Corea del Sur ha expresado su «profundo pesar y decepción» por el envío, por parte del primer ministro japonés, Fumio Kishida, de una ofrenda ritual al santuario de guerra Yasukuni, considerado un símbolo del pasado militarista de Japón.
Kishida envió un árbol ceremonial al santuario Yasukuni, mientras que el ministro de Revitalización Económica, Yoshitaka Shindo, miembro del Parlamento japonés, lo visitó durante su festival de primavera, según informó la agencia de noticias japonesa Kyodo.
Controversia en torno al Santuario Yasukuni: reflexiones sobre el pasado y perspectivas para el futuro
En un comunicado, Lim Soo-suk, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano, expresó el profundo pesar y decepción del gobierno por el hecho de que líderes japoneses responsables continúen enviando ofrendas o mostrando sus respetos en el santuario Yasukuni.
El santuario honra a los japoneses caídos en la guerra, incluidos 14 criminales de guerra de Clase A de la Segunda Guerra Mundial. Países vecinos como Corea del Sur y China consideran que las visitas de líderes japoneses al santuario son un intento de glorificar el pasado militarista del país.
Lim instó a los líderes responsables de Japón a que afronten directamente la historia y demuestren, a través de acciones, una humilde reflexión y un genuino arrepentimiento por el pasado. También enfatizó que esto sería una base importante para el desarrollo de las relaciones entre Corea del Sur y Japón orientadas hacia el futuro.
Desde que asumió el cargo en 2021, Kishida no ha visitado el santuario, pero ha enviado ofrendas rituales.












