Cómo protege China sus humedales «no oficiales»

HUMEDALES

Los humedales costeros del estuario de Linhong, junto al Mar Amarillo, en el municipio de Lianyungang, constituyen una importante zona de alimentación y escala para las aves acuáticas que migran entre Asia Oriental y Australia.

Pero en 2021, un proyecto de «restauración medioambiental» puso las marismas en peligro de erosión y destrucción. Se iban a convertir en una playa artificial para crear una «bahía azul». En respuesta, el grupo ecologista Amigos de la Naturaleza presentó una demanda de interés público ante el Tribunal Popular Intermedio de Nanjing, tanto contra el promotor del proyecto como contra el organismo responsable del informe de evaluación del impacto ambiental.

Debido a la pandemia, no fue hasta dos años después, en mayo de este año, cuando se produjeron avances significativos en el caso. La demandada, Lianyungang Gold Coast Development and Construction Ltd, declaró que revisaría el plan y anularía el proyecto de playa artificial. Algunas de las obras de infraestructura ya se habían completado en ese momento, con la construcción de un dique de contención. Pero el proyecto revisado mantendrá el flujo y reflujo naturales de la marea y garantizará una zona suficiente de marismas en la parte interior del dique para que sirva de hábitat a las aves acuáticas.

El caso ilustra la idea errónea de que la restauración ambiental consiste en ajardinar y revegetar, y pone de relieve el problema de conservar humedales que carecen de «estatus oficial».

Los humedales costeros son umbrales de importancia medioambiental entre los ecosistemas terrestres y marinos. En todo el mundo se ha producido una fuerte disminución de su superficie en el último medio siglo, debido a la presión de la actividad humana y al cambio climático. Están desapareciendo tres veces más rápido que los ecosistemas forestales.

En China, los humedales costeros son el eslabón débil del sistema de conservación de humedales. Con sólo un 24% de ellos protegidos, necesitan más atención y defensa.

En los últimos años, China ha introducido una serie de medidas legales para proteger y gestionar los humedales costeros, entre ellas un sistema de clasificación y listado. Se ha instituido un control más estricto de los humedales importantes al incluirlos en las «líneas rojas ecológicas» y los sistemas de reservas naturales. Sin embargo, los recursos destinados a la conservación se han dirigido en gran medida a proteger los «humedales de importancia» y los que se encuentran dentro de las zonas de las líneas rojas.

La cuestión de cómo proteger otros humedales de valor ecológico sigue siendo crucial.

Una «restauración medioambiental» que destruye el medio ambiente

Una larga costa se extiende en la distancia. El cielo azul y el mar azul se mezclan y convergen. Sobre la arena dorada, grupos de visitantes se dejan seducir por la vista mientras descansan o juegan, disfrutando al máximo: viviendo el «sueño costero» de Lianyungang.

Tal vez sea el aspecto «sucio y viscoso» de las marismas, o incluso su «hedor a pescado», lo que se considera ruinoso para la imagen de un «pintoresco puerto natural». Desde hace varios años, Lianyungang dedica recursos al desarrollo de la «Nueva Ciudad de Lianyun» y a la planificación del proyecto de reurbanización de la «Bahía Azul». Este proyecto incluye la construcción de un dique que encierre unos 14 kilómetros cuadrados de marismas en el estuario de Linhong y la conversión de las marismas en playas artificiales.

Marismas a orillas del estuario de Linhong. El reciente plan para convertirlas en una playa artificial refleja la percepción en muchas partes del mundo de que un medio ambiente sano debe ser lo que la mayoría de los seres humanos consideran «bello». (Imagen: Alamy)

Bajo la bandera de la «restauración medioambiental», el proyecto ha acabado por elevar parte de las marismas a lo largo del dique occidental y en la zona de construcción interior, aislándolas de la descarga de las mareas. Esto ha alterado el carácter de las marismas y ha socavado su función ecológica como zona de alimentación de aves acuáticas.

