democrático y su socio minoritario Komeito. La decisión, anunciada a fines de la semana pasada, encendió las alarmas en los mercados y desató una ola de ventas que llevó al índice Nikkei a perder más de tres por ciento en algunos momentos de la jornada.

El Nikkei concluyó la sesión con un descenso de más de mil doscientos puntos respecto del viernes, mientras que el Topix, que agrupa a las principales compañías, también cerró en terreno negativo. La caída se sintió con especial fuerza en los sectores de electrodomésticos, metales no ferrosos y valores financieros, reflejo de un clima generalizado de desconfianza. La sesión del lunes no había tenido actividad debido a un feriado nacional, lo que concentró la presión vendedora en un solo día.

El retroceso de las acciones coincidió con un fortalecimiento del yen frente al dólar, que descendió hacia la franja alta de los ciento cincuenta y un yenes. El ministro de Finanzas, Katsunobu Kato, advirtió que el gobierno observa con atención las fluctuaciones abruptas del mercado cambiario, en un intento por contener movimientos especulativos. El temor de los inversores llevó a buscar refugio en la moneda japonesa, tradicionalmente vista como un activo seguro en tiempos de turbulencia.

En el mercado de bonos, el rendimiento del título gubernamental a diez años cayó levemente, reflejando una mayor demanda por deuda soberana ante la expectativa de que el Banco de Japón no eleve las tasas de interés en el corto plazo. Este movimiento contrastó con las oscilaciones del mercado bursátil, donde el ánimo se deterioró rápidamente.

La salida de Komeito del gobierno generó dudas sobre la estabilidad política y sobre el futuro de la recién designada líder del Partido Liberal Democrático, Sanae Takaichi, quien podría convertirse en la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra. La ruptura despertó especulaciones sobre posibles realineamientos partidarios o incluso la formación de un nuevo bloque opositor. Sin embargo, los analistas coinciden en que las expectativas de estímulos fiscales expansivos siguen vivas, al menos por ahora.

Desde Nomura Securities, la estratega Maki Sawada señaló que, aunque la volatilidad podría persistir mientras no se despejen las incógnitas políticas, el optimismo respecto de un impulso fiscal continuará sosteniendo parte del mercado. En cambio, Masahiro Ichikawa, de Sumitomo Mitsui DS Asset Management, advirtió que aún existe preocupación por la capacidad de los partidos para alcanzar un consenso sobre la política económica y por la fragilidad que podría caracterizar a una eventual coalición de oposición.

El fortalecimiento del yen golpeó con dureza a los exportadores, mientras que los temores a un recrudecimiento de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China sumaron presión a las ventas. En paralelo, el precio del oro en Tokio alcanzó un máximo histórico, impulsado por la búsqueda de activos refugio en medio del nerviosismo global. La jornada dejó en claro que la política interna japonesa se ha convertido, al menos por ahora, en el principal factor de inestabilidad para sus mercados financieros.

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