Trump aprueba fusión entre US Steel y Nippon Steel tras 17 meses de negociaciones

Nippon Steel

La fusión entre United States Steel (US Steel) y Nippon Steel ha recibido la aprobación final del presidente estadounidense Donald Trump, poniendo fin a un extenso proceso de 17 meses marcado por debates políticos, revisiones regulatorias y tensiones sindicales. La operación, valorada en 14.900 millones de dólares, representa una de las mayores adquisiciones en la historia reciente del sector siderúrgico estadounidense.

El visto bueno de Trump llegó tras la conclusión de una segunda revisión del Comité de Inversiones Extranjeras en Estados Unidos (CFIUS), organismo encargado de evaluar posibles riesgos para la seguridad nacional derivados de inversiones extranjeras. En abril, el propio Trump había ordenado esta segunda revisión, luego de que su predecesor, Joe Biden, bloqueara la operación invocando preocupaciones en torno a la soberanía industrial del país.

El CFIUS agotó el plazo máximo de 45 días para evaluar el acuerdo, y el presidente contaba con otros 15 días para tomar una decisión. La aprobación se produjo a escasos días del vencimiento de la fecha límite acordada entre ambas empresas, fijada para mediados de junio.

Un acuerdo en términos de «asociación»

En su publicación en la red Truth Social, Trump calificó la operación como una «asociación planificada» que generá «al menos 70.000 empleos» y aportará «14.000 millones de dólares a la economía estadounidense». Si bien Nippon Steel mantiene su intención de adquirir el 100% de las acciones de US Steel, el presidente destacó que la sede de la compañía seguirá en Pittsburgh, Pensilvania, y que «US Steel seguirá siendo estadounidense».

Tanto Nippon Steel como US Steel celebraron la decisión presidencial. La firma japonesa aplaudió «la acción audaz» de Trump y reafirmó su compromiso con la industria manufacturera y siderúrgica de Estados Unidos. Por su parte, US Steel afirmó que el acuerdo permitirá «crecer y fortalecerse» mediante la incorporación de nuevas tecnologías y capital.

La aprobación contrasta con la postura inicial de Trump tras el anuncio del acuerdo en diciembre de 2023. En aquel momento, el presidente calificó la operación como «una cosa horrible» y prometió bloquearla «instantáneamente». Sin embargo, con el paso de los meses, su posición se fue matizando, especialmente tras su encuentro con el primer ministro japonés Shigeru Ishiba en febrero de 2025.

Trump destacó entonces que Nippon Steel estaba preparando «algo muy emocionante con US Steel» y empezó a referirse a la operación como una inversión más que como una adquisición. Días después, aclaró que no permitiría que una empresa extranjera controlara una mayoría de US Steel, pero dejó abierta la puerta a una inversión significativa. La fórmula de «asociación» parece responder a ese equilibrio.

Trump ordena una nueva revisión de la compra de U.S. Steel por parte de Nippon Steel

La fusión se convirtió en un tema altamente politizado durante la campaña presidencial de 2024. Tanto Trump como Biden y la candidata demócrata Kamala Harris se pronunciaron en contra de la venta de una empresa considerada emblema de la industria estadounidense. La presión de los sindicatos, especialmente el United Steelworkers (USW), también fue determinante. El gremio se ha opuesto sistemáticamente al acuerdo, argumentando riesgos para el empleo y la seguridad nacional.

Tras la decisión de Trump, el presidente del USW, David McCall, reiteró su preocupación y calificó la aprobación como «potencialmente desastrosa para los trabajadores y para la capacidad industrial del país». El sindicato también recordó que Nippon Steel ha sido previamente acusado de prácticas comerciales desleales.

Interés estratégico de Nippon Steel

Para Nippon Steel, la adquisición de US Steel representa una jugada clave en su estrategia de crecimiento a mediano y largo plazo. El mercado estadounidense presenta una demanda creciente de acero, impulsada por sectores como los vehículos eléctricos, la construcción y la renovación de infraestructura. Esto contrasta con el estancamiento de la demanda en Japón, debido a la disminución poblacional.

Además, las tarifas del 25% impuestas por Trump en 2018 sobre las importaciones de acero complicaron la entrada de productos extranjeros al mercado estadounidense. La adquisición de una compañía con producción local permite a Nippon Steel esquivar esas barreras y consolidar su presencia en un mercado estratégico.

Según estimaciones de la empresa, la fusión aportará alrededor de 690 millones de dólares a sus ganancias anuales. Para reforzar su propuesta, la compañía japonesa incrementó su compromiso de inversión en Estados Unidos hasta alcanzar los 14.000 millones de dólares, monto que se destinará a modernizar instalaciones, preservar empleos y nombrar directivos estadounidenses.

El anuncio provocó una reacción positiva en los mercados. Las acciones de US Steel subieron más de un 21%, cerrando cerca del precio de compra original de 55 dólares por acción.

Trump adelantó que visitará Pittsburgh el próximo 30 de mayo, donde se espera que se brinden detalles adicionales sobre la estructura definitiva de la «asociación». Aunque aún no se ha confirmado si se concretará la adquisición total por parte de Nippon Steel, ambas empresas mantienen su compromiso con el acuerdo.

La aprobación de la fusión entre US Steel y Nippon Steel marca un hito para la industria siderúrgica estadounidense y para las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Japón. En un contexto de creciente proteccionismo y reconfiguración de cadenas de suministro, el acuerdo representa una apuesta por la inversión productiva y la cooperación industrial. Su ejecución y supervisión serán claves para evaluar su impacto real en el empleo, la soberanía industrial y la competitividad global del acero estadounidense.

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Colaboradora en ReporteAsia.