China concluye su sesión anual de la Asamblea Popular Nacional

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La Asamblea Popular Nacional (APN) de China concluyó el martes su tercera sesión del 14.º período legislativo en el Gran Palacio del Pueblo en Beijing. La clausura contó con la presencia del presidente Xi Jinping y otros altos líderes del país, quienes aprobaron una serie de medidas clave para el desarrollo económico y social del país en 2025.

Durante la sesión, los legisladores aprobaron el informe de trabajo del gobierno, los informes del Comité Permanente de la APN, la Corte Suprema Popular y la Fiscalía Suprema Popular. También dieron luz verde a la implementación del plan de desarrollo económico y social para 2024 y al borrador del plan para 2025, que establece la ruta para el último año del 14.º Plan Quinquenal (2021-2025).

Además, se aprobó la ejecución de los presupuestos centrales y locales para 2024 y los presupuestos proyectados para 2025. Como parte de la sesión, se adoptó una decisión para enmendar la Ley sobre los Diputados de la APN y los Congresos Populares Locales, una medida promulgada por orden presidencial de Xi Jinping.

Li Hongzhong, presidente ejecutivo del presídium de la sesión, destacó que la asamblea ha demostrado la fortaleza del sistema legislativo chino y reiteró la importancia de mantener la estabilidad mientras se impulsa el progreso. También subrayó la necesidad de consolidar la democracia de proceso completo del país y fortalecer la unidad nacional para avanzar en la modernización china.

A pesar de las decisiones adoptadas en la sesión, persisten dudas sobre las estrategias específicas que el gobierno implementará para reactivar la economía china en 2025. A lo largo de la reunión, se enfatizó la necesidad de impulsar la inversión y el consumo, en un contexto marcado por la desaceleración del crecimiento y la creciente tensión comercial con Estados Unidos.

El gobierno estableció una meta de crecimiento económico de aproximadamente el 5% para 2025, una cifra ambiciosa que ha generado incertidumbre entre los analistas. Entre las medidas anunciadas se incluyen incentivos financieros como un programa de 300.000 millones de yuanes (41.300 millones de dólares) en reembolsos para consumidores que renueven vehículos y electrodomésticos, así como financiamiento para la estabilización del mercado inmobiliario y apoyo a gobiernos locales endeudados.

Sin embargo, la falta de un paquete de estímulo económico contundente ha generado dudas sobre la capacidad del gobierno para alcanzar su objetivo de crecimiento sin medidas adicionales en los próximos meses.

Tensión comercial con Estados Unidos y reformas económicas

El Congreso también abordó el impacto de la guerra comercial con Estados Unidos, que se ha intensificado tras la imposición de nuevos aranceles por parte de la administración de Donald Trump. China ha respondido con firmeza a estas medidas y ha enfatizado la necesidad de diversificar sus mercados de exportación.

El ministro de Comercio de China, Wang Wentao, advirtió que el país está dispuesto a defender sus intereses comerciales y que responderá a cualquier nueva escalada en la disputa con Washington. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, criticó las políticas de «América Primero» y destacó que el comercio internacional debe basarse en principios de equidad y cooperación, en lugar de medidas unilaterales.

En un esfuerzo por recuperar la confianza de los empresarios y estimular la inversión privada, el gobierno chino ha revisado una ley para mejorar el entorno para las empresas privadas. Aunque la legislación aún no fue sometida a votación, busca regular aspectos clave como el acceso al mercado, la financiación y la protección de la propiedad.

El primer ministro Li Qiang destacó que el acceso a préstamos para empresas privadas será ampliado y que el financiamiento a través de la emisión de bonos también se fortalecerá. Esta medida es vista como un intento de reactivar la actividad empresarial tras años de estrictas regulaciones que desalentaron la inversión en sectores clave.

En su discurso de cierre, Li Hongzhong reiteró la importancia de la unidad y el trabajo conjunto para lograr la modernización china. «La unidad es fuerza; la lucha crea historia; el trabajo arduo construye un futuro brillante», afirmó, instando a los legisladores a redoblar esfuerzos para consolidar los logros del país.

A medida que China avanza hacia la implementación de su próximo Plan Quinquenal (2026-2030), la sesión de la APN reafirmó el compromiso del liderazgo chino con la estabilidad política y el crecimiento económico, aunque quedan abiertas varias preguntas sobre la efectividad de las estrategias propuestas para enfrentar los desafíos internos y externos del país.

Lao
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Colaborador en ReporteAsia