La marisma, que queda al descubierto cuando baja la marea, es el lugar donde interactúan la tierra y el mar. La marea trae consigo abundantes organismos que viven en el fondo, una importante fuente de alimento para las aves migratorias. Las marismas también son un lugar de descanso y muda para las aves, que recuperan energía y fuerzas para la siguiente etapa de su largo vuelo.

Los humedales costeros del estuario de Linhong, en Lianyungang, constituyen un hábitat importante para varias especies clave de la fauna nacional, según datos de Spoon-billed Sandpiper in China y otras organizaciones. Entre ellas se encuentra más del 90% de la población mundial del tarro blanco asiático, un ave acuática protegida de clase II. La pérdida de marismas en Lianyungang repercutirá directamente en las perspectivas de supervivencia de esa población de la especie. Sin esta importante parada para alimentarse y descansar, a las aves migratorias les resultará difícil atravesar el océano hasta su preciado «hogar».

Ma Rongzhen, abogado de interés público medioambiental de Amigos de la Naturaleza, afirma: «El proyecto «Blue Bay» se clasifica como «Proyecto de Restauración Medioambiental», pero en realidad se aleja mucho de ese objetivo. En lugar de eso, destroza el ecosistema intermareal original, que tiene abundantes funciones ecológicas, y causa un daño masivo e irremediable al interés público medioambiental.»

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‘Estatus oficial’ y nivel de conservación

El sistema chino de clasificación y listado de humedales los divide en tres niveles de importancia: nacional, provincial y general. El artículo 14 de la Ley de Protección de Humedales estipula que los humedales de importancia «se delimitarán dentro de líneas rojas de protección ecológica». Así, establece protecciones estrictas en el marco de la ordenación territorial nacional.

El artículo 24, por su parte, exige que, «de acuerdo con la planificación de la conservación de los humedales y las necesidades de conservación de los mismos, los gobiernos populares y las autoridades competentes a nivel provincial y superior incorporarán, de conformidad con la ley, humedales a parques nacionales, áreas naturales protegidas o parques naturales». Esto demuestra el vínculo existente entre la conservación de los humedales y el desarrollo del sistema de reservas naturales. El «nivel» asignado a un humedal está ahora estrechamente ligado a su «estatus de protección oficial».

Los humedales costeros del estuario de Linhong, en Lianyungang, constituyen un hábitat importante para varias especies clave de la fauna nacional, según datos de Spoon-billed Sandpiper in China y otras organizaciones

«En Lianyungang, sólo el Parque del Humedal del Estuario de Linhong es actualmente un humedal clave a nivel provincial, mientras que otras zonas relacionadas con el caso del litigio no están en la lista de humedales de importancia a nivel nacional o provincial», explica Ma Rongzhen. Esto dificulta la obtención de las protecciones que merece el valor medioambiental de los humedales costeros de Lianyungang. Como humedales generales, carecen de «estatus oficial».

Dowitchers asiáticos en los humedales Mai Po de Hong Kong. Los humedales del estuario de Linhong constituyen un importante hábitat para más del 90% de los tarabillas asiáticas del mundo. (Imagen: Alamy)

Tener un «estatus oficial» puede significar un destino muy diferente para un humedal. Por ejemplo, las marismas de Tiaozini, en la provincia de Jiangsu. En 2011, Tiaozini, que forma parte de los humedales de Yancheng, se incluyó en el programa de recuperación de la costa de Jiangsu. El objetivo era aumentar la superficie agrícola de la provincia para compensar las tierras de cultivo perdidas por el desarrollo. Como resultado, 0,8 hectáreas de humedales se convirtieron casi en tierras de cultivo.

Pero desde 2012 se han introducido una serie de objetivos políticos, como la protección del 30% de la costa natural a lo largo del mar de Bohai, la provisión de más de 53 millones de hectáreas de humedales y controles estrictos de los nuevos proyectos de recuperación. En particular, las salvaguardias institucionales han llegado desde 2017 con la introducción del sistema de Inspección Central de Protección Medioambiental y la aplicación activa de la política medioambiental nacional. Bajo la presión de los objetivos que había que cumplir y la rendición de cuentas que había que ofrecer, se archivaron las obras de recuperación previstas en Tiaozini.

En 2018, el gobierno chino comenzó a trabajar para que los santuarios de aves migratorias a lo largo de la costa del Mar Amarillo y el Golfo de Bohai fueran reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Al año siguiente, el Comité del Patrimonio Mundial añadió Tiaozini a la lista de lugares Patrimonio Natural de la Humanidad.

Sin embargo, no todos los humedales costeros han experimentado un cambio de circunstancias tan afortunado como Tiaozini. En un principio, el humedal costero de Lianyungang iba a ser examinado en la sesión de septiembre del Comité del Patrimonio Mundial. Pero, a finales del año pasado, fue retirado de la lista provisional de la Fase II de santuarios de las costas del Mar Amarillo y Bohai. Esto significa que, a corto plazo, los humedales costeros de Lianyungang pierden la posibilidad de obtener protección, como Patrimonio de la Humanidad, dentro del sistema chino de reservas naturales.

Es probable que bastantes otros humedales de gran valor medioambiental, similares a los de Lianyungang, carezcan de estatus oficial por no formar parte del sistema de reservas naturales ni de la «Lista de Humedales Clave». ¿Qué se puede hacer para proteger estos humedales? ¿Cómo evitar su recuperación para que sobrevivan sus ecosistemas?

Un «salvavidas» fuera del sistema de reservas naturales

El año pasado se acordó el objetivo «30 para 30», consistente en conservar al menos el 30% de las tierras, océanos, aguas continentales y zonas costeras del mundo para 2030, como parte del Marco Mundial para la Biodiversidad de Kunming-Montreal, adoptado por la 15ª Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica. En apoyo de ese objetivo, el marco respalda «otras medidas eficaces de conservación basadas en zonas geográficas específicas» (OECM) como forma de conservación y gestión sostenible. En los últimos años, las OECM han pasado a considerarse una nueva «tabla de salvación» para la conservación, al margen del sistema de reservas naturales.

Las OECM se refieren a medidas de conservación, gobernanza y gestión, en zonas no cubiertas por reservas naturales, utilizadas para generar resultados positivos a largo plazo para los ecosistemas y la biodiversidad.

Dado que las OECM pueden abarcar un área más amplia que las reservas de conservación tradicionales, protegen mejor las funciones ecológicas vitales de los humedales costeros, incluidas las zonas de transición ecológica y los corredores de aves migratorias que los rodean. Además, el énfasis de las OECM en la protección integrada permite enfoques que responden mejor a la complejidad y diversidad de los ecosistemas de humedales. Sin embargo, a las OECM aún les queda camino por recorrer antes de ser plenamente eficaces en la conservación de los humedales costeros.

En primer lugar, para incorporar los humedales costeros al sistema chino de identificación y reconocimiento de OECM es necesario establecer normas y estándares claros, junto con mecanismos de seguimiento y evaluación, que sirvan de orientación y apoyo a la conservación y gestión de los humedales costeros. Los hábitats de aves suelen ser un componente importante de los humedales costeros, por lo que la protección de éstos y de las aves que los utilizan también debe tenerse en cuenta cuando los humedales costeros se incorporen a un sistema de identificación y reconocimiento de OECM.

En segundo lugar, el establecimiento de un sistema de OECM para la conservación de los humedales requiere mayores esfuerzos de recopilación de datos y seguimiento, junto con un estudio y una evaluación exhaustivos de los ecosistemas, la biodiversidad y las actividades humanas en las zonas de humedales. Por ejemplo, la recogida, comprobación y evaluación de datos sobre las poblaciones y rutas migratorias de las aves en los humedales costeros proporcionará un poderoso apoyo científico para la posterior adopción de medidas de conservación específicas.

