En el marco del 60° Coloquio de IDEA, Manuel Santos Uribelarrea, CEO de MSU, se destacó como una de las voces más influyentes en este evento que reúne a empresarios, políticos y líderes sociales para debatir sobre el futuro económico de Argentina.
Santos Uribelarrea, cuya compañía abarca tanto el sector agropecuario como el energético, resaltó las oportunidades que ofrece el país, a pesar de los desafíos históricos que enfrenta. Su mensaje fue claro: la clave del progreso argentino radica en la inversión estratégica, la innovación tecnológica y el diálogo abierto entre los diferentes actores del sistema productivo.
La apuesta de MSU en el agro y la energía
Durante el panel que compartió con otros importantes referentes como Verónica Andreani, directora de Grupo Logístico Andreani, y Mariano Bosch, cofundador de Adecoagro, Manuel Santos Uribelarrea habló sobre la situación política y económica actual y destacó la necesidad de que Argentina adopte una postura más competitiva y abierta al mundo. En su análisis, la productividad y la adaptabilidad se sitúan en el corazón de cualquier estrategia de crecimiento sostenible. Según sus palabras, «si el país se abre al mundo para competir, debemos ser productivos; de lo contrario, no habrá futuro».
Su trayectoria al frente de MSU lo posiciona como uno de los empresarios más relevantes del país. Con una tradición familiar que abarca más de 160 años, Manuel Santos Uribelarrea ha consolidado la presencia de MSU en sectores de gran relevancia como el agrícola y el energético. En el ámbito agropecuario, la compañía administra unas 220.000 hectáreas y produce más de un millón de toneladas al año, demostrando el potencial de Argentina para satisfacer las crecientes demandas globales de alimentos.
Además, MSU está invirtiendo 100 millones de dólares en una planta de procesamiento de maní en la provincia de Santa Fe, lo que subraya su apuesta por diversificar su producción y aportar valor agregado al mercado interno y externo.
Energía renovable: el futuro de MSU
No obstante, fue en el sector energético donde Santos Uribelarrea hizo hincapié en el potencial transformador de Argentina. Su empresa, a través de las filiales MSU Energy y MSU Green Energy, ha realizado importantes inversiones para ampliar su capacidad en energías tradicionales y renovables. Entre 2017 y 2022, MSU desembolsó 1200 millones de dólares en siete centrales que suman una capacidad instalada de 1,5 gigavatios.
En paralelo, la empresa ha desarrollado proyectos en energías limpias, con una capacidad de 350 megavatios, y proyecta alcanzar los 500 megavatios en 2025. Estas iniciativas, que incluyen el recientemente inaugurado proyecto Pampa del Infierno, apuntan a convertir a MSU en un líder en la transición hacia una matriz energética más limpia y sostenible en Argentina.
Manuel Santos Uribelarrea no se limitó a destacar las cifras y logros de su empresa. Durante su intervención en el Coloquio de IDEA, subrayó la importancia de un diálogo sincero y constructivo con los sindicatos y los trabajadores para alcanzar acuerdos que promuevan la productividad sin descuidar los derechos laborales.
El enfoque de Manuel Santos Uribelarrea sobre la competitividad y la productividad también está ligado a su visión de un país con grandes recursos naturales y un fuerte capital humano . “Argentina tiene recursos naturales como pocos países en el mundo y un capital humano que sigue siendo un activo invaluable. A pesar de los años de decadencia, mantenemos el talento necesario para aprovechar las oportunidades que el mundo nos ofrece”, expresó durante el panel. En opinión de Uribelarrea, los sectores que mayor potencial tienen son aquellos que pueden aprovechar las demandas globales de alimentos, minerales, energía y conocimiento, cuatro áreas en las que MSU ya tiene una fuerte presencia.
Sin embargo, su optimismo respecto al futuro del país no oculta la crítica hacia las dificultades que enfrentan los empresarios argentinos, en especial cuando se trata de buscar financiamiento externo.
Reorientando las inversiones
En ese sentido, Santos Uribelarrea compartió su experiencia sobre los intentos de MSU de crecer fuera del país: «Quisimos levantar capital en el exterior, pero Argentina era mala palabra. Eso nos hizo menos rentables y más riesgosos. Por eso decidimos reenfocarnos en el país, donde tenemos el capital económico y humano, y donde las oportunidades son tangibles». Esta decisión de reorientar las inversiones hacia Argentina no es casualidad, ya que, para él, la estabilidad macroeconómica es fundamental para el éxito de cualquier proyecto.
A pesar de las dificultades históricas que enfrenta la economía local, considera que si se logran las condiciones necesarias, Argentina puede convertirse en una potencia mundial.
Además de su liderazgo empresarial, Santos Uribelarrea es un firme defensor de la importancia de la innovación y la capacitación. Durante su presentación, recalcó la necesidad de que tanto el sector privado como el público trabajen de manera conjunta para preparar a los trabajadores para los empleos del futuro. “El desarrollo tecnológico avanza más rápido que las normativas, y necesitamos gente capacitada para operar en ese nuevo contexto. Si logramos formar a las personas adecuadamente y promover una mayor eficiencia en el sector laboral, tendremos la capacidad de generar empleos de calidad que permitan un desarrollo sostenible», señaló.
La visión de Manuel Santos Uribelarrea en el Coloquio de IDEA fue la de un empresario comprometido con el futuro de Argentina, tanto en términos económicos como sociales. Al hablar sobre las oportunidades que aún tiene el país, su mensaje fue claro: si se logran superar las barreras estructurales, Argentina puede convertirse en un jugador clave en el escenario global. El CEO de MSU dejó en claro que el camino hacia ese futuro pasa por una mayor inversión, la modernización de los marcos regulatorios y un enfoque decidido en la innovación.
Periodista especializado en tecnología, energía e infraestructura.