Además, el establecimiento de una plataforma de intercambio de datos para la colaboración interdepartamental facilitará el intercambio de información y la interoperabilidad, y permitirá una gestión más eficiente de los OECM. Al mismo tiempo, una participación más amplia de los elementos influyentes de la sociedad y una mayor movilización y transparencia de los recursos sociales contribuirán a concienciar a la opinión pública sobre la conservación de los humedales costeros, lo que redundará en un desarrollo sostenible de los mismos.

La OECM en China

China ya ha puesto en marcha algunas iniciativas de OECM, principalmente en forma de «zonas de protección de la naturaleza» o acuerdos de conservación. Las zonas de protección de la naturaleza abarcan lugares con un alto grado de biodiversidad, ecosistemas naturales relativamente intactos o recursos de fauna y flora silvestres de gran valor. Suelen ser designadas por las autoridades de los condados o subcondados, pero en algunos casos son creadas por las comunidades locales por iniciativa propia, o surgen de forma espontánea debido a factores históricos y culturales locales.

Sin embargo, no todos los humedales costeros han experimentado un cambio de circunstancias tan afortunado como Tiaozini

A diferencia de las reservas naturales, las áreas de protección de la naturaleza no tienen fuerza de ley. Pero al poner a prueba nuevos modelos de conservación y desarrollo local, contribuyen a la protección de zonas de importancia ecológica. Varias provincias, entre ellas Guangxi y Jiangsu, han publicado instrucciones para el establecimiento integral de zonas de protección de humedales. En ellas se exige a los gobiernos municipales que incluyan entre los indicadores de rendimiento de sus distritos locales el porcentaje de humedales naturales protegidos.

El marco de la OECM incluye también diversas herramientas de gestión que pueden ser de ayuda adicional para conservar los humedales costeros. Un ejemplo son las «servidumbres de conservación», que protegen el valor natural y las funciones ecológicas del terreno limitando el ejercicio de los derechos de uso de la tierra. La aplicación de una servidumbre a una parcela de humedal con título de propiedad puede evitar los daños resultantes de una urbanización excesiva. Otro ejemplo son los «bancos de mitigación», en virtud de los cuales los daños medioambientales inevitables debidos a un proyecto de desarrollo se compensan con la creación, restauración o conservación de recursos naturales de valor medioambiental. Además, las servidumbres de conservación pueden exigir a los bancos de mitigación que colaboren y cogestionen con las comunidades locales y las partes interesadas para garantizar que un proyecto de mitigación sea sostenible y socialmente aceptado.

«El uso de OECM en la conservación de humedales costeros probablemente se acerque más a los modelos de ‘áreas de protección de la naturaleza’ o conservación por acuerdo, pero independientemente de las medidas que se apliquen, lo esencial es preservar y mantener los atributos naturales de un humedal costero en la medida de lo posible», afirma Songlin Wang, presidente de la Sociedad de Conservación Marina de Qingdao.

El uso de OECM, servidumbres de conservación y bancos de mitigación para frenar la pérdida de humedales abre todo un abanico de posibilidades de conservación fuera del sistema de «reservas» reconocidas. Sin embargo, el camino hacia la protección y restauración de los humedales es largo y difícil. Estos nuevos modos de conservación requerirán la participación de muchos sectores de la sociedad para que los municipios costeros, apoyados por el desarrollo y la gobernanza conjuntos, puedan hacer realidad un sueño costero y ecológico totalmente nuevo para ellos.

Nota: El artículo fue publicado originalmente en inglés en China Dialogue. La reproducción del mismo en español se realiza con la debida autorización. Link al artículo original:https://chinadialogue.net/en/nature/how-china-protects-its-unofficial-wetlands/

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Es doctorando en Geografía y SIG por la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign e investiga la teledetección medioambiental y la evaluación de políticas de conservación de la naturaleza.

Que cursa un máster en política medioambiental en la Universidad Duke de Kunshan, fue anteriormente miembro del equipo de política medioambiental de WWF, con especial interés en temas como la protección de la biodiversidad y el cambio climático